Revoluciones Siglos XVIII y XIX

LAS SOCIEDADES SECRETAS EN EUROPA DEL LOS SIGLOS XVIII Y XIX

Hay una serie de hechos que confunden a mucha gente, la separación de los Masones no equivalía a separar sus objetivos que siguen siendo los mismos, los Herméticos siguen su Codex Lux pero eso no impide que participen de Loias Masónicas y lo mismo sucede con los Masones, pueden pertenecer a una logía pero pueden seguir el Codex Lux.

Existen una serie de datos y de indicios que prueban que la masonería participó en el movimiento de las Luces. Procedentes de una Inglaterra que ha hecho ya su revolución, la masonería se instala en Francia en unos momentos en que la sociedad burguesa aspira a la libertad después de la muerte de Luis XIV quien los había excluido del poder. Ahora bien, la masonería se presenta precisamente como garante de la libertad, puesto que se propone acoger a todos los hombres de bien.

francmason

Nace el Movimiento FrancMason

Apartada del poder durante el reinado de Luis XIV, la alta nobleza que hab√≠a participado en la Fronda, toma su revancha durante la Regencia, constituyendo el partido de los Duques. Y es bien significativo de hecho de que sean precisamente esos ¬ęDuques¬Ľ, grandes arist√≥cratas, pr√≠ncipes de sangre, quienes se inician en la masoner√≠a cuando la implantan en Francia los viajeros ingleses.

La masonería del Rito Escoces es de origen protestante y sus importadores en Francia son esencialmente jacobinos, es decir, católicos romanos. Luis XV y Fleury quieren conservar las buenas relaciones con Inglaterra y, al mismo tiempo, la mayoría de sus ministros pertenecen a la Orden. Pero, para asegurarse su lealtad, hacen dimitir a Lord Derwentwater, católico, y lo substituyen por el duque de Antín, también católico, pero galicano.

Algunos masones concebían ya en 1737 que, so capa de deísmo, la Orden podía orientarse hacia una religión natural en la que habían de desembocar fatalmente todas las Iglesias. El temor de Ramsay se transforma rápidamente en algo real en la práctica masónica. En 1744, la logia La Francesa del Oriente de Toulouse adoptó la decisión de no exigir en adelante a los nuevos iniciados que prestasen juramento sobre el evangelio de S. Juan. Es cierto que la logia Inglesa de Burdeos reaccionó inmediatamente contra este acuerdo. Pero la decisión ya había sido tomada.

La evolución de los rituales masónicos confirma esta tendencia. Su examen prueba que se secularizan como la Francmasonería. En el rito francés ya no se trabaja bajo los auspicios del Gran Arquitecto del Universo y la finalidad de la masonería es puramente laica. También se podría mostrar que la elección de los títulos distintivos de las logias se inscribe cada vez más en el sentido de la ideología de las Luces. El tema dominante es el de la Amistad, la Concordia, la Unión, los Corazones, la Armonía, la Beneficencia, la Fraternidad, etc.

La Revolución Francesa

En el √ļltimo tercio del siglo XVIII, Francia se encuentra en crisis: agobiada por los impuestos, las cajas est√°n vac√≠as. Es sabido que para hacer frente a esta situaci√≥n que se agravaba por momentos, Luis XVI acept√≥, a instancias de su ministro Calonne, quien ya se hab√≠a reunido con los ricos comerciantes y poderosos se√Īores de tierras (herm√©ticos) para convocar una asamblea de notables encargada de aprobar la pol√≠tica financiera del ministro. La mayor√≠a de sus miembros eran masones. Calonne propuso la igualdad fiscal, que fue rechazada por todos los hermanos y por el alto clero, con la √ļnica excepci√≥n del mas√≥n Montmorency-Luxembourg, gran administrador del Gran Oriente, que la aprob√≥.

¬ŅQu√© deducir de todo ello? En primer lugar, que los masones estaban divididos y que el administrador general, en su calidad de jefe del Orden, no hab√≠a logrado imponerles una pol√≠tica com√ļn. En segundo lugar, que enfrentados al problema de la igualdad fiscal, los masones de la nobleza se acuerdan de sus privilegios y los reclaman.

Todos los historiadores hacen notar que hacia 1780 la Orden se resiente de la crisis que afecta al mundo profano. Los clubes, las sociedades de lectura, las agrupaciones de toda √≠ndole que proliferan en esos momentos ponen de manifiesto que ya no se considera a las logias como el lugar por excelencia donde podr√≠a saciarse la sed de libertad y de pensamiento que caracteriza a los a√Īos finales del siglo.

Si encontramos gran n√ļmero de masones en los clubes es porque el Templo, en el que se hab√≠an desarrollado todos esos ideales de libertad, igualdad y tolerancia, no colmaba ya las apetencias de muchos masones pertenecientes con frecuencia al tercer estado o a la aristocracia liberal. Las logias se vac√≠an de 1787 a 1793. Tenemos algunas cifras referentes a Marsella, Toulouse o Lyon, y esas cifras indican en todos los casos que los efectivos de las logias descienden aceleradamente

revolucionfrancesa

El ‚ÄúJuramento del Juego de la pelota‚ÄĚ fue un compromiso de uni√≥n presentado el 20 de junio de 1789 entre los 577 diputados del tercer estado

Existi√≥ en Francia, poco antes de la Revoluci√≥n francesa, una logia de francmasones, la cual se hizo llamar de manera muy similar a la orden de los Iluminados de Baviera de Adam Weishaupt, “Les illumin√©s”. Ya que este grupo era peque√Īo y menos influyente, molest√≥ tan poco como el hecho, de que los illumin√©s franceses eran adeptos a una tendencia m√≠stica y a la iluminaci√≥n radical de Adolph Von Knigge, lo cual Weishaupt no ten√≠a en mente.

En febrero de 1787, se llev√≥ a cabo en Francia la Asamblea de los Notables, convocada por Charles Alexandre de Calonne. La logia “Philal√®thes”, fundada por el guardi√°n general del tesoro real, Savalette de Langes, se constituy√≥ en 1787 en una logia gemela secreta deseando luchar contra la monarqu√≠a.¬† Esta logia era la gemela de la logia “Amis r√©unis”, que reun√≠a altos cargos de la monarqu√≠a.¬†

Esta logia gemela, en su segundo convento, recibi√≥ como invitado a Johann Joachim Christoph Bode, miembro de los Illuminados, donde ley√≥ un ensayo suyo. Fue decidido la creac√≠on de otra logia secreta, los “Philadelphes”, activa en el processo revolucionar√≠o.¬† La logia “Philal√®thes”, tambi√©n recibi√≥ al bar√≥n William von den Busche, otro alto cargo de los Illuminados. Esas dos visitas se produjeron entre 1788 y 1789.¬†

SOCIEDADES SECRETAS Y SU CONTINUIDAD EN USA

La historia de los practicantes de la Kabbalah en Estados Unidos comienza desde la √©poca colonial, cuando llegaron las primeras comunidades jud√≠as, principalmente sefard√≠es (que huyeron de la persecuci√≥n con la inquisici√≥n en¬† Espa√Īa y Portugal), compuestas tambi√©n por comerciantes semitas que se asentaron en las nuevas ciudades. la comunidad jud√≠a de Charleston, Carolina del Sur, era la m√°s extensa de Am√©rica del Norte.

Entre esos emigrantes, ingresaron muchos practicantes de la Kabbalah, que se establecieron siguiendo con sus prácticas Herméticas y fueron esos grupos los que facilitaron y fomentaron la llegada de las nuevas ideas independentistas  con el fin de conseguir sus objetivos, como el de reclutar en forma anónima a los integrantes de las nuevas Logias o grupos libertarios en las universidades, centros de lectura y en las reuniones sociales.

4dejulio

4 de Julio, se firma el Acta de Independencia de los Estados Unidos de Norteamérica

Para la historia norteamericana fue muy importante la participaci√≥n de la masoner√≠a que fue impulsada y apoyada por los herm√©ticos, de hecho, la mayor√≠a de los que firmaron la Declaraci√≥n de Independencia de Estados Unidos, el 4 de julio de 1776, eran distinguidos “hijos de la viuda”, tal como se conoce a los miembros de la hermandad.
Las logias masónicas de las denominadas trece colonias norteamericanas, New Hampshire, Massachusetts, Rhode Island, Connecticut, New York, New Jersey, Pensilvania, Delaware, Maryland, Virginia, North Carolina, South Carolina y Georgia, fueron el foco de la insurrección contra la dominación británica.

(Para los practicantes de la Kabbalah Práctica, como hijos espirituales de Hiram Abi, el arquitecto, un hijo de la viuda, y como vinculados a la Luz de Osiris-Horus, y al Espíritu gnóstico-Joánico del Nuevo Testamento, se han llamado también Los Hijos de la Viuda.)

Ellery, Franklin, Hancock, Hewes, Hooper, Paine, Stockton, Walton y Whipple.

Así, nueve de los trece delegados que rubricaron los artículos de la nueva confederación eran masones: Adams, Carroll, Dickinson, Ellery, Hancock, Harnett, Laurens, Roberdau y Bayard Smith, y masones fueron también los hombres que firmaron la constitución estadounidense: Bedford, Blair, Brearley, Broom, Carroll, Dayton, Dickinson, Franklin, Gilman, King, McHenry, Paterson y Washington.

La gran mayoría de los congresistas que ratificaron dichos acuerdos eran igualmente miembros de la hermandad masónica y por otro lado, además, la gran mayoría de los altos mandos del Ejército republicano que se enfrentó a las tropas británicas estaba constituida por iniciados en los misterios bajo la égida de la escuadra y el compás.

Tal fue la preponderancia de los practicantes de la  Kabbalah Práctica que facilitaron la creación de las lojas masónicas en los inicios y en el desarrollo de la nación norteamericana, que ha sido denominada por muchos como una nación masónica y, la verdad sea dicha, Estados Unidos ha encarnado como ninguna otra nación en el mundo los principios libertarios del ideal de los hermanos laborantes en las logias filosóficas.

Más allá de lo anecdótico, lo cierto es que la doctrina de la Kabbalah por tras de la hermandad masónica podría haber motivado a una parte considerable de los miembros de las logias, en el sentido de que los colonos eran víctimas de un complot para socavar sus libertades individuales y, en consecuencia, ver las acciones de los británicos como oscurantistas, tiránicas y opuestas a los principios de la razón y la justicia natural y, por lo mismo, conllevar a que muchos masones se integraran activamente en la faena independentista.

Así, los practicantes de la Kabbalah le mostraban a sus patrocinados el elegir entre lealtad a la corona británica que exigía subordinación a un poder situado allende los mares, visto como abusador, y la defensa de una autonomía política y unos derechos individuales salvaguardados por un poder local, pudo haber decidido a los masones a declararse mayoritariamente a favor de la independencia. Todo lo cual, hay que decir, venía a ser favorecido por el secretismo consustancial a las hermandades juramentadas en lo iniciático; es decir, por la viabilidad para conspirar que otorgan las logias.

Obviamente, no todos los masones eran independentistas y no todos fueron reclutados por los Herm√©ticos, , pero no est√° dentro de lo desacertado pensar que las ideas que aglutinaban a los “hijos de la viuda” tendr√≠an una participaci√≥n, m√°s o menos directa, m√°s o menos indirecta, aunque nunca abiertamente, en el desencadenamiento de la revoluci√≥n norteamericana, pues, como es natural, en aquellos que derivaban en conspiradores a favor de la independencia, ese cuerpo del pensamiento mas√≥nico debi√≥ haber aumentado sus celos y su convencimiento de defender con las armas en la mano los derechos del individuo; del mas√≥n en tanto individuo por excelencia.

Así, si los hombres de la revolución norteamericana estuvieron interesados en el papel de la virtud libertaria, como la historiografía ha enfatizado hasta la saciedad, la Kabbalah siempre por tras de la masonería pudo entonces haber profundizado o exacerbado este interés libertario y, naturalmente, profundizado o exacerbado también en el sentido de la responsabilidad para con la patria y la obligación de ayuda y protección entre los que se sumaron y dirigieron el movimiento independentista en contra del imperio de los británicos.

Calaveras y Huesos es una sociedad secreta estudiantil de los Estados Unidos, fundada en 1832. Fue introducida en la Universidad de Yale por William Huntington Russell y Alphonso Taft en 1833.

Entre 1831 y 1832, Russell estudió en Alemania, donde supuestamente fue iniciado en una sociedad secreta alemana, lo que habría inspirado la creación de Skull and Bones. Esta hipótesis fue confirmada durante los trabajos realizados en la sala de convenciones Skull and Bones. La sociedad fue incorporada por la Russell Trust Association en 1856. En 1846, Russell se convirtió en miembro de la asamblea estatal de Connecticut y en 1862 fue nombrado general de la guardia nacional.

Alphonso Taft se convirti√≥ en Ministro de Guerra en 1876, y luego en Vicepresidente General y Embajador de los Estados Unidos en Rusia en 1884. Su hijo, William Howard Taft, m√°s tarde se convirti√≥ en magistrado y luego en Presidente de los Estados Unidos. Yale es la √ļnica universidad con sociedades secretas donde solo se admiten adultos mayores, es decir, ex alumnos. Los otros dos son Scroll and Key (“Key and Parchment”) y Wolf’s Head (“Wolf’s Head”).

Universidad de Yale (Skill & Bones)

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Los candidatos son exclusivamente hombres blancos, protestantes, y generalmente son de familias muy ricas. A menudo, sus padres ya eran miembros de la orden. En el √ļltimo a√Īo de estudio, se llaman caballeros.

Hay posibilidades de conexiones de Skull And Bones con la CIA, Illuminati, Bilderbergers y la masonería. Tales teorías fueron la base de la película The Skulls (Sociedad Secreta) que aborda una sociedad secreta altamente sofisticada, haciendo una clara alusión a Skull and Bones.

La asociación también se incluyó, así como el grupo Whiffenpoofs, en la película de 2006 The Good Shepherd, sobre los orígenes de la CIA, en la que el personaje principal pertenece a Skull and Bones.

En las elecciones presidenciales de 2004 en los Estados Unidos, los candidatos demócratas y republicanos eran miembros de la sociedad.

George W. Bush asumi√≥ p√ļblicamente que era miembro de Skull and Bones, as√≠ como su oponente en las elecciones presidenciales de los Estados Unidos (2004) John Kerry.

Miembros:

William Howard Taft. – Secretario de guerra (1904-1908) y 28 ¬į presidente de los Estados Unidos, hijo de Alphonso Taft, fundador del grupo.

John Kerry. – Se desempe√Ī√≥ como senador del Partido Dem√≥crata de Massachusetts (1985-2013) y tambi√©n como Secretario de Estado de los Estados Unidos (2013-2017).

George Herbert Walker Bush. – Productor y empresario petrolero de Texas. Fue el 11 ¬į director de la CIA y el 41 ¬į presidente de los Estados Unidos.

George Walker Bush. – Gobernador de Texas (1995-2000) y 43¬ļ presidente de los Estados Unidos.

En el cine

Sociedad secreta, 2000, por el director Rob Cohen.

El buen pastor, 2006 dirigida por Robert de Niro, con Matt Damon.

Universidad Cornell

La Universidad Cornell alberga una rica historia de las sociedades secretas en el campus. Andrew Dickson White, el primer Presidente de la Universidad Cornell y √©l mismo miembro de Skull and Bones, se dice que alent√≥ la formaci√≥n de un sistema de sociedadades secretas en el campus.1‚Äč donde hay m√°s de dos docenas de diferentes sociedades secretas.

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Universidad de Cornell

Sin embargo, la liberalización de la década de 1960 significó el final de la mayoría de estas sociedades, ya que los estudiantes se rebelaron contra su creación puesto que involucraba la permanencia de poderes oligárquicos.

La mayoría de las sociedades desparecieron o se inactivaron en un muy corto período de tiempo. Hoy sólo dos organizaciones operan en el campus, Sphinx Head (1890) y Quill and Dagger (1893).

Cada sociedad tiene por objeto honrar al 1% superior de la promoci√≥n de cada a√Īo en raz√≥n a servicio a la comunidad, liderazgo y servicio a la Universidad Cornell. La membres√≠a es mutuamente excluyente entre las dos organizaciones.

Universidad de Darmouth

La Universidad Cornell alberga una rica historia de las sociedades secretas en el campus. Andrew Dickson White, el primer Presidente de la Universidad Cornell y √©l mismo miembro de Skull and Bones, se dice que alent√≥ la formaci√≥n de un sistema de sociedadades secretas en el campus.1‚Äč donde hay m√°s de dos docenas de diferentes sociedades secretas.

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Universidad de Darmouth

Seis de las ocho sociedades mantienen en secreto sus miembros, mientras que las otras sociedades mantienen algunos elementos como secretos. Seg√ļn la universidad, “aproximadamente el 25% de los miembros superiores de la clase est√°n afiliadas a una sociedad senior.”

La administración del sistema de sociedades secretas de la universidad en Dartmouth se centra en el manejo y aprovechamiento de las listas de miembros, y que difiere de la de Yale, aunque hay paralelismos históricos entre los dos sistemas de sociedades del Colegio.

Universidad de Harvard

Cambridge no califica a sus sociedades como “sociedades secretas” s√≥lo porque en el contexto de Harvard, esta denominaci√≥n no es necesaria para transmitir las caracter√≠sticas id√©nticas a los colegiados de “sociedades secretas” en otros lugares.

Entre estos los principales son el secretismo acerca de sus respectivas selecci√≥n y procedimientos de elecci√≥n, que siempre ha suscitado el debate sobre el elitismo, opacidad total en lo que respecta a su puesta en marcha y el cumplimiento de los rituales, el no conocimiento p√ļblico de las listas de miembros de pleno derecho, y el mantenimiento de sus edificios en custodia por las organizaciones de exalumnos.

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Universidad de Harvard

Seis de las ocho sociedades mantienen en secreto sus miembros, mientras que las otras sociedades mantienen algunos elementos como secretos. Seg√ļn la universidad, “aproximadamente el 25% de los miembros superiores de la clase est√°n afiliadas a una sociedad senior.”

La administración del sistema de sociedades secretas de la universidad en Dartmouth se centra en el manejo y aprovechamiento de las listas de miembros, y que difiere de la de Yale, aunque hay paralelismos históricos entre los dos sistemas de sociedades del Colegio.

La variaci√≥n es notable en su tama√Īo, aproximadamente sesenta estudiantes por club (las sociedades Yale son de 15-16 personas de la tercera clase). Adem√°s, varias permiten a no miembros dentro de sus edificios en compa√Ī√≠a de miembros en momentos determinados de la semana (o deja s√≥lo a los hu√©spedes del sexo opuesto, pero no del mismo sexo de los miembros).

Sin embargo, las sociedades Porcellian y Delphic nunca permiten que los estudiantes no miembros ingresen a sus edificios, y a los no miembros de la facultad de Harvard s√≥lo en muy raros casos. “Punch Season” y “Final Dinner” es an√°loga a “Tap” de Yale “Temporada Punch” y la “Cena Final” “Toque”, de Yale. Clubes Finales de Harvard incluyen:

Masculinas

A.D. Club, (1836) sucesor de la fraternidad Alpha Delta Phi

Fly Club, (1838) sucesor secondario de la fraternidad Alpha Phi Delta

The Phoenix – S K Club (1897)

Porcellian (1791 , la m√°s famosa y, a menudo, hermanada con Skull and Bones de Yale .

Otros

The Signet Society, un club literario de Harvard en lugar del Club Final, tambi√©n es considerado en la escuela y por los miembros como una sociedad “semi-secreta “

Golden Star Society, es una sociedad fundada en 1902 en Londres y cuyos miembros han sido notables catedráticos, políticos y escritores. Sede actual Barcelona, Presidente sr. D. Mark Schindler.

En este Blog se analizan las 100 mayores Sociedades Secretas existentes en USA.4

EVIDENCIAS DE LA KABBALAH PR√ĀCTICA EN LATINOM√ČRICA

Todos los países de América recibieron emigrantes Sefardíes durante la época de la Colonia, se nota su influencia en todos los aspectos de las nuevas naciones, siendo más visibles en unos países, debido a sus legidlaciones, pero en general, los seguidores de la Kabbalah siempre tienen un comportamiento similar.

Argentina

Los jud√≠os que huyeron de la Inquisici√≥n se establecieron en Argentina, pero se asimilaron a la sociedad argentina ‚Äúno jud√≠a.‚ÄĚ Comerciantes portugueses y contrabandistas en el Virreinato del R√≠o de la Plata fueron considerados por muchos como criptojud√≠os, (Seguidores de la Kabbalah), pero no emergi√≥ ninguna comunidad despu√©s de la independencia de la Rep√ļblica Argentina.

Despu√©s de 1810 (y hasta a mediados del siglo XIX), jud√≠os, especialmente de Francia, comenzaron a establecerse en Argentina. Para el fin del siglo, al igual que en Estados Unidos, muchos llegaron de la Europa oriental (principalmente de Rusia, Ucrania y Polonia) huyendo de la persecuci√≥n zarista. Al llegar fueron llamados ‚Äúrusos‚ÄĚ en referencia a su regi√≥n de origen (ver Imperio ruso).

Argentina es hogar de aproximadamente 230.000 jud√≠os, de los cuales la gran mayor√≠a reside en las ciudades de Buenos Aires, Rosario, C√≥rdoba, Mendoza, La Plata y San Miguel de Tucum√°n; y se considera la tercera comunidad jud√≠a m√°s grande del continente americano despu√©s de las de los Estados Unidos y Canad√°, y la s√©ptima m√°s grande del mundo. Legalmente la comunidad judeoargentina recibe siete d√≠as feriados por a√Īo, siendo los primeros dos d√≠as de Rosh Hashan√°, un d√≠a por Yom Kipur, y los primeros y √ļltimos dos d√≠as de P√©saj seg√ļn la ley 26.089.

Bolivia

La presencia jud√≠a en Bolivia data de la conquista espa√Īola en el inicio del periodo colonial. Durante el siglo XVI, uno de los principales destinos para jud√≠os sefarditas conversos en Am√©rica fue Santa Cruz de la Sierra, en la actual Bolivia. En 1557 varios jud√≠os conversos del Paraguay y Buenos Aires partieron junto con el conquistador √Ďuflo de Ch√°vez y estuvieron entre los pioneros que fundaron la ciudad de Santa Cruz de la Sierra.

Entraron por el mar, Con el auge minero del siglo XVI, algunos marranos se afincaron en Potosí, pero pronto lograron éxito económico en la minería y el comercio y fueron presa de la persecución por parte de la recientemente creada Inquisición y las autoridades locales en Potosí y la vecina La Paz, quienes los acusaban de ser judeizantes (seguidores de la kabbalah). Por este motivo, la mayoría de estas familias de origen judío converso también se mudaron a Santa Cruz, ya que esta población era el asentamiento más remoto e aislado, y porque la Inquisición no acosó a los conversos de Santa Cruz.

Estos sefarditas se establecieron en la ciudad de Santa Cruz y sus pueblos aleda√Īos de Vallegrande, Postrervalle, Portachuelo, Terevinto, Pucar√°, Cotoca y otros que fueron poblados por familias de esta ciudad7 (Santa Cruz durante la colonia y al principio del periodo republicano inclu√≠a los actuales departamentos de Beni, Pando y las regiones chaque√Īas de Chuquisaca y Tarija hasta el R√≠o Pilcomayo).

Curiosamente, es un hecho que muchas de las familias cat√≥licas m√°s tradicionales de Santa Cruz son de origen jud√≠o. Algunos rasgos de esta presencia jud√≠a a√ļn se mantienen vivos y han influenciado la cultura local. Hasta las primeras d√©cadas del siglo XX, varias familias cruce√Īas guardaban candelabros de siete brazos y serv√≠an platos preparados de manera que recuerda a la cocina kosher.¬†

Algunas familias antiguas a√ļn acostumbran encender velas los viernes al anochecer, y llorar sentados en el suelo la muerte de sus parientes queridos. Despu√©s de casi cinco siglos, algunos miembros de estas familias a√ļn reconocen su origen jud√≠o, pero practican el catolicismo (en algunos casos con sincretismos jud√≠os).

Desde la independencia en 1825 hasta principios del siglo XX, el flujo de inmigrantes judíos se limitó a algunos mercaderes (tanto sefarditas como judíos alemanes), quienes en su mayoría se casaron con mujeres del país y fundaron familias que se hicieron parte de la sociedad boliviana de religión católica. Este fue el caso en las regiones orientales de Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando, donde la mayoría de estos mercaderes llegaron ya sea vía Argentina o Brasil.

En la primera mitad del siglo XX, el flujo de inmigrantes judíos se incrementó sustancialmente. En 1905, un grupo de judíos rusos y argentinos emigró a Bolivia. En 1917, se estima que había tan solo 20 a 25 judíos practicantes viviendo en el país. En 1933, cuando empezó el régimen Nazi en Alemania, había 30 familias judías.

A fines de la década de 1930, cuando la mayoría de los países de América habían dejado de otorgar visas a los refugiados judíos, Bolivia -bajo la presidencia del general Germán Busch Becerra- abrió sus puertas a miles de judíos. El presidente Busch (de padre alemán y madre boliviana ) fue un promotor de la migración judía, quien junto con el empresario minero Mauricio Hochschild (judío alemán) apoyaron el desarrollo de colonias agrícolas judías en las zonas tropicales de Yungas (La Paz), Ichilo (Santa Cruz) y Chapare (Cochabamba).8 Hasta 1942 ya había aproximadamente 7.000 judíos. 

Sin embargo, unos 2,200 jud√≠os dejaron Bolivia en la d√©cada de los 1940. Aquellos que quedaron, crearon comunidades en La Paz, Cochabamba, Santa Cruz, Oruro, Sucre, Tarija y Potos√≠. Despu√©s de la Segunda Guerra Mundial, un peque√Īo grupo de jud√≠os polacos tambi√©n se estableci√≥ en Bolivia. Desde 1939, las comunidades jud√≠as lograron mayor estabilidad.¬†

No obstante, los presidentes que sucedieron a Busch fueron menos entusiastas de la migración judía, el antisemitismo se manifestó en varias ocasiones en las ciudades de La Paz y Cochabamba, donde hubo lamentables ataques a negocios de judíos y entidades de la comunidad. Con la revolución de 1952, gran parte de la comunidad partió hacia otros países, como Estados Unidos, Israel y Argentina.

En las √ļltimas d√©cadas (1990-2000), la comunidad jud√≠a de Bolivia ha disminuido a√ļn m√°s debido a la emigraci√≥n hacia otros pa√≠ses, nuevamente encontr√°ndose Israel y Estados Unidos, entre otros, entre los pa√≠ses m√°s elegidos para emigrar. De seguir as√≠ la tendencia a la emigraci√≥n, se calcula que la poblaci√≥n jud√≠a de Bolivia desaparecer√° casi por completo en un per√≠odo de 10 a 20 a√Īos.

En la actualidad, hay aproximadamente 600 judíos viviendo en Bolivia. Existen sinagogas en las ciudades de Santa Cruz, Cochabamba y La Paz. La mayoría de los judíos bolivianos viven en las ciudades de Santa Cruz de la Sierra y La Paz.10 La comunidad judía de La Paz es principalmente ortodoxa, la de Cochabamba es más conservadora o masortí, mientras que la de Santa Cruz de la Sierra es de carácter más reformista

Brasil

Los jud√≠os se establecieron temprano en la historia de Brasil, especialmente cuando estaba bajo el control holand√©s. Erigieron una sinagoga en Recife ‚Äď la sinagoga primada de Am√©rica ‚Äď en 1636. La mayor√≠a de estos jud√≠os hab√≠an escapado de Espa√Īa y Portugal durante el restablecimiento de la Inquisici√≥n, primero en Portugal, luego en Espa√Īa, y finalmente en Portugal. Llegaron primero a Holanda para aprovechar la libertad religiosa que les permit√≠a aquel pa√≠s.

Los judíos se restablecieron en Brasil en el siglo XIX, después de su independencia, e inmigraron en forma más o menos constante hasta principios del siglo XX.

Como resultado de la gran emigraci√≥n de sefard√≠es en la √©poca de la colonia huyendo de la inquisici√≥n y de la humillaci√≥n de ser despreciados por ser “sucios de sangre”, desde Espa√Īa y Portugal llegaron muchas familias y aventureros descendientes de esos primeros navegantes fenicios, se establecieron en el corredor de Minas Gera√≠s.

Hay¬† aproximadamente 95,000 jud√≠os viviendo en Brasil hoy en d√≠a y tienen puestos muy importantes en una gama de campos incluyendo la pol√≠tica, los deportes, la academia y el comercio, y forman una parte importante de la sociedad brasile√Īa. La mayor√≠a de los jud√≠os brasile√Īos viven en el estado de S√£o Paulo (San Pablo) pero hay comunidades tambi√©n en R√≠o de Janeiro, R√≠o Grande del Sur, Minas Gerais, Paran√°, Bah√≠a y Pernambuco.

Como ejemplo de esa participación, tenemos el caso de Joáo Ramalho, el Patriarca fundador de la Paulistanidad y primer colonizador del planalto paulista. Nació en Vouzela, distrito de Viseu, Portugal, entre 1485 y 1493 y murió en São Paulo, entre 1580 y 1582.

Seg√ļn sus palabras, habr√≠a llegado a Brasil aproximadamente en 1512, sin saber si era un n√°ufrago o un exiliado. algunos estudiosos creen que podr√≠a ser parte de las expediciones de Jo√£o Dias Solis o Fernando de Magalh√£es.

Fue el primer europeo en escalar la monta√Īa, entonces llamada Paranapiacaba (el lugar donde se ve el mar), hacia el altiplano, donde estableci√≥ contacto con los indios Guaianases, siendo aceptado por el jefe de esta tribu, Tibiri√ß√°, quien, simpatizando con √©l , ofrece a su hija M¬ībicy (Flor de √Ārvore), tambi√©n conocida como Bartira o Portira, como esposa, presuntamente en 1515, con quien tuvo numerosos hijos.

La Influencia de la Kabbalah en el resto de América

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En 1532, consciente de la llegada de una expedición extranjera a la costa, y de que los indígenas podían hostigarla, decidió ir, junto a otro habitante portugués, Antonio Rodrigues, residente en Tumiaru (cerca de Bertioga), casado con una hija de Piquerobi. (hermano de Tibiriçá), para conocer a los recién llegados, para asegurar el desembarco en paz y amistad.

La sorpresa de ser recibidos por dos blancos fue enorme para los reci√©n llegados, que estaban al mando de Martim Afonso de Souza, enviado por el rey de Portugal, D. Jo√£o 3¬ļ, para investigar las tierras del sur, hasta los l√≠mites marcados. por el Tratado de Tordesillas.

Jo√£o Ramalho fue un gran colaborador de Martim Afonso, habiendo ayudado en la fundaci√≥n de Vila de S√£o Vicente el 22/1/1532. Su relaci√≥n con el cacique Tibiri√ß√° facilit√≥ enormemente la relaci√≥n entre colonos e ind√≠genas. De tama√Īo gigantesco, todos lo respetaban. Tom√© de Souza escribi√≥ al rey de Portugal D. Jo√£o 3 ¬į: “tuvo tantos hijos, nietos y bisnietos que no me atrevo a decirle a Vuestra Alteza, tiene m√°s de 70 a√Īos, pero camina nueve leguas (la legua portuguesa equivale a cinco kil√≥metros) antes de la cena y no hay un solo hilo blanco en la cabeza o la cara “.

Su descendencia era numerosa, contando con innumerables hijos leg√≠timos y bastardos; quiz√°s de este hecho surja la designaci√≥n de “colono”. A pesar de su vida de pol√≠gamo, era religioso. Todos sus hijos, leg√≠timos o no, fueron bautizados.¬†En una conversaci√≥n con el padre Manoel da N√≥brega, afirm√≥ que se hab√≠a casado en Portugal con Catarina Fernandes das Vacas, a quien nunca volvi√≥ a ver y que no sab√≠a si a√ļn viv√≠a.

Por este motivo, en 1550 fue excomulgado por el jesuita Sim√£o de Lucena, sospechando su or√≠gen Sefardi y por vivir “el amanecer” con Bartira. N√≥brega escribi√≥ al reino para enterarse de la existencia de Catarina y posteriormente cas√≥ a Jo√£o Ramalho con Bartira, despu√©s de una vida en com√ļn de 40 a√Īos, ya con el nombre de Izabel Dias, luego de convertirse a la religi√≥n cat√≥lica.

Jo√£o Ramalho acompa√Ī√≥ a Martim Afonso de Souza a la meseta de Piratininga, recibiendo una sesmaria, en 1534, en la que fund√≥ la aldea de Santo Andr√© da Borda do Campo (hoy S√£o Bernardo do Campo), elevada a aldea el 8/4/1553, por Gobernador general Tom√© de Sousa, siendo nombrado alcalde y jefe de guardia del campamento y, m√°s tarde, capit√°n (1/7/1553).

También fue concejal (1553 y 1558). A sus expensas fortificó el pueblo, con una trinchera y cuatro baluartes. A pesar de su dedicación a Santo André, estaba en grave declive y no tenía 30 residentes blancos. Así, en 1560, no hubo forma de evitar la orden de Mem de Sá, el nuevo gobernador general de Brasil, de trasladar a todos los residentes a São Paulo, y Pelourinho para enfrentarse al Colégio de São Paulo y, en consecuencia, extinguir Santo André.

Molesto, se vio obligado a irse a vivir a S√£o Paulo, donde fue concejal de 1562 a 1566. A√ļn en 1562, fue nombrado por el Ayuntamiento y el pueblo de S√£o Paulo Capit√°n del Pueblo, para combatir a los indios Carij√≥s, en Valle de Para√≠ba, que hab√≠a rodeado y atacado el pueblo el 9/7/1562. En esta pelea, el pueblo fue salvado por √©l y Tibiri√ß√°. En 1564, se neg√≥ a ser concejal nuevamente, ya que ten√≠a m√°s de 70 a√Īos, pero en 1576 su nombre figura en el acta de la C√°mara de S√£o Paulo.

A principios del siglo XX, una cuesti√≥n hist√≥rica, que en el futuro podr√≠a inspirar un an√°lisis siguiendo los est√°ndares de Carlo Ginzburg, ocup√≥ a los intelectuales que se reunieron en el IHGSP (Instituto Hist√≥rico y Geogr√°fico de S√£o Paulo). En medio de un amplio esfuerzo por construir paulistanidade, se inici√≥ un debate sobre la figura del patriarca de los paulistas, Jo√£o Ramalho. ¬ŅFue el primer colonizador de Brasil, un h√©roe o un cazador indio ignorante?.

Dentro de esta discusi√≥n, algunos historiadores estuvieron ocupados analizando la firma de este personaje desde los primeros d√≠as de nuestra colonizaci√≥n. ¬ŅQu√© podr√≠a informar esta pista aparentemente insignificante sobre la vida y la identidad de Jo√£o Ramalho? ¬ŅEra un aventurero, un banquero o simplemente un n√°ufrago? ¬ŅEra jud√≠o, o m√°s bien un nuevo cristiano fugitivo de Portugal, como han sugerido algunos historiadores? ¬ŅO “un vagabundo intr√©pido” que “prepar√≥ el encuentro entre portugueses e ind√≠genas” en una importante regi√≥n del territorio colonial? (PEREZ, 2010) Veamos los elementos de esta disputa historiogr√°fica.

Seg√ļn el viajero alem√°n Ulrich Schmidel, quien hizo un viaje a S√£o Vicente y public√≥ un reportaje al respecto en Frankfurt el a√Īo pasado. a partir de 1567, Jo√£o Ramalho tuvo tanta influencia sobre los indios que pudo plantar hasta 5.000 nativos, saliendo de la franja costera, penetrando en el sert√£o y dedic√°ndose al comercio de productos de la tierra, creando f√°bricas comerciales en la costa Vincentina.

Las cartas jesuitas, principal fuente para establecer la biografía de João Ramalho, informan que procedía de Vouzela, parroquia de la Comarca de Viseu, provincia de Beira Alta y habría llegado a la América portuguesa hacia 1510. Otros argumentan que el mismo fue un náufrago de la segunda expedición de Gonçalo Coelho (1503-1504).

Siguiendo el consejo de João Ramalho, Martim Afonso de Sousa fundó un pueblo del interior en el sitio del pueblo de Piratininga. Estratégicamente, una aldea en esta meseta, utilizando el Tietê, ayudaría a Portugal en la exploración del Río de la Plata. Además, también cumplió el objetivo de reforzar la recién creada Vila de São Vicente contra las incursiones marítimas de los enemigos.

S√£o Vicente y Piratininga, “las dos villas hermanas ser√≠an as√≠ en el caso de apoyarse entre s√≠, seg√ļn viniera el enemigo por mar o por tierra, mientras que la compa√Ī√≠a mar√≠tima recibir√≠a, al mismo tiempo, ayuda de los nudos del reino”. , quien a su vez ayudar√≠a “. (VARNHAGEN, 1877, p√°g. 124)

Analicemos tambi√©n las conclusiones de los √°rbitros en la investigaci√≥n del¬† IHGSP. Empecemos por la √ļltima declaraci√≥n de que Jo√£o Ramalho era jud√≠o. A favor de este √ļltimo declaraci√≥n, se pueden mencionar dos pistas importantes. Primero, el conflicto contra el catolicismo romano, represent√≥ por los sacerdotes jesuitas, dirigidos por los habitantes de la llamada “capitan√≠as de abajo”, era real y la historiograf√≠a registr√≥ el hecho de varias fuentes.

Adem√°s de las cartas de los sacerdotes de S√£o Vicente de Piratininga, Los jesuitas de las misiones paraguayas dejaron escritos en los que consideraban el pioneros “jud√≠os con h√°bitos cristianos: y c√≥mo se llamar√≠a su tierra mejor Saulo que S. Paulo … “(SALVADOR, 1969, p. XV).

El propio hermano Jos√© de Anchieta, en carta escrita el 1 de septiembre de 1554, de S√£o Paulo de Piratininga al Superior Padre In√°cio Loyola, en Roma, denunci√≥ a uno de los hijos de Jo√£o Ramalho porque,¬†ser advertido de que “tenga cuidado con la Santa Inquisici√≥n por seguir algunos¬†costumbres gentiles, respondi√≥ que cruzar√≠a dos inquisiciones con flechas “,¬†(LEITE, 1957, p√°g.115)

Posteriormente, Jos√© de Anchieta agreg√≥ a la cuenta que Jo√£o Ramalho y su familia, debido a su comportamiento, hab√≠an sido separado de la “comuni√≥n de la Iglesia” Y concluy√≥: Pero ellos, que deber√≠an haber cambiado con esta medida, son punto tan depravado, que nos odian m√°s y buscan da√Īarnos de todas las formas, incluso amenaz√°ndonos con muerte, pero principalmente esforz√°ndose por hacer in√ļtil doctrina en la que instruimos y educamos a los indios, y por anima su odio contra nosotros. (LEITE, 1957, p√°g.116).

El origen jud√≠o proverbial de los pioneros, as√≠ como la probada malqueren√ßa de Jo√£o Ramalho y su familia contra la El catolicismo romano, especialmente el Tribunal de la Inquisici√≥n, es evidencia que refuerzan la hip√≥tesis de que es “pueblo de la naci√≥n”:

A pesar de la explicaci√≥n considerando el universo de los nativos, en considerando un origen jud√≠o de Jo√£o Ramalho, m√°s espec√≠ficamente “Cristiano -nuevo” la endogamia descrita en la carta de Jos√© de Anchieta asume un significado m√°s amplio y llega a ser visto como una regla que prevaleci√≥ entre los judaizantes para garantizar la supervivencia de las costumbres Jud√≠os y la seguridad de sus practicantes.

Adem√°s, la moralidad sexual que se desarroll√≥ entre los sefard√≠es en la di√°spora fue mucho m√°s liberal¬†incluyendo la aceptaci√≥n de relaciones prematrimoniales, casos de con mujeres casadas “, de la pr√°ctica del ayuno con tintes sensuales, en un rito llamado “era” o “s√ļchil” que significaba no s√≥lo “ayuno” sino tambi√©n “intercambiar amores”:

una costumbre que llev√≥, incluso a las mujeres casadas, a “muchas¬†aventuras amorosas, asoci√°ndolas sin escr√ļpulos, y m√°s a√ļn natural, al fervor religioso ‘: (WACHTEL, 2002, p. 146) Por tanto, la moral¬†La sexualidad de Ramalho es otro indicio que tambi√©n coincide con el perfil¬†general del nuevo cristiano judaizante.

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La otra conclusi√≥n de la Comisi√≥n IHGSP, sobre el signo simb√≥lico, en la firma de Jo√£o Ramalho, como muestra de su analfabetismo y la su significado real requiere una evaluaci√≥n m√°s cuidadosa. Sobre esta pregunta, Pereira Guimar√£es hizo una pregunta en su opini√≥n, que aborda la soluci√≥n al acertijo: ¬ŅPor qu√© Jo√£o ¬ŅRamalho firm√≥ con un signo simb√≥lico diferente a todos los dem√°s? Para responder a esta pregunta nos dirigiremos al segundo √°rbitro. independiente, Hor√°cio de Carvalho.

Seg√ļn esto, el signo simb√≥lico colocado en la firma de Juan Ramalho era un kaf,: l, la und√©cima letra del alfabeto hebreo,¬† s√≠mbolo elegido por √©l para representar su fe religiosa, el signo secreto de su juda√≠smo. La descripci√≥n de la firma del √°rbitro es la siguiente: “en Actas del verano de Santo Andr√© y de S. Paulo de Piratininga, (…) se encuentran firmas de Jo√£o Ramalho, en las que los dos nombres est√°n invariablemente separados por una l√≠nea curva, que se abre a la izquierda “Es decir, es una” C “invertida, una singularidad dentro de todas las firmas. Hor√°cio de Carvalho busca explicaci√≥n para esta evidencia en las ciencias ocultas.

Ya viejo y cansado, se fue a vivir al Valle de Paraíba entre los Tupiniquins. Murió alrededor de 1580 en São Paulo, donde dejó varios descendientes legítimos e ilegítimos. Fue el abuelo de casi toda la población nacida en la Vila de São Paulo de Piratininga, siendo considerado el tronco principal de las familias paulistas. Hay una calle que lleva su nombre en el barrio de Perdizes, en São Paulo, y en 14 ciudades del gran São Paulo.

LEGADO DE LAS SOCIEDAES SECRETAS EN EL BRASIL

Burschenschaft Paulista o Bucha era una sociedad secreta, liberal y filantr√≥pica que defend√≠a las ideas liberales y republicanas. La sociedad ten√≠a entonces una estructura bien definida y operaba bajo el liderazgo de un “cerrajero” (persona que ten√≠a mayor poder), apoyado por un “Concilio de Ap√≥stoles” y un “Concilio de los Invisibles”.

El ritual de admisi√≥n de un candidato era como el de un club cerrado. Para incorporarse a la sociedad, era necesario que la admisi√≥n fuera propuesta por otros miembros y, una vez aceptado, el nuevo “bucheiro” deb√≠a pagar cuotas mensuales proporcionales a su jerarqu√≠a. La jerarqu√≠a, partiendo del nivel m√°s bajo, se estructur√≥ en “catec√ļmenos”, “creyentes” y “ap√≥stoles” (estos en total 12, considerados los miembros m√°s importantes). El “bucheiro” iniciado debe prestar el siguiente juramento: “Juro por mi honor que nunca revelar√© a nadie que me sea encomendado hoy.

Varios miembros de Bucha tuvieron una enorme influencia en los acontecimientos pol√≠ticos ocurridos desde el siglo XIX. XIX. Entre los 133 participantes de la Convenci√≥n Itu, en 1873, que dio lugar a la creaci√≥n del Partido Republicano de S√£o Paulo, predominaron bucaneros como Campos Salles, Francisco Glic√©rio, Am√©rico de Campos y Rangel Pestana. Estos √ļltimos fueron, junto con J√ļlio de Mesquita, los fundadores del diario O Estado de S. Paulo, que tambi√©n era una especie de √≥rgano oficial de Bucha. Se dice que J√ļlio de Mesquita Filho era el “llavero” de Bucha.

La famosa Comisi√≥n de los Cinco, encargada de preparar el proyecto de Constituci√≥n republicana, ten√≠a entre sus miembros a tres “bucheiros”, Saldanha Marinho, Am√©rico Brasiliense y Santos Werneck. Esta informaci√≥n, seg√ļn Afonso Arinos de Melo Franco (tambi√©n bucheiro e hijo de bucheiro), en la biograf√≠a que escribi√≥ sobre el presidente Rodrigues Alves. Los tres ministros civiles m√°s destacados del gobierno provisional encabezado por el mariscal Deodoro da Fonseca eran de Bucha: Ruy Barbosa (Fazenda), Campos Salles (Justicia) y Quintino Bocai√ļva (Relaciones Exteriores). Adem√°s, los presidentes de S√£o Paulo, Prudente de Moraes, Campos Salles, Rodrigues Alves, Washington Lu√≠s y J√ļlio Prestes, electos en 1930 y que no asumieron el cargo, tambi√©n fueron bucheiros en la Rep√ļblica del Caf√© y la Leche, as√≠ como los presidentes de Minas Gerais, Afonso Pena. Wenceslau Braz.

Poetas como Castro Alves, √Ālvares de Azevedo y Fagundes Varela y personalidades de la historia de Brasil como Bar√£o do Rio Branco tambi√©n pertenecieron a Bucha. A diferencia de sus hom√≥logos alemanes, Bucha siempre ha sido una sociedad absolutamente secreta, sumergida en la clandestinidad m√°s estricta tras la Revoluci√≥n de 1930.

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Fotografía de Protsagonistas de la Revolución en 1930

¬ŅQui√©n trajo el mensaje de los B√°varos Iluminados a nuestro pa√≠s? Quien cre√≥ Burschenchaft de S√£o Paulo, que ha infligido secretismo hasta hoy, la vida de la naci√≥n, ¬Ņinterrumpiendo la realizaci√≥n de su verdadero destino?

Burschenschaft Paulista

La versión Oficial sobre Julius Frank

O desavisado que perambular pelo t√©rreo da Faculdade de Direito da USP, no Largo de S√£o Francisco, centro de S√£o Paulo, por certo estranhar√° um obelisco plantado em meio ao mais ermo e silencioso de seus p√°tios. Curioso, notar√° as alegorias funer√°rias: tochas em cantaria e demais elementos em bronze, como a placa em latim anunciando que, sob aquelas pedras centen√°rias, encontra-se enterrado o corpo de um professor, morto de pneumonia em 1841. J√ļlio Frank, nascido em 1808 ‚ÄĒ e n√£o em 1809, como consta no t√ļmulo ‚ÄĒ, seria o criador da

S11 SAO PAULO / 05/01/2011 / METROPOLE / REPRODU√á√ÉO DO LIVRO PATRIM√ĒNIO DA METR√ďPOLE PAULISTANA ‚Äď T√öMULO DE J√öLIO FRANK. FOTO Marcio Shaffer/DIVULGA√á√ÉO

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T√ļmulo de J√ļlio Frank – Faculdade de Direito da USP

Burschenschaft Paulista, tamb√©m conhecida como Bucha, ou simplesmente B. P., uma organiza√ß√£o formada por estudantes da velha S√£o Francisco. Nascida como uma ma√ßonaria estudantil cujos membros, com o tempo, vieram a ocupar postos-chave no governo, a Bucha passou a atuar fortemente na pol√≠tica brasileira at√© a queda, em 1930, de Washington Lu√≠s (1869-1957), o √ļltimo presidente bucheiro do Brasil, ao menos que se saiba‚Ķ

J√ļlio Frank era um estudante universit√°rio alem√£o que veio fugido para o Brasil. Envolvera-se em brigas e d√≠vidas durante seu curso na Universidade de G√∂ttingen. Chegou ao Rio de Janeiro em 1831, logo ap√≥s a abdica√ß√£o de d. Pedro I. Em 14 de julho partiu para S√£o Paulo. Estabeleceu-se, inicialmente, na col√īnia alem√£ da Real F√°brica de Ferro S√£o Jo√£o do Ipanema, atual Iper√≥, de onde seguiu para Sorocaba. De caixeiro, passou a dar aulas particulares aos jovens que queriam prestar concurso para o Curso Anexo da Academia de Direito de S√£o Paulo, esp√©cie de preparat√≥rio para a faculdade. Protegido pelo influente pol√≠tico liberal sorocabano Rafael Tobias de Aguiar (1795-1857), mudou-se para S√£o Paulo. Deu aulas em rep√ļblicas estudantis at√© ser contratado em 1834 pelo pr√≥prio protetor, presidente da Prov√≠ncia, como professor de Hist√≥ria e Geografia no Curso Anexo.

O contato di√°rio com os alunos influenciou a forma√ß√£o da sociedade secreta estudantil Burschenschaft (Sociedade de Camaradas). Embasada em ideais liberais e antiabsolutistas, com os quais Frank teve contato no seu tempo de estudante, a Bucha, inicialmente, auxiliava estudantes sem recursos, mas com potencial e vontade de estudar, de modo velado, sem que se soubesse quem eram seus protetores. Com o passar do tempo, a organiza√ß√£o extrapolou as arcadas do velho convento franciscano: conforme iam se formando, granjeando cargos importantes, os ex-alunos buscavam coloca√ß√Ķes para os que estavam terminando o curso. O ideal inicial tamb√©m foi sendo modificado: no in√≠cio, a organiza√ß√£o era liberal, abolicionista e republicana; por√©m, arrefecendo-se os ardores juvenis e conforme seus integrantes eram absorvidos pela burocracia governamental, passou a contar com membros conservadores, escravocratas e monarquistas.

Os disc√≠pulos de Frank criaram uma estrutura dividida em graus e assim organizaram a Bucha dentro e fora da S√£o Francisco: na faculdade, ela era constitu√≠da por Catec√ļmenos, Crentes e Doze Ap√≥stolos; fora, por Chefes Supremos e o Conselho dos Divinos. Seus membros eram escolhidos entre os estudantes que se destacassem por sua firmeza de car√°ter, esp√≠rito filantr√≥pico, amor √† liberdade e aos estudos.

As velhas arcadas da S√£o Francisco

As velhas arcadas da S√£o Francisco

Durante a Rep√ļblica Velha, acredita-se, n√£o havia ministro, juiz, ou mesmo candidato √† presid√™ncia da Rep√ļblica, que tomasse posse, ou fosse indicado, sem pr√©via delibera√ß√£o pelo Conselho dos Divinos.

O l√≠der estudantil da Bucha era o chaveiro, um estudante do quinto ano. Pr√≥ximo ao final do per√≠odo letivo, uma velha chave era pendurada, a cada dia, em um pilar das Arcadas. No √ļltimo, acontecia uma grande festa, que durante a Rep√ļblica Velha contava com a presen√ßa do presidente da Rep√ļblica, do presidente da Prov√≠ncia, do prefeito, de ministros e ju√≠zes do Supremo. O jornal O Estado de S√£o Paulo, cujo diretor, J√ļlio Mesquita Filho (1892-1962), foi um chaveiro, dava ampla cobertura. A banda da pol√≠cia tocava, havia banquete, e nessa ocasi√£o a chave era passada do estudante que estava se formando para um do quarto ano.

A hist√≥ria da faculdade revela que mais de um estudante, por diversos motivos, ao n√£o conseguir completar seus exames, transferia-se para a faculdade de Recife ‚ÄĒ tamb√©m criada pela lei de 1827 e trazida de Olinda. Para l√° teriam levado os princ√≠pios da Bucha, influenciando a cria√ß√£o da Tugendbund (Uni√£o e Virtude).

Durante algum tempo, no subsolo do pr√©dio constru√≠do para ser a sede do Liceu de Artes e Of√≠cios, onde hoje est√° a Pinacoteca do Estado, foram realizadas reuni√Ķes da Bucha, onde pol√≠ticos de influ√™ncia nacional prestavam-se aos rituais rom√Ęnticos da sociedade das Arcadas. Conta-se que durante a 1¬™ Guerra um delegado, vendo a estranha movimenta√ß√£o no Jardim da Luz, e pensando tratar-se de espi√Ķes alem√£es, invadiu uma reuni√£o, dando voz de pris√£o a um grupo fantasiado. A ordem foi rapidamente revogada pelo pr√≥prio presidente da Prov√≠ncia, um dos presentes a essa reuni√£o da Bucha, juntamente com o prefeito. O delegado foi iniciado como bucheiro para preservar o segredo da institui√ß√£o.

Os bucheiros atuaram na cria√ß√£o da Liga Nacionalista, inspirada nos ideais do poeta Olavo Bilac (1865-1918). A Liga, entre outras coisas, pregava a melhoria e a amplia√ß√£o da instru√ß√£o p√ļblica no Brasil. Fundada em 1917 pelo professor Vergueiro Steidel (1867-1926), da S√£o Francisco, e tendo como presidente honor√°rio o ‚ÄúPr√≠ncipe dos Poetas‚ÄĚ, a Liga colaborou ativamente, at√© mais que o pr√≥prio governo, durante a catastr√≥fica passagem de Washington Lu√≠s pela prefeitura paulistana. O per√≠odo ficou conhecido como os cinco gg: Gripe, Guerra, Greve, Geada e Gafanhoto.

A Liga ajudou a montar hospitais e cuidar das vi√ļvas e √≥rf√£os durante a epidemia da Gripe Espanhola. A Liga Nacionalista, bra√ßo da Bucha perante a sociedade paulista e brasileira, aglutinou na sua dire√ß√£o membros da Faculdade de Medicina e da Polit√©cnica. Estas possu√≠am tamb√©m suas pr√≥prias organiza√ß√Ķes estudantis, coirm√£s da Bucha: a Jungendschaft (Uni√£o da Mocidade), na Medicina, e a Landmanschaft (sociedade das pessoas de um mesmo campo), na Polit√©cnica.

A decad√™ncia da Bucha come√ßou com a ordem do presidente Arthur Bernardes (1875-1955) de proibir o funcionamento da Liga Nacionalista, ap√≥s a revolu√ß√£o tenentista de 1924 em S√£o Paulo. Tanto a Liga quanto a Bucha, aliadas √† Associa√ß√£o Comercial de S√£o Paulo, chefiada ent√£o pelo ex-chaveiro Jos√© Carlos Macedo Soares (1883-1968), tiveram importante papel na prote√ß√£o do povo e na tentativa de abastecimento da capital durante o cerco das tropas legalistas, e foram punidas por isso. Outro fator que causou a decad√™ncia da Bucha foi a distor√ß√£o dos seus valores iniciais. Dentro das Arcadas, com a cria√ß√£o do Centro Acad√™mico XI de Agosto, uma institui√ß√£o forte, com dota√ß√£o pr√≥pria, a benemer√™ncia da Bucha transformou-se em moeda de troca: quem votasse na chapa de membros bucheiros para a diretoria do gr√™mio receberia boas indica√ß√Ķes e facilidades para sua vida profissional extramuros; quem n√£o apoiasse a chapa estaria fora dos conchavos pol√≠ticos. Isso causou indigna√ß√£o de uma fac√ß√£o de alunos, que passaram a combater a Bucha dentro do local de seu nascimento. O Partido Republicano Paulista, √≥rg√£o pol√≠tico dominado pelos bucheiros, rachou em 1926 com a cria√ß√£o do Partido Democr√°tico Paulista, formado em grande parte por ex-integrantes da Liga Nacionalista, que se colocariam ao lado da Alian√ßa Liberal contra o PRP, em 1930.

A import√Ęncia dos membros da Bucha na pol√≠tica, na diplomacia e no direito pode ser resumida em uma hist√≥ria. Quando a pol√≠cia pol√≠tica do Estado Novo invadiu a Faculdade de Direito, apreendeu documentos da Bucha e os enviou a Get√ļlio Vargas (1882-1954). Este, ao tomar conhecimento das pessoas envolvidas, teria resolvido deixar a quest√£o de lado: n√£o seria poss√≠vel governar o Brasil sem eles. Outro pol√≠tico famoso, Carlos Lacerda (1914-1977), ao ter acesso a documentos da Bucha, afirmou, a respeito da hist√≥ria dessa sociedade, que ‚Äúou se tem o m√≠nimo de documenta√ß√£o, ou n√£o adianta contar, porque v√£o pensar que √© um romance‚ÄĚ.

Paulo Rezzutti

(Texto original do um artigo publicado na Revista de História da Biblioteca Nacional de junho de 2011)

sociedadessecretasbrasil

¬ŅQui√©n trajo el mensaje de los B√°varos Iluminados a nuestro pa√≠s? Quien cre√≥ Burschenchaft de S√£o Paulo, que ha infligido secretismo hasta hoy, la vida de la naci√≥n, ¬Ņinterrumpiendo la realizaci√≥n de su verdadero destino?

Versión crítica sobre Julius Frank

Extracto fiel de la Obra Historia Secreta do Brasil

Gustavo Barroso. 19033

Se dice que la Burschenchaft o la “Bucha” funciona desde ese tiempo y re√ļne a pol√≠ticos e intelectuales. Su √©xito inspir√≥ la creaci√≥n de Tugendbund en la Facultad de Derecho de Recife; Landmanschaft (1895), en la Escuela Polit√©cnica de S√£o Paulo; y Jugendschaft (1913), en la Facultad de Medicina.

Varios miembros de Bucha tuvieron una enorme influencia en los acontecimientos políticos que tuvieron lugar desde el siglo XIX. Entre los 133 participantes en la Convención Itu, en 1873, que resultó en la creación del Partido Republicano de São Paulo, hubo bucaneros predominantes como Campos Salles, Francisco Glicério, Américo de Campos y Rangel Pestana.

Estos √ļltimos fueron, junto a J√ļlio de Mesquita, los fundadores del peri√≥dico O Estado de S. Paulo, que tambi√©n era una especie de √≥rgano oficial de Bucha. Se dice que Julio de Mesquita Filho fue el “llavero” de Bucha.

La famosa Comisi√≥n de los Cinco, encargada de preparar el borrador de la Constituci√≥n republicana, ten√≠a entre sus miembros a tres “bucheiros”, Saldanha Marinho, Am√©rico Brasiliense y Santos Werneck. Esta informaci√≥n, seg√ļn Afonso Arinos de Melo Franco, hijo de Afranio de Melo Franco, miembro de Bucha, en la biograf√≠a que escribi√≥ sobre el presidente Rodrigues Alves, en la que hay un largo cap√≠tulo sobre Bucha.

Los tres ministros civiles m√°s destacados del gobierno provisional encabezado por el mariscal Deodoro da Fonseca eran de Bucha: Rui Barbosa (Fazenda), Campos Sales (Justicia) y Quintino Bocai√ļva (Asuntos Exteriores).

Adem√°s, los presidentes de S√£o Paulo, Prudente de Morais, Campos Sales, Rodrigues Alves, Washington Lu√≠s y J√ļlio Prestes, elegidos en 1930 y que no asumieron el cargo, as√≠ como los presidentes de Minas Gerais Afonso Pe√Īa, Venceslau Br√°s y Artur Bernardes.

Hoy tenemos como exponentes del poder en Brasil a:
Enrique Henrique Cardozo3b, Graduado en Filosofia y profesor emerito USP,
Fernando Haddad3b1 Graduado en Filosofía, USP,
Luciano Huck3b2 Graduado en derecho en la la USP,
Janaina Paschoal, com doctorado en la facultad de Derecho de la USP, aseguran que revivió la Busha,

EL HOMBRE QUE TEN√ćA DOS TUMBAS

Un hombre misterioso, que no era nada y que era todo para los seguidores de su credo oculto: Julio Frank,3c cuyo monumento funerario está en uno de los patios de la antigua Facultad de Derecho de São Paulo, un honor que ninguno de sus grandes maestros hasta el día de hoy ha tenido éxito.

Cuando muri√≥ en 1841, el mas√≥n y curador, profesor de esa escuela, el Dr. Jos√© Tom√°s Pinto de Cerqueira, palestrando en el Instituto Hist√≥rico e Geogr√°fico elogio de los miembros fallecidos, pronunciado el brasile√Īo estas palabras: “Joven muerto en la flor de los a√Īos, pero cuyo breve pasaje en este mundo siempre dejaba recuerdos nost√°lgicos: quiero hablar sobre el Sr. Julio Frank.

Durante muchos a√Īos, no se mencion√≥ la Bucha en el Brasil. Personas muy raras sospechaban de la existencia de una organizaci√≥n secreta y poderosa en S√£o Paulo o sab√≠a algo a ese respecto.

La tumba de Julio Frank ni siquiera llamó la atención. La revolución de 1930 despertó curiosidades. Aparecieron boletines y artículos sobre el misterio en 1935, un periodista carioca escribió lo siguiente: “En el lobby de antiguo edificio de la Facultad de Derecho de São Paulo, solo hay una tumba, la del judío alemán (¡sic!) profesor de historia contratado, organizador de Burschenchaft en Brasil.

Durante la revoluci√≥n de 1930, esa tumba fue violada misteriosamente, dicen, para eliminar de all√≠ los estatutos y actas de organizaci√≥n originales, para que dichos documentos de alto secreto escapen al conocimiento p√ļblico.3c20

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T√ļmulo de Julius Frank en la facultad de Derecho de la Universidad de S√Ęo Paulo

o parece cierto que se haya roto la tumba, pero es cierto que el misterio se cierne sobre ella, dicen que los documentos preciosos se guardan en su base, de hecho, se conserva con extremo cari√Īo Incluso con la reciente destrucci√≥n del antiguo convento donde la Facultad funcion√≥ desde su fundaci√≥n, fue toda protegida por un marco de madera y guardado en el mismo lugar. El periodista menciona en sus comentarios otro misterioso monumento de S√£o Paulo, la pir√°mide de Piques, que data de 1814, antes de Bucha y ubicado frente al lugar donde alguna vez trabaj√≥ la logia mas√≥nica m√°s influyente en los destinos de S√£o Paulo.

Muchas veces, en tiempos de disturbios p√ļblicos esa pir√°mide ha sido custodiada incluso por ametralladoras, como si bajo sus piedras centenarias durmiera un secreto peligroso.

El misterio que involucr√≥ la vida de Julio Frank o Carlos Luiz Sand lo acompa√Īa m√°s all√° de la muerte, asegura el iluminado. Sr. Spencer Vampr√©.3c21Y prosigue: “Hasta la tumba, mantuvo el secreto sobre su familia, posici√≥n social e incluso sobre el pa√≠s, suponiendo que √©l tambi√©n hab√≠a cambiado su nombre (sic). Quiz√°s por penas √≠ntimas o luchas pol√≠ticas (¬Ņ?) que lo llevaron a dejar a su tierra natal, lo que es seguro es que lleg√≥ a R√≠o de Janeiro paup√©rrimo, sin conocer a nadie y para completar, encarcelado en la fortaleza de Lage, por la queja del capit√°n del barco que lo trajo, por embarcarse furtivamente.

Solo, lleg√≥ a Sorocaba trabajando como empleado en una venta. Seg√ļn otra versi√≥n, ah√≠ abri√≥ unas Clases de franc√©s, ingl√©s, italiano y lat√≠n. De Sorocaba lleg√≥ a S√£o Paulo, recomendado por el brigadier Rafael Tob√≠as, y se uni√≥ al curso adjunto.

De extrema bondad, lleno de idealismo, ha conquistado para siempre (sic) el afecto m√°s tierno de os j√≥venes, y por eso, su nombre todav√≠a es venerado en la Academia, como el mejor y el amigo m√°s devoto de los estudiantes. No lleg√≥ a cumplir plenamente con el contrato de diez a√Īos, porque muri√≥ el 19 de junio de 1841, siendo reemplazado, en la c√°tedra de la historia universal, por su disc√≠pulo y amigo, Antonio Joaquim Ribas.

– La tumba de Julio Frank es un modesto catafalco en plataforma cuadril√°tera, que da acceso a algunas gradas, coronado por un obelisco de aproximadamente cuatro metros. Todo el monumento, hecho de piedra, est√° sostenido por una barandilla de hierro, unida, en √°ngulo, a cuatro pilastras adornadas con almizcles simb√≥licos.3c23 queda ubicada exactamente en frente de la sala, ahora modificada, donde ense√Ī√≥ A un lado del pedestal, est√° el siguiente epitafio:

HIC JACET JULIUS FRANK

EN HAC PAULOPOL. ACADEM PUBL. PROF.

NATUS GOTHAE. ANA. MDCCCIX

OBIIT XIX JUNII ANN. MDCCCXLI

AETATE SUAE XXXII

El monumento fue realizado a expensas de algunos académicos,3c24 que también mandaron pintar su retrato al óleo, hoy en la sala de lectura de la biblioteca Su cuerpo se inhumó dentro de la Academia, por ser protestante porque el entierro en las iglesias, solamente era para personas bautizadas.3c25

La fecha de nacimiento asignada al difunto y una falsedad manifiesta Si hubiera nacido en 1809, desembarc√≥ en R√≠o en 1821, a la edad de 12 a√Īos y ser√≠a, en 1823, con 14, dando lecciones incluso de lat√≠n en Sorocaba, lo que no entra en la cabeza de nadie. Todos Ios autores confiesan el misterio de su origen y su familia; todos dicen haber cambiado el nombre, sin embargo, lo graban en la pizarra y Vampr√© escribe que era de Gotha, Sajonia. Y ‚Äôtodav√≠a en Gotha, en una novela barata, que lo ubicar√° el se√Īor. Afonso Schmidt en las series del “Estado de S√£o Paulo”, con el objetivo de establecer confusi√≥n sobre el personaje, cuya identidad no est√° clara.3c26

 

¬ŅQui√©n era √©l? Yo y aquellos en Brasil que lo conocimos, lo ignoramos, !!! ¬ŅEra ese su verdadero nombre?

Nosotros pensamos que no. ¬ŅQu√© tierra te vio nacer? Mira que Alemania, pero no se sabe que parte de esta vasta regi√≥n. ¬ŅA qu√© familia pertenec√≠a? Te ignoras a ti mismo. ¬ŅQue motivo te trajo a Brasil? Sigue siendo la misma oscuridad.

juliusfrank

Placa en homenaje de Julius Frank en la Universidad de S√Ęo Paulo

Solo sabemos que lleg√≥ a R√≠o de Janeiro sin el menor recurso; y que el primer cari√Īo que recibi√≥ en esta tierra hospitalaria, era una orden de prisi√≥n, y su primera direcci√≥n fue la fortaleza prisi√≥n de Lage; y esto por una queja que dio el comandante de la nave que lo hab√≠a tra√≠do, cuando lo soltaron fue a trabajar como cajero en una posada.

Sin embargo, conoc√≠a perfectamente los idiomas vivos de Europa, incluido el lat√≠n y el griego, era experto en geometr√≠a y metaf√≠sica (?), ten√≠a profundo conocimiento de la historia antigua y moderna, y algunos de derecho p√ļblico y derecho romano, al salir de la posada, fue a S√£o Paulo y al pueblo de Sorocaba, abri√≥ clases de franc√©s, ingl√©s, italiano y lat√≠n.

Ventajosamente conocido, fue invitado ejercer en la capital el cargo de profesor de la cátedra de historia adscrita a la Facultad de Derecho, para lo cual escribió el compendio que mencionaré.

Sacramento Blake al copiar lo que dijo Cerqueira: ‚Äúmutatis mutandis‚ÄĚ, o se apoy√≥ en la misma fuente que El orador del Instituto, una vez m√°s afirm√≥ el misterio que definitivamente debe resolverse. En marzo o abril de 1821, el capit√°n de un barco lleg√≥ de Europa a Guanabara y entreg√≥ a las autoridades policiales a un muchacho que se hab√≠a embarcado a escondidas en un puerto alem√°n, poliz√≥n, como dicen hoy, quien dijo llamarse Julio Frank, no explic√≥ nada sobre √©l y por ese delito fue llevado a la fortaleza de Lage. Consultamos en la Biblioteca Nacional la colecci√≥n de “Gazeta do Rio de Janeiro del a√Īo 1821 y verificamos que ning√ļn barco alem√°n lleg√≥ a R√≠o en abril.

En marzo, sin embargo, entraron dos: el 13, la Galera “Charlota”

Al mando del Capit√°n Jo√£o Walff, cargado de vidrio y granjas,

viniendo de Hamburgo con ciento quince d√≠as de viaje; el 17, atrac√≥ el bergant√≠n “indioner” comandado por el maestro jud√≠o

Rerend Meyer, viene de Bremen a los noventa días de viaje.

Como la policía no encontró nada sobre esta figura llena de misterio, como lo describe Spencer Vampré, lo liberaron. naturalmente, para él ganarse la vida, se sometió al primer trabajo que se le apareció, el de cajero en una posada.

En 1823, se mud√≥ a Ipanema y de all√≠ a Sorocaba, donde ejerci√≥ como profesor de idiomas. En ese momento, no ten√≠a que ser muy profundo en tales materias para ense√Īarles dentro de estas tierras brasileras. La probable protecci√≥n del senador Nicol√°u de Campos Vergueiro, manda-m√°s en Sorocaba y gran mas√≥n, que lo recomend√≥ al brigadier Rafael Tobias de Aguiar, que lo postul√≥ para ser nombrado profesor de filosof√≠a e historia universal del curso Anexo de la reciente Facultad de Derecho de S√£o Paulo, con la que de tal manera se identific√≥ que “su t√ļmulo yace en el sitial m√°s √≠ntimo de la Facultad, mientras su memoria duerme, en un nimbo de gloria, en un rinc√≥n muy √≠ntimo del coraz√≥n de los j√≥venes‚ÄĚ, siendo su nombre “el muy querido y respetado por generaciones que pasen por ese claustro3c1“.

El jóven misterioso vino de Alemania y Alemania estaba llena a principios del siglo XIX de las sociedades secretos que proliferaron principalmente en los medios universitarios.

Lo que ellos hac√≠an est√° pintado en este extracto del gran escritor que luch√≥ contra ellos, Augusto de Kotzebue: ‚ÄúLa libertad acad√©mica consiste sobre todo en permitir a los hombres j√≥venes vivir en org√≠a, endeudarse, no asistir a clases si no es de acuerdo a sus caprichos, visti√©ndose como locos y golpeando a los burgueses‚ÄĚ.

‚ÄúLos padres de familia sabios deber√≠an temblar en este momento, enviar a sus hijos a la universidad cuando escuchen el informe de tales haza√Īas en cervecer√≠as y sociedades de gimnasia. En lugar de dejarlos pensar que la patria esperando que se regeneren, era mejor ense√Īarles rudimentos de lo que ignoran y la cortes√≠a que no tienen la idea m√°s peque√Īa.‚ÄĚ3c2

Estas sociedades Рpresentan una demanda contra Iluminados: ya se habían extendido a Italia, especialmente a Venecia, Austria, Holanda, Sajonia, Rin, especialmente al nido judío de Francfort, e incluso América3c3. Augusto Frederico Fernando de Kotzebue, nacido en Weimar en 1761, fue uno de los grandes hombres de espíritu que pusieron, en Europa calentada por las brasas revolucionarias difundidas por Napoleón, su vida y su sentencia al servicio de la causa de la Orden contra Anarquía, fomentada en la sombra, en todos los sectores, por el Judaísmo encubierto en sociedades secretas.

Autor de m√°s de 300 piezas teatrales, la mayor√≠a de las cuales fue representada con gran √©xito, y de muchas novelas romances, hab√≠a hecho en Rusia parte de su carrera como abogado, fue secretario del gobernador de San Petersburgo, presidente del Tribunal en Estonia, director del teatro alem√°n en la capital y el Consejero A√ļlico el Bar√≥n de Bahor lo hab√≠a recomendado en testamento a la emperatriz Catalina II. El zar Alejandro I se hab√≠a convertido en su amigo.

En 1813, comenz√≥ en Alemania, por cuenta del Zar Alejandro I, que era la gran muralla en la que chocaron Judios y masones, la campa√Īa de prensa que lo har√≠a c√©lebre, contra “las ideas democr√°ticas que los soldados ‚ÄúGrandes republicanos del ej√©rcito hab√≠an tra√≠do sus patrocinadores”.

El Cónsul General de Rusia en Koenigsberg, puso al día al soberano ruso con el estado de los espíritus. Los Constructores (Masones) e israelitas se vengaron, lo calumniaron, lo injuriaron, lo aislaron y lo enterraron en el silencio, mientras hacían retumbar la fama de Goethe y Schiller, especialmente el primero, que se unió a las sociedades secretas y estudió las ciencias ocultas, recordando que ambos habían sido camaradas en la infancia de Kotzebue.3c4

“En 1818, fund√≥ la” Semana Literaria”, en la cual escribi√≥ las noticias pol√≠ticas que el emperador Alejandro deb√≠a leer, en ese momento, los disturbios pol√≠ticos en Alemania eran muy fuertes despu√©s del colapso del Sagrado Imperio, los peque√Īos principados que lo compon√≠an se hab√≠an reunido bajo el nombre de la Confederaci√≥n Germ√°nica, gobernada por una Dieta que se reuni√≥ en Francfurt.

Pero todav√≠a estaban gobernados por sus antiguos pr√≠ncipes, que formaron la dieta. La gente censur√≥ violentamente a estos peque√Īos soberanos por no haber cumplido sus promesas de libertad que les hab√≠an hecho para llevarlos a la guerra contra Napole√≥n, con el pretexto para liberar la patria alemana, pero en realidad solo fue para preservar Renania de la propaganda revolucionaria que vino de Francia.

Censuraban especialmente porque no haber otorgado a sus s√ļbditos la libertad de prensa y el derecho votar impuestos, como se les prometi√≥ solemnemente.

Al frente del movimiento reformista, estaban estudiantes de las universidades alemanas del norte3c5 reclamaron los privilegios que les habían prometido cuando se unieron al ejército de defensa nacional. Para unir sus esfuerzos, se habían agrupado en diversas asociaciones que reemplazaron a las corporaciones de la vieja escuela.3c6

Desde la ca√≠da de Napole√≥n, los poderosos Tugendbund se hab√≠a financiado sin poder curarse por completo del golpe que hab√≠a recibido en 1809, cuando el Corso, due√Īo de Alemania, hab√≠a ordenado su disoluci√≥n pero se refundaron en tres sociedades que se llamaron Teutonia, Burschenchaft y Landsmannchaft .

EL Burschenchaft se componía principalmente de antiguos combatientes de las guerras contra Napoleón, que habían reanudado sus estudios en 1815 en la universidad. Comprende más o menos 10 mil miembros repartidos particularmente en las ciudades del Rin.

El Landsmannchaft estaba compuesto anteriormente por campesinos, m√°s pac√≠ficos y con ideas menos avanzadas. Por eso, algunas veces ambas hab√≠an entrado en conflicto”.

En sus art√≠culos de “Semana Literaria”, Kotzebue atac√≥ tanto las nuevas doctrinas como a los escritores que las defend√≠an. Tambi√©n atac√≥, con mayor vehemencia, las universidades y la desobediencia a las reglas por los estudiantes y sus sociedades secretas Maur√≠cio Souli√© y H. Mueller llaman a esto, literalmente, “Obra de odio”.

Sin embargo, l√≠neas m√°s tarde, declaran que lo que escribi√≥ contra el sistema universitario fue “m√°s que justo”.

Jud√≠os, masones, liberales, y estudiantes profesaron por Kotzebue un odio mortal. “Hab√≠a hecho tantos enemigos que su estancia en Alemania, hab√≠a vuelto dif√≠cil su vida”. El valor de un hombre de lucha se mide con precisi√≥n por el n√ļmero de tus enemigos. El de Kotzebue era inmenso. Goethe mismo escribi√≥, anunciando su muerte:

Es un fen√≥meno extra√Īo manifestar tal odio contra Kotzebue, que en realidad se descubre en el talante de sus enemigos: escritores, burgueses y estudiantes.

Todos se conectan contra el enemigo com√ļn. Recuerdan todos sus esfuerzos por da√Īar a la Universidad de Lena. Desafortunadamente, estas cosas son ciertas y nos han convertido en enemigos.

Su residencia en Weimar podr√≠a tener consecuencias desafortunadas. Estamos obligado a pensar que esto terminar√° mal. ¬Ņcomo? Desafortunadamente, ya lo presentimos ‚ÄĚ.

Terminó mal, como Goethe había adivinado. Kotzebue también entendió el peligro al que estaba expuesto. Se mudó de Weimar a Mannheim, Gran Ducado de Baden, donde fue asesinado el 10 de marzo de 1819, por el joven estudiante Carlos Luiz Sand, nacido en Wunsiedel, Franconia, en alemán FrankWald,3c7 sorteado en una sesión de Burschenchaft para este efecto y que él confesó haber cometido el crimen de acuerdo con las determinaciones de la secta 3c8.

Eludiendo cualquier romanticismo en torno al crimen, lo que demuestran los documentos del proceso es la premeditación más completa, aliada a la más vil cobardía. El jóven dejó a Lena en la diligencia, (transporte colectivo de la época), en el 9 de mayo durmió en Francfurt y el 10 llegó en Mannheim, presentándose inmediatamente en la casa de Kotzebue, que no recibía a nadie antes del mediodía.

Regresó al hostal, donde se había quedado, habló con varias personas animadamente contra Kotzebue y regresó a la casa del escritor presentando una carta de recomendación que había falsificado, dicen unos, que era de un amigo de la víctima y otros que era de su propia madre.

“Kotzebue le pidi√≥ al j√≥ven que lo esperara en un sal√≥n en planta baja, poco despu√©s, salieron su esposa y una dama que hab√≠a venido a visitarla, entonces √©l, descendi√≥ por la escalera, un momento despu√©s, se escucha un grito, seguido de un rumor de pelea. Todos corren y encuentran a Kotzebue ca√≠do bajo el asesino que lo acribillaba a golpes.

Seg√ļn cuenta Alejandro Dumas, que uno de sus hijos que llegaba en ese momento, exclam√≥:

– Mira, pap√° jugando a la guerra!

Entonces Sand corrió hacia la puerta, alcanzó la calle y se arrodilló, gritando:

– ¬°Viva la patria alemana! ¬°El traidor yace muerto! ¬°Entonces todos los que lo imitan deben perecer! Gracias mi

¡Dios, por permitirme realizar una acción tan hermosa!

Luego, abriendo su t√ļnica, enterr√≥ la daga en el pecho. Lo tomaron ensangrentado y desmayado para la c√°rcel.

La b√ļsqueda realizada en su residencia, en Lena, descubri√≥ una especie de memor√°ndum en el que √©l describ√≠a c√≥mo pretend√≠a matar a Kotzebue. Por varios d√≠as, se hab√≠a ejercitado enterrando un mu√Īeco en una mu√Īeca de paja, que ten√≠a el lugar del coraz√≥n marcado por un trozo de lana roja. Se encontr√≥ una carta a su madre, en la que dijo:

“¬°Ese hombre necesita morir y yo tengo que matarlo!”

En otro documento encontrado, renunciaba a ser miembro de Burschenchaft, para no comprometer ninguno de sus compa√Īeros, sin embargo, el rumor se hab√≠a extendido y como tambi√©n se encontr√≥ una lista roja, en la cual el nombre de Kotzebue solo fue el primero en ser asesinado, Varias personas del partido conservador huyeron aterrorizadas de Alemania 3c9.

Sand escapó vivo de su herida y fue juzgado en Mannheim, el 10 de noviembre de 1819, en una atmósfera de terror creada por sociedades secretas. El tribunal tuvo que operar a puerta cerrada, por miedo a las manifestaciones de la multitud que grita acaloradamente en los alrededores instigados por los poderes ocultos. El asesino confesó el crimen, se jactó de haberlo cometido y negó tener cómplice. Fue sentenciado a muerte pero se postergó la ejecución esperando que muriese a causa de su herida mal cicatrizada, excusa algo reforzada.

“Pero el Emperador de Rusia envió un ultimátum al Gran Duque de Baden, protestando contra el retraso del castigo. La fecha del 20 de mayo de 18203c10.

El sentimiento alem√°n de simpat√≠a por el joven Sand era tan fuerte (?) que el verdugo de Mannheim se neg√≥ a llevar a cabo la ejecuci√≥n. Fue necesario recurrir al verdugo de Heidelberg’s, que solo accedi√≥ a realizar el trabajo despu√©s de que Sand le prometi√≥, en nombre de sus compa√Īeros, que no habr√≠a represalia contra √©l.3c11.

La ejecuci√≥n se anunci√≥ para las nueve en punto de la ma√Īana. Con el fin de enga√Īar a la multitud, se realiz√≥ (?) A las seis de la ma√Īana, diciendo que lo hab√≠an ejecutado en un prado a las afueras de Mannheim, ante personajes oficiales y algunos trabajadores madrugadores. Sand fue conducido en un coche cerrado, acompa√Īado por un pastor, muri√≥ con la m√°s noble simplicidad (?). Una hora despu√©s, la noticia de su ejecuci√≥n se hab√≠a extendido por toda la ciudad y el prado fue cubierto por muchas personas que cosecharon las hierbas te√Īidas por la sangre del m√°rtir.3c12

El campo se conoce desde hace mucho tiempo como el Sandsh√≠mmelweg3c13, es decir, el camino de Sand al cielo. Se dice que su madre recibi√≥ 40,000 cartas de admiradores de su hijo. Durante todo un a√Īo, sus camaradas de la universidad mantuvieron su duelo visti√©ndose de la misma manera que √©l se visti√≥ el d√≠a que mat√≥ a Kotzebue.

Fue enterrado en el cementerio de Mannheim, junto a su v√≠ctima. Sobre su tumba est√°n gravadas las palabras HONRA Y PATRIA3c14‚ÄĚ

Ahora, uno puede ver claramente lo que narra all√≠ un autor parcial, que se forma junto al criminal, que el gobierno de Baden solo decidi√≥ actuar forzado presi√≥n del zar. Temiendo la venganza de las sociedades secretas, recurri√≥ al subterfugio de esa ejecuci√≥n fingida y cambi√≥ el tiempo, lo que no pod√≠a enga√Īar al hombre. Cualquier cad√°ver u otro t√≠tere bajo la pizarra del Honra y la Patria, y el m√°rtir protegido por Burschenchaft, quien hab√≠a hecho un maravilloso servicio al juda√≠smo mas√≥nico para desenredarlo de un enemigo del calibre de Kotzebue.

Esto fue en mayo de 1820. En ese momento, el viaje por tierra era lento y por mar, mil veces más lento, dependiendo de los vientos. No era raro tomar un semestre de Europa a Brasil. En marzo de 1821, aterrizó en Río, viniendo clandestinamente en un barco mercante el joven Julio Frank, sen nombre, sin familia, sin patria, “figura llena de misterio, como dice inocentemente Spencer Vanpré, Carlos Luis Sand era oriundo de Wunsiedel, en FrankWnld

Cuando cambia su nombre, en general e instintivamente busca otro nombre que tenga relaci√≥n consigo. Adem√°s, Jacob se llama otro personaje misterioso, casi contempor√°neo de Sand el jefe de jud√≠os franquistas y zoharistas, nacido en Polonia en 1720, terrible cabalista, autor de “Zohar” que fingio convertirse al cristianismo para socavarlo, que recibi√≥ de sus partidarios enormes sumas de dinero con las que llev√≥ una vida muy lujosa en Europa central y quien muri√≥ de un ataque de apoplej√≠a en Hesse, el a√Īo 1791.

Para sus seguidores, el Zohar es la √ļnica explicaci√≥n cabal√≠stica de la Ley de Iav√©.3c15 Y adem√°s, de acuerdo con la costumbre jud√≠a de cambiar nombres, usando las iniciales, J. F. corresponden a Julio Frank a Jacob Frank.

El hecho averiguado y esculcado desde ese momento por Cerqueira en el Instituto Histórico, que no era el nombre real del individuo misterioso. Todavía en 1867, el viajero Tschudi se dio cuenta de esta opinión general y definitiva, nombrando los nombres de Julio Frank de seudónimos.3c16

El turista teut√≥nico vio el t√ļmulo de la figura llena de misterio “en el peque√Īo patio cuadrado y claustral de la vieja facultad, y declara que no fue sepultado en sagrado por ser protestante, pero los estudiantes le erigieron aquel monumento en forma de obelisco e inaugurado su retrato en la sala de aulas.

Seg√ļn le hab√≠an informado, trajo para la escuela de Derecho el conocimiento alem√°n, lo qu√© en verdad √©l trajo fue la organizaci√≥n de una secta con rituales y normas judaicas cuyos fines y resultados veremos m√°s adelante.

Seg√ļn Souli√© y Mueller, Carlos Luiz Sand naci√≥ en 1795. Era un ni√Īo enfermo y nervioso. como adolescente, √©l era “d√≥cil, solitario, estudioso y ordinariamente inmerso en una especie de apat√≠a, de la cual sal√≠a para la pr√°ctica de actos violentos y generosos “

Magnífica presa del misticismo satánico de las sociedades secretas. Tipo exacto de místico capaz de ir hasta el crimen. La figura de Gorguloff, asesino del presidente Paul Doumer, se presenta con Sand las mismas características.3c17

Son como son√°mbulos sobre quienes act√ļa el hipnotismo de las fuerzas ocultas. Voluntario contra Napole√≥n, Sand luch√≥ en Waterloo y estuvo en Francia hasta 1816 con el ej√©rcito de ocupaci√≥n. Regres√≥ a la Universidad de Erlangen, desde donde era estudiante, uni√©ndose a la exaltaci√≥n a Burschenchaft. “Luego comenz√≥ a hacer un diario de sus pensamientos, que denota un misticismo incoherente de primaria y la inquietante convicci√≥n de que Dios lo hab√≠a designado como el salvador de la patria alemana‚ÄĚ.3c18

Nos cont√≥ un viejo bucheiro lo que se le√≠an en las reuniones de la Bucha unos cuadernos en los que Julio Frank contaba sus campa√Īas contra Napole√≥n, esta declaraci√≥n es importante.

Si la fecha de Souli√© y Mueller, 1795, es cierta, cuando cometi√≥ el crimen en 1819, ten√≠a 24 a√Īos. Ya no era un ni√Īo. Con el nombre de Julio Frank, Lleg√≥ a Brasil en 1821. Ten√≠a 26 a√Īos. Cuando muri√≥ en 1841, por lo ttanto ten√≠a 46 a√Īos.

Los que escribieron sobre √©l para hacerlo aparecer m√°s j√≥ven pero disparidad en las edades que impresi√≥n dan? Cerqueira te da en la oraci√≥n f√ļnebre del Instituto Hist√≥rico, 34 a√Īos incompletos. Sacramento Blake atribuye en su Diccionario “30 a√Īos incompletos.

-Tschudi registra 32.

-Si Julio Frank solo ten√≠a 30, 32 o 34 a√Īos, cuando muri√≥ en 1841, habr√≠a aterrizado en R√≠o de Janeiro, en 1821, con 10, 12 o 14 a√Īos, qu√© es inaceptable y demuestra que estas edades son para enga√Īar sobre la verdadera identidad de la “figura llena de misterio”.

Consider√°ndolo como Carlos Luiz Sand, nacido en 1795, lo vemos desembarcar con 26 a√Īos, la edad en que podr√≠a haber adquirido la suma de conocimiento con los que lo adornan. De 10 a 14 era imposible poseerlos, excepto que fuera en lugar de una “Figura llena de misterio”, un ni√Īo prodigio.

¬ŅPor qu√© Julio Frank dej√≥ r√°pidamente R√≠o de Janeiro y termin√≥ en Ipanema y luego en Sorocaba?

Augusto de Kotzebue, quien hab√≠a sido asesinado por √©l Carlos Luiz Sand, hab√≠a dejado a varios ni√Īos que ‘Eran hombres ilustres: Oto, nacido en Reval, en 1787, el m√°s viejo, oficial de la Armada rusa, gran navegador; Mauricio Russo, nacido en 1789 y muri√≥ en 1861; Paulo, nacido en Berl√≠n en 1801, general ruso, que muri√≥ en 1884, despu√©s de haber hecho una brillante campa√Īa en Polonia, el C√°ucaso y Crimea y gobern√≥ Polonia y Besarabia; Alexandre, pintor de batalla, y Guilherme, diplom√°tico y dramaturgo, Precisamente en 1823,

Otto de Kotzebue surge de improviso en R√≠o de Janeiro al mando de la fragata rusa “Entreprise”, destinada a descubrimientos y exploraciones en los mares del sur. El 13 de noviembre del a√Īo mencionado, anclado a la vista del barra debido a la calmaria.

Entró en Guanabára el día 14. Oto de Kotzebue pasó 25 días en Río, residiendo en Botafogo, en la casa de un amigo y dejó, en la obra que escribió sobre sus viajes, buenas descripciones de nuestra capital, en ese momento.

Subió a bordo la tarde del 9 de diciembre y se hizo a la mar el día 10, dejando la barra al anochecer.3c19

La coincidencia es extremadamente curiosa. Llega el Navegador ruso inesperadamente y qui√©n sabe si con alguna raz√≥n por la que mantuvo una reserva, toma y comienza a visitar la ciudad, luego peque√Īa y hacia atr√°s; pronto, el poliz√≥n joven y sospechoso pone un pie en el mundo, hundi√©ndose tierra adentro, donde llega, como veremos adelante en una petici√≥n de miseria.

Qu√© ten√≠a el joven Julio Frank que ver con Otto de Kotzebue, ¬Ņpara huir de √©l como el diablo de la cruz? Evidentemente no deber√≠a tener nada. Pero es muy explicable que Carlos Luiz Sand de ninguna manera deseaba conocer al hijo del hombre que apu√Īal√≥ cobardemente.

Esta confusi√≥n establece principalmente en fechas de nacimiento variables, lo cual es de suma importancia: 1808, 1809 y 1811, todos tendiendo a descartar la posibilidad de asesinar a Kotzebue en 1819. ¬°El gran secreto Buchero‚Ķ., adem√°s, la palabra de Gotha tiene un doble significado, seg√ļn las reglas cabalistas: Gotha, capital del ducado de Saxe Coburgo, Gotha para los profanos desprevenidos, Gothia, a Alemania para los iniciados. . . No se olvide que, en Gotha, a la sombra del duque de Sajonia Coburgo, Ernesto Luiz, encontr√≥ refugio, fue titulado como El consejero Aulico y tambi√©n recibi√≥ protecci√≥n Spartacus Weishaupt. . .

Cuando muri√≥ Julio Frank, viv√≠a en S√£o Paulo el poeta Passos Ourique, que le dedic√≥ una ‚Äúnenia‚ÄĚ, en la que dio un peque√Īo desliz, levantando una puntica del velo que ocultaba el verdadero nombre del fundador de la Bucha, pensando que quiz√°s solo los cofrades lo entendieran, cuando lo llam√≥: Jo√£o Luiz de Godo√≠redo Julio Frank.3c27 La intimidad de Frank y de Ourique es recordado por el Sr. Afonso Schmidt en muchos Extractos de su novela.3c28Tambi√©n menciona que el jud√≠o Alexandre Haas recibi√≥ del Rector de la Universidad de Goettingue, el 7 de junio de 1932, cuando se habl√≥ mucho sobre Bucha y eso no era conveniente, la siguiente carta:

‚ÄúPreciado se√Īor. En respuesta a tus 5 l√≠neas de marzo de 1932 participamos en que no pudimos verificar la fecha del nacimiento de Frank(!!!). Sin embargo, encontramos en nuestro archivo * una carta de Frank, de que sigue copia. Y ‘se espera que sea de su inter√©s. Frank dej√≥ Goettingue sin tomar el certificado de retirada, ya que no pudo pagar sus deudas. En cosas pol√≠ticas (al menos aqu√≠), no estuvo involucrado. Ante el rector de la universidad tuvo que aparecer repetidamente, dos veces por duelo y una vez por desmanes en un campo de tiro, m√°s no se pudo averiguar aqu√≠ y tambi√©n no se si √©l pertenec√≠a a una ‚ÄúLiga‚ÄĚ.

League es un eufemismo, en lugar de decir Sociedad Secreta. Como no conocemos el original alem√°n de la carta, no sabemos qu√© expresi√≥n us√≥ realmente el Rector de Goettingue. La carta no podr√≠a merecer la m√°s m√≠nima consideraci√≥n desde el punto de vista hist√≥rico. O si se refiere a cualquier estudiante con el nombre de Frank, nombre muy com√ļn en Alemania, o es una manipulaci√≥n para desorientar a los que quieren aclarar el misterio. Solo se sabe que Julio Frank lleg√≥ a R√≠o de Janeiro en 1821 y esto pone de manifiesto lo absurdo de la fecha que quieren imponer para su nacimiento, fecha que la misma carta no te atrevas a aclarar.

El mediocre art√≠culo del se√Īor. Afonso Schmidt, publicado en “Estado de S√£o Paulo” tiene como objetivo, naturalmente desv√≠ar la opini√≥n p√ļblica de la verdad sobre el misterioso personaje. Nada m√°s. Sin embargo, de vez en cuando surgen peque√Īas piezas de la verdad. Entre estos, la referencia que Julio Frank o Carlos Luiz Sand era jud√≠o. Habla sobre eso, por ejemplo, en el s√©ptimo folleto.

Otra referencia muy curiosa es la de que estaba en un rinc√≥n de la biblioteca ducal en Gotha, donde supone que su h√©roe naci√≥ y creci√≥, ‚ÄúEntre manuscritos desentra√Īados de los secretos procesos de la magia, El EVANGELIO DE LOS 12 APOSTOLES (sic!), en la correspondencia del portugu√©s Mart√≠nez de Pasqualis y otros sujetos mal calificadas. 3c29

Ahora, no hay Evangelio de los Doce Apóstoles, ni siquiera entre los llamados Apócrifos o los Agrapha de los gnósticos; pero se sabe que la Burschenchaft paulista tiene doce miembros altamente graduados, de acuerdo con el ritual de la Ilustración llamado Doce Apóstoles El autor, por supuesto conocedor de Bucha, hizo una alusión en este punto destinado a ser entendido solo por los iniciados en la camorra y en la magia.

Mart√≠nez de Pasqualis era un jud√≠o portugu√©s, distinguido cabalista, que particip√≥ en el gran movimiento de sociedades secretas en el siglo XVIII. Su misticismo abri√≥ la puerta a la Ilustraci√≥n de Weishaupt en Baviera.3c30 y la Ilustraci√≥n por Claudio de Saint Martin en Francia. √Čl es, por lo tanto, el Papa de los Iluminados.

Su doctrina forma la base de todas las sociedades Iluministas secretas. En √©lla se sumergen las ra√≠ces de la Buscha, (Burchenchaft). Mart√≠nez de Pasqualis inici√≥ a San Mart√≠n en Burdeos y lo llamaba de maestro.3c31 El martinismo o iluminismo franc√©s surge posterior a Weishaupt, vinculando a los dogmas¬† de Mart√≠nez de Pasqualis.3c32y es el creador de la trilog√≠a liberal: Libertad – Igualdad – Fraternidad. Vimos¬† Weishaupt abordar la libertad y la igualdad. M√°s tarde a√ļn, la llamada a la estricta observancia se realizar√° en la misma fuente.3c33

La telenovela del “Estado de S√£o Paulo”, que trae estos importantes revelaciones, se basa en investigaciones realizadas por el se√Īor. Frederico Sommer sobre Julio Frank. Ellos dicen lo siguiente: naci√≥ el 8 de diciembre de 1808,3c34en la ciudad de Gotha, seg√ļn el registro de la iglesia protestante Santa Margarida, hijo de un maestro encuadernador; asisti√≥ al gimnasio de Gotha; estudi√≥ en la Universidad de Goettingue desde 1825 hasta 1827; huy√≥ de Alemania por deudas y asco, llegando a la Brasil.

En las mismas fuentes el historiador Escragnolle Doria en un estudio publicado en “Revista da Semana.3c35 agregando:” Desde R√≠o de Janeiro si Frank fue a S√£o Paulo, llegando a Ipanema, donde vivieron muchos patricios. Sorprendi√≥ a todos la velocidad y correcci√≥n con la que el destinatario pronto aprendi√≥ y hablaba portugu√©s

Al encanto de su inteligencia agregaba la elegancia de sus maneras, todo obstaculizado por abuso de alcohol. En Sorocaba, Frank apareció con los pies en el suelo, la ropa abandonando el cuerpo. Empleado de ventas, esta sesión en la puerta, se divirtió llamando a los escolares y ayudándolos en las lecciones, cualesquiera que fueran.

Fue despedido del empleo por no darle sosiego a las botellas de alcohol, latas de pasas y aceitunas. El dinero era para Frank una cosa sin importancia, pero el jefe Ten√≠a otras ideas en econom√≠a pol√≠tica. Desde Sorocaba, Frank parti√≥ hacia S√£o Paulo, agasajado all√≠ en rep√ļblicas acad√©micas,3c36 ahora en una, ahora en otro, hasta que fue nombrado profesor de historia del curso anexo a la facultad de derecho.

Preciosas notas recogidas por un “Viejo Sorocab√°no”, L√≥pes de Oliveira, relacionadas con el Dr.Francisco de Assis Vieira Bueno, disc√≠pulo de Frank, permitirnos apreciar incluso el tipo f√≠sico del profesor Alem√°n para ser colocado en la galer√≠a de los originales, al lado del Bar√≥n de Schidler, fil√≥sofo de C√°is, en R√≠o de Janeiro.

Mostr√≥ el “Viejo Sorocabano”, por tradici√≥n de viejos, Julio Frank de mediana estatura, cabello rubio, con ojos azules, con barba.¬†Siempre tuve manos cruzado sobre la espalda, las palmas abiertas, los dedos entrelazados. Muy supersticioso, prest√≥ atenci√≥n a las creencias y pr√°cticas ind√≠genas, ni rehuy√≥ magia negra (sic).

Procur√≥ hablar como paulista, descansadamente, irradi√≥ alegr√≠a si le preguntaban d√≥nde hab√≠a nacido. En S√£o Paulo, disfrut√°ndolo mucho cuando lo llamaron Lam√£o en la peque√Īa ciudad de once mil almas, donde los acad√©micos eran activos.¬†Julio Frank dio clases particulares en la Calle S√£o Jos√©, junto al cerro do Ac√ļ. Bordeaba el patio trasero de la casa el r√≠o Anhang√°ba√ļ. Para ba√Īarse, Frank interrumpi√≥ las lecciones para las cuales no aceptaba dinero de nadie, a menos que le dijeran que era para comprar libros.

Profes√≥ magistralmente en el curso anexo de la Facultad, entonces dirigida por el senador Vergueiro. Siempre andaba con estudiantes que imped√≠an cuando pod√≠an entregarse a libaciones,3c37lo que no obstaculizaba su inteligencia o memoria “.

Admitiendo el nacimiento de este hombre en 1808, la hubi√©ramos tenido en 1827, cuando sal√≠amos de Alemania, con 19 a√Īos y, cuando fue nombrado en 1830 para el curso adjunto de la Facultad de S√£o Paulo, de 22 a√Īos. Debemos confesar que es muy poco tiempo para quien sabe tanto.

No quisimos hacer la declaraci√≥n categ√≥rica de ser Julio Frank, Carlos Luiz Sand, el asesino de Kotzebue, sin tener la conciencia tranquila. Para eso, buscamos a uno de nuestros mejores amigos, cuyo nombre estamos obligados a guardar silencio, un hombre muy distinguido, un ciudadano servicial, un gran brasile√Īo que, tiempo de juventud, como sab√≠amos por una fuente limpia, hab√≠a pertenecido a Burschenchaft de la Facultad de S√£o Paulo, donde se gradu√≥, ocupando en la miema, durante los √ļltimos tiempos de la monarqu√≠a, el oficio de uno de los Doce Ap√≥stoles. Su vida limpia y su acci√≥n patri√≥tica durante mucho tiempo ya ha borrado ese error de su juventud republicana.

Le pedimos una aclaraci√≥n sobre Bucha y nos dijo que hab√≠a pronunciado un juramento terrible del que no pod√≠a hablar, El juramento ritual es el siguiente: “Juro bajo pena de ser considerado infame, que nunca revelar√© la existencia de una sociedad secreta en la Academia de S√£o Paulo! Insistimos, mostr√°ndole la necesidad de iluminar a los j√≥venes brasile√Īos contra estas formas oscuras. Expusimos la duda angustiosa que podr√≠a permanecer en nuestro pensamiento, si no tuvi√©ramos una confirmaci√≥n completa de eso que los documentos nos revelaron. Y solo accedi√≥ a responder esta pregunta:

– QUIEN ERA EM REALIDAD JULIO FRANK?

Pensó por un momento y confesó:

-ESE ARCANO SOLO SE REVELA EN LA INICIACI√ďN DE LOS NOVATOS. EL PRESIDENTE LEE ENTONCES LA HISTORIA DE LA BURSHENCHAFT Y DECIA EL GRAN SECRETO: JULIO FRANK ERA SIMPLEMENTE CARLOS LUIZ SAND, EL ASESINO DE KOTSZEBUE.

Esta es la √ļnica forma de entender el misterio y el prestigio de ese ‘hombre, que ten√≠a dos nombres y dos tumbas: una en Alemania y el otra en Brasil.

Una referencia oficial a Bucha se encuentra en la opinión dada por el profesor de la Facultad de Derecho de São Paulo, dr. João Monteiro, a los proyectos de la Universidad de los doctores Azevedo Sodré y Leoncio de Carvalho, en la mitad del período republicano: “Tampoco vale la pena afirmar que hay tales comisionados en Alemania. Suficiente atender a la causa de tal creación, completamente sin relación en nuestro entorno social Larousse lo menciona, y de nuestros estudiantes, aquellos que se unieron a la Burschenchaft bien la conocen.

Las universidades fueron se√Īaladas como foco de desorden pol√≠tico, asesinado Kotzebue por el estudiante Carlos Luiz Sand, puso en peligro la estabilidad de Soberanos alemanes, fue el instinto de conservaci√≥n que llev√≥ a estos inspectores a hacer guardia en las universidades M√ľnster, Kiel, Inspruck, Breslau, Goettingue, Pest y otros. . . Pero hoy … ¬°quantum mutatis ab illo!3c38

La opinión se refiere a la idea de una supervisión estricta en la facultad y confiesa oficialmente la existencia de Bucha, así como sus relaciones con el movimiento político de las sociedades secretas universitarias de Alemania y con el asesinato de Kotzebue. Los estudiantes afiliados a Burschenchaft, dice el Dr. João Monteiro, saber que. . . El documento es precioso

Ouem primero se refiri√≥ p√ļblicamente a Bursch Enchaft Paulista e insinu√≥ su conexi√≥n con el crimen de Sand era el l√≠der cat√≥lico Felicio dos Santos, en un art√≠culo en la “Uni√£o”, que caus√≥ una gran impresi√≥n en el esp√≠ritu p√ļblico y alboroto en los arraiais buch√©iros.

El jefe de la Bucha en ese momento era el Sr. Vergueiro Steidel, apodado el Cuervo Triste, que envi√≥ un emisario al sr. Felicio dos Santos, seg√ļn el conocimiento de muchas personas a√ļn vivas. M√°s tarde, el notable luchador de la Iglesia al tema en estos t√©rminos “No hace mucho, les dije a mis lectores qu√© fue la masoner√≠a acad√©mica de S√£o Paulo, la misteriosa bushhafft (sic) fundada por el profesor de historia Dr. Frank, el jacobino alem√°n emigr√≥ a Brasil despu√©s de del famoso asesinato de Kotzebue por el estudiante Karl Sand en 1819. Casi todos los estudiantes de la facultad de S√£o Paulo estaban afiliados a esta asociaci√≥n.‚ÄĚ3c39

Nuestra documentación definitivamente aclara el sujeto y prueba todo lo que dejamos dicho en el primer volumen de este trabajo sobre la licenciatura judía que se apoderó de Brasil y lo llevó a amar política y social.

La juventud brasile√Īa debe destruir los resultados de esta acci√≥n de oscuridad que aliment√≥ la naci√≥n. Para aplastar a una secta, dice el padre Barruel, nos revel√≥ que, en las reuniones de Bucha, los extractos fueron tomados de un manuscrito de Julio Frank, que es en el archivo de la asociaci√≥n, en el que narraba sus campa√Īas contra Napole√≥n Ahora, ¬Ņqui√©n hizo campa√Īa contra soldado, fue Carlos Luiz Sand, quien estaba en Waterloo. Y una preciosa revelaci√≥n de la verdad.

Una de las mayores autoridades en el campo de las empresas. decretado, es necesario atacarlo en sus propias escuelas, disipar su prestigio, demostrar lo absurdo de sus principios, la atrocidad de sus medios y, sobre todo, la infamia de sus maestros.

Que dignos jóvenes, de carácter, patriótico y concienzudo, cristiano y puro, destruya de una vez por todas esta mafia de rápido movimiento, agachada en la sombra, que dirige la vida de São Paulo y, a veces, el destino de la Patria, utilizando a aquellos que comenzaron en sus misterios, que no sienten el sonrojo de sus rostros arder. avergonzado de subir esa escalera triste y sucia ¡de servicio!

La Influencia de la Kabbalah en el resto de América

Chile

 Historia de los judíos en Chile
Los primeros jud√≠os llegaron a Chile con los conquistadores espa√Īoles. En la √©poca de la Inquisici√≥n, deb√≠an ocultar en vida su ascendencia. Diego Garc√≠a de C√°ceres, amigo fiel y albacea testamentario del fundador de Santiago, Pedro de Valdivia, fue uno de ellos. Seg√ļn la propia comunidad jud√≠a en Chile, entre los descendientes m√°s prominentes del espa√Īol est√°n el general Jos√© Miguel Carrera y Diego Portales.

En la época colonial, sin embargo, el más destacado personaje de origen judío de Chile fue el médico cirujano Francisco Maldonado de Silva, uno de los primeros directores del Hospital San Juan de Dios. Acusado por sus hermanas -sinceras cristianas- de intentar convertirlas al judaísmo, Maldonado se declaró abiertamente judío, lo que le valió la condena a ser quemado vivo en 1639.

Inmigración cuantitativa
Pero es a partir de 1840 -la Inquisici√≥n ya hab√≠a sido abolida en Chile tras la declaraci√≥n de Independencia- cuando comienza la ‘verdadera’ inmigraci√≥n. En Valpara√≠so se instalan los primeros jud√≠os europeos, en especial franceses y alemanes. De ellos, destaca Manuel de Lima y Sola, un sefardita trashumante que se transform√≥ en uno de los socios fundadores del pionero Cuerpo de Bomberos de Valpara√≠so en 1851 y en el fundador de la masoner√≠a chilena al crear la primera logia francmas√≥nica, la “Uni√≥n Fraternal”, dos a√Īos despu√©s.

De allí en adelante, la presencia de los descendientes de Israel se expande por Santiago, Tal Tal, profesores y mineros , destaca la familia Ledezma, Valdivia, Puerto Montt, Temuco, La Unión (donde dos hermanos fundan la primera botica y el Club Alemán) e incluso Atacama, adonde llegan atraídos por el negocio de las minas y el comercio.

A fines del siglo XIX, una nueva generaci√≥n de jud√≠os que huyen de las pol√≠ticas antisemitas de la Rusia zarista se instala en Santiago y el sur del pa√≠s. En 1903 se abre en la capital “La Casa Rusa”, uno de los primeros y m√°s famosos negocios de estos nuevos inmigrantes.

En la Araucanía, con la sucesión de terrenos ganados en la ocupación de La Araucanía, 500 familias judías llegaron junto a otro grupo de alemanes y suizo-alemanes a fundar y colonizar la localidad de Contulmo en Temuco.

Estos judeoalemanes llegados durante 1885-1890 no se consideraban israelíes en diáspora, sino solo alemanes, sin problemas de religiones ni etnias convivieron pacíficamente con los demás colonos de Contulmo (alemanes y suizo-alemanes).

Tambi√©n en la Araucan√≠a se desarrollar√≠a otra inmigraci√≥n no colonizadora, sino espont√°nea de jud√≠os sefarditas de Macedonia precisamente de la ciudad de Monastir (actual Bitola). Esto comienza con la llegada de un sastre a la ciudad de Temuco llamado Alberto Levy y otros, como Francisco Van de Wynwaard, Teodoro Rosenberg, Walter Bauer entre muchos otros. √Čl ser√≠a quien llevar√≠a noticias a sus conocidos de Monastir de esta Nueva Ciudad fundada hac√≠a pocos a√Īos, la cual promet√≠a ser un polo de desarrollo.

A comienzos de los 1900 los Balcanes se encontraban en plena guerra, y Monastir estaba en medio de los conflictos, lo cual hace que la inmigración crezca: un censo realizado en 1907 indica que había 14 familias judías en Temuco, ya en 1920 había 300 familias (contando solo los sefarditas de Monastir), quienes serían los pilares fundamentales de la comunidad sefardita en Chile. Tan importante es Temuco en la migración judía de Monastir que fue uno de los principales destinos de emigración junto a EE. UU. e Israel en el siglo XX. Además de los sefarditas se contabilizaban en Temuco 900 judíos de origen polaco, ruso y ucraniano. También fue la primera ciudad chilena en tener una sinagoga y un club israelí; por este motivo se cita a Temuco como una de las principales ciudades de Chile receptora de inmigrantes judíos.

A partir de 1933 y hasta 1939, un nuevo grupo llega huyendo de las persecuciones impuestas por el régimen nazi en Alemania, Austria y Checoslovaquia. Al final de la II Guerra Mundial llega otro grupo, ahora reducido, de sobrevivientes de los campos de concentración liberados por las tropas aliadas.

La Nobleza Europea que logró huir de los nazis se destacó en ayudar a muchos de los judíos de los países de influencia Germana. En esto se destacó en toda América Latina la familia real Karl Graf von Luxburg Furst zu Carolath-Beuthen und Prinz von Schoenaich-Carolath / Karl Ludwig Conde de Luxburg Príncipe de Carolath-Beuthen y Príncipe de Schoenaich-Carolath.

Los inmigrantes de los a√Īos 1930 eran en su mayor√≠a profesionales, quienes pudieron seguir desempe√Ī√°ndose en su campo de especializaci√≥n. La inmigraci√≥n jud√≠a se detendr√≠a hacia el a√Īo 1945, aunque hasta la fecha siguen llegando israel√≠es al pa√≠s especialmente en la Provincia de Ais√©n.

La comunidad actualmente es de 15,000 personas. Incluye Premios Nacionales, empresarios, artistas, abogados, pol√≠ticos. Miles son los descendientes de origen hebreo que han destacado en Chile. Aqu√≠ algunos de ellos: Claudio Grossman (abogado), Marcos Libedinsky, Roberto Zahler, Nicol√°s Mass√ļ Fried, Sebasti√°n Rozental, Miguel Schweitzer (primer ministro jud√≠o en Chile), Sergio Melnick, Jos√© Weinstein (Subsecretario de Educaci√≥n y ministro de Cultura en la era Lagos), Clarisa Hardy (exministra de Mideplan), Eduardo Bitr√°n (fue asesor del Ministerio de Hacienda), Karen Poniachik (ex Ministra de Miner√≠a y Energ√≠a), Mario Kreutzberger (Don Francisco), Patricia Politzer, Ricardo Israel, Mauricio Israel, Jacobo Schaulsohn, √Āngel Faivovich, Basti√°n Bodenh√∂fer, Jorge Schaulsohn, Lily P√©rez, Anita Klesky, Jael Unger, Le√≥n Schidlowsky (Premio Nacional de Artes Musicales), Paula Sharim, Shlomit Baytelman, Leonardo Farkas, Juli√°n Elfenbein, Alex Zisis, Tom√°s Hirsch (expresidente del Partido Humanista de Chile), Volodia Teitelboim (literato y exsecretario General del Partido Comunista Chileno), etc.

Actualmente la comunidad tiene dos colegios en Santiago, uno en Vi√Īa del Mar, un policl√≠nico p√ļblico en Nataniel (barrio en el que vivieron los inmigrantes en sus inicios); dos hogares de ancianos, dos estadios israel√≠es (en Santiago y Vi√Īa del Mar), el Cuerpo de Bomberos Israel en √Ďu√Īoa y cementerios.

Colombia

Los jud√≠os comenzaron a llegar al territorio actual de Colombia durante la √©poca de la colonia, y existen muchas referencias de juicios a ‚ÄúPortugueses Judaizantes‚ÄĚ en el Tribunal de la Inquisici√≥n de Cartagena de Indias. Estos jud√≠os conversos al cristianismo se asimilaron con la poblaci√≥n local y desaparecieron los rasgos de su cultura, excluyendo ciertos rituales restringidos al n√ļcleo familiar.

Son muchos los rasgos de la cultura y las tradiciones colombianas que se deprenden de ese ancestro. Hay indicios que la regi√≥n de Antioquia, recibi√≥ una fuerte afluencia de Sefard√≠es, unos conversos y otros netos practicantes de la Kabbalah, al parecer eso se debi√≥ al naufragio de una armada espa√Īola que naufrag√≥ frente a las desembocadura del R√≠o Magdalena en el a√Īi 1506, dicha flota, trajo miles de sefardies que estaban presos por la inquisici√≥n en las masmorras de Sevilla y Cadiz, condenados la destierro a instancias de la Reina Isabel.

Al naufragar les toc√≥ enfrentarse a los nativos caribes, aguerridos guerreros antrop√≥fagos que los obligaron a internarse r√≠o abajo, al parecer al llegar a la desembocadura del R√≠o Cauca, se internaron por √©l y comenzaron a subir la monta√Īa para quedar fuera del alcance de las fuerzas realistas que transitaban por los caminos reales, en la parte baja aleda√Īa a los grandes r√≠os.¬†

Es la raz√≥n por la que la mayor√≠a de las poblaciones de Antioquia tiene nombres biblicos o de la regi√≥n de donde eran originarios sus ancestros, A esto hay que agregar que esos emigrantes se establecieron definitivamente, acomod√°ndose a las nuevas condiciones, quedando la pr√°ctica de la Kabbalah relegada a muy pocos, pero conservando sus ense√Īanzas en una transmisi√≥n de costumbres que determina su influencia en el comportamiento de las personas originarias de esa regi√≥n, como colonizadores, comerciantes y negociantes que donde llegan se adue√Īan del mercado.

Alpargatas

alpargatas

Como por estas tierras no hab√≠an animales grandes para sacar el cuero, hicieron las sandalias con fique y le pusieron el nombre de “Alpatgatas” (para poner el pie en arameo).

Sandalia tradicional Sefardí

sandalia

Fabricada en cuero, resistente al trajín del desierto

Arepa antioque√Īa

arepaantioquena

La Arepa originaria de la región paísa hecha con harina de maíz trillado, y agua, algunos usan sal, solo cambia la harina de trigo que no existía por estos contornos por harina de maíz.

Matz√°

matza

El pan de pascua judío, hecho con Harina de trigo, un poco de sal y agua, no tiene más ingredientes

Talit Katan

talitkatan

Prenda de vestir de los sefardés y en general de todos los descendientes de raza semita, que consiste en un manto tejudo de algodón con un espacio para meter la cabeza.

Poncho Antioque√Īo

poncho

Poncho tejido con hilos de algodón con una abertura en el medio para meter la cabeza.

 

En la primera mitad del siglo XIX volvieron a llegar jud√≠os a Colombia provenientes de Curazao y otros territorios holandeses en el Caribe, as√≠ como jud√≠os de Francia y Alemania. Tales jud√≠os se asentaron principalmente en la costa atl√°ntica, en donde estaba permitida la vivienda a los ‚ÄúMiembros de la Naci√≥n Hebrea‚ÄĚ durante los primeros d√≠as de la rep√ļblica. Fueron prol√≠ficos en sus negocios y est√°n detr√°s de la fundaci√≥n de muchas empresas reconocidas de la ciudad de Barranquilla.

Tambi√©n lograron establecer cementerios y escuelas de la Alliance Israelite Universelle, muchos se asimilaron asimismo a la sociedad cat√≥lica colombiana al casarse con familias de abolengo. Despu√©s de la Primera Guerra Mundial, llegaron jud√≠os procedentes de Rusia, Austria, Ucrania, el Imperio Otomano y el norte de √Āfrica. Se asentaron en las grandes ciudades, principalmente en Barranquilla, Bogot√°, Cali y Medell√≠n, pero tambi√©n hubo familias y comunidades, especialmente norteafricanas y sirias en el Valle del Cauca y la ciudad de Popay√°n.

Buscaban ganarse la vida y huir de los tristes recuerdos que les tra√≠an las tierras donde crecieron. Seg√ļn cuenta Azriel Bibliowicz en su novela “El rumor del Astrac√°n”, los primeros que llegaron a Colombia le hab√≠an escuchado decir a un jud√≠o que hab√≠a visitado Bogot√°: ‚ÄúLatinoam√©rica es el lugar donde se prospera‚ÄĚ. As√≠ que muchos llegaron llenos de ilusiones y se dedicaron al comercio.

Pusieron almacenes de textiles e impusieron pr√°cticas novedosas: vend√≠an la mercanc√≠a a cr√©dito y ofrec√≠an productos de casa en casa. Si en el almac√©n se vend√≠a a tres pesos, a plazos se vend√≠a a 10. Los clientes pagaban veinte centavos por semana y ten√≠an la oportunidad de pagar toda la deuda al terminar el a√Īo. Para 1950 ya hab√≠a comunidades organizadas con cementerio, club y colegio propio.

Hoy quedan unas 15.000 familias de jud√≠os en Colombia, pero se cree que hay m√°s descendientes. La mayor√≠a se concentra en Bogot√°, luego en Cali, Medell√≠n, Barranquilla, Cartagena de Indias y San Andr√©s. Se agrupan en dos comunidades: la sefardita, conformada por inmigrantes turcos, portugueses, espa√Īoles, egipcios y sirios; y la askenaz√≠, provienente de la Europa Oriental, esta √ļltima construy√≥ el cementerio jud√≠o y actualmente dirige el Centro Israel√≠ del Sur.

Costa Rica

Los primeros jud√≠os en llegar a Costa Rica fueron los conversos, que vinieron en los siglos XVI , XVII y XVIII y se asentaron en la ciudad de Cartago, olvidando sus ra√≠ces jud√≠as por temor a la inquisici√≥n espa√Īola. En el siglo XIX comerciantes sefarditas llegaron de Curazao, Jamaica, Panam√° y el Caribe. Viv√≠an principalmente en el valle central de Costa Rica y pronto se asimilaron a la sociedad y abandonaron el juda√≠smo por completo. Un tercer grupo de inmigrantes jud√≠os llegaron antes de la Segunda Guerra Mundial y especialmente en los a√Īos ‚Äô30. La mayor√≠a de estos inmigrantes ven√≠an del pueblo polaco de ŇĽelech√≥w. El t√©rmino ‚Äúpolaco‚ÄĚ se ha convertido en una palabra coloquial costarricense para ‚Äúcomerciante‚ÄĚ. La primera sinagoga del pa√≠s, la ‚Äúortodoxa Shaarei Zion‚ÄĚ, fue construida en 1933 en la capital San Jos√©. La mayor√≠a de los miembros de la comunidad jud√≠a se instalaron primeramente en el Paseo Col√≥n y Barrio Mexico. Durante los a√Īos 40 hubo un movimiento nacionalista costarricense, cuya presencia motiv√≥ hechos de antisemitismo, pero en general la convivencia entre los jud√≠os y los cat√≥licos existe sin grandes problemas. Sin embargo, si se presentan casos de antisemitismo como en cualquier otro pa√≠s latinoamericano. Recientemente ha comenzado una cuarta etapa de inmigraci√≥n jud√≠a, principalmente de jud√≠os americanos o israel√≠es que se jubilan o que est√°n para hacer negocios en el pa√≠s. La comunidad jud√≠a costarricense consiste en 2.500 o 3.000 individuos, la mayor√≠a de los cuales viven en la capital.17‚Äč

Aparte de esta informaci√≥n, se comenta tambi√©n que cripto-jud√≠os se asentaron en Escaz√Ļ, pueblo cercano a San Jos√©, donde debieron ocultar sus ritos, dado que el Acta de la Independencia Centroamericana (aceptada en Costa Rica el 29 de octubre de 1821) estipul√≤ que en la autonom√≠a se deben de dar una serie de condiciones, entre ellas, tener como √ļnica aceptada en el pa√≠s la religi√≥n cristiana cat√≥lica. Los jud√≠os escazuce√Īos, entonces, empezaron a reunirse a escondidas en el subsuelo de Escaz√ļ, as√≠ como en sinagogas ocultas en el interior de edificios. Ya que en esos ritos la mayor√≠a de las invocaciones a Dios y ruegos se hacen en hebreo, y como los rabinos vest√≠an de negro, la gente comenz√≥ a creer que eran brujas realizando hechizos o aquelarres.

El exbanquero Dr. Luis Liberman Grinsburg, fue Vice-Presidente de la Rep√ļblica, en el periodo 2010-2014, demostrando as√≠ la gran injerencia y aceptaci√≥n de los jud√≠os en Costa Rica. Hay algunos pol√≠ticos y empresarios de origen jud√≠o, que forman parte activamente de la sociedad costarricense. Los jud√≠os han sido muy activos en la pol√≠tica costarricense y muchos ministros jud√≠os hab√≠an servido al pa√≠s en los gobiernos anteriores.

Cuba

Cubanos jud√≠os, Jud√≠os cubanos, o los cubanos de ascendencia jud√≠a, han vivido en Cuba durante siglos. Algunos cubanos pueden rastrear su ascendencia jud√≠a hasta los marranos (convertidos al cristianismo) que llegaron como colonos, aunque pocos de ellos practican el juda√≠smo hoy en d√≠a. M√°s de 24.000 Jud√≠os viv√≠an en Cuba en 1924, y m√°s inmigraron al pa√≠s en la d√©cada de 1930. Sin embargo, durante y despu√©s de la revoluci√≥n comunista de 1959, el 94% de los Jud√≠os emigro para los Estados Unidos y otros pa√≠ses.18‚Äč En 2007 aproximadamente 1,500 cubanos jud√≠os a√ļn permanec√≠an en el pa√≠s, mayoritariamente ubicados en La Habana.19‚Äč Desde entonces cientos han emigrado a Israel. Curazao Curazao tiene la congregaci√≥n jud√≠a activa m√°s antigua de las Am√©ricas, que data de 1651, y la sinagoga m√°s antigua de Am√©rica, en uso continuo desde su finalizaci√≥n en 1732 en el sitio de una sinagoga anterior. La comunidad jud√≠a de Curazao tambi√©n jug√≥ un papel clave en el apoyo a las primeras congregaciones jud√≠as en los Estados Unidos en los siglos XVIII y XIX, incluso en la ciudad de Nueva York y en Newport, Rhode Island, donde se construy√≥ la sinagoga Touro.

 

El Salvador

La comunidad Judía en El Salvador data desde la época de la colonia. Actualmente existe una nutrida mezcla de Judíos Ashkenazi y Sefarditas, hay dos sinagogas y una escuela de hebreo.

Ecuador

En el a√Īo 1580 se produce en la pen√≠nsula ib√©rica la uni√≥n de los reinos de Espa√Īa y Portugal, y Felipe II es el √ļnico heredero del trono de ese reino. Muchos portugueses ¬ęsospechosos de su fe¬Ľ comienzan a ingresar al Virreinato del Per√ļ por la ciudad recientemente fundada, en la cual la vigilancia de la Inquisici√≥n era m√°s d√©bil. La uni√≥n de los reinos dura hasta 1640, en que los lusitanos se rebelan contra la monarqu√≠a espa√Īola y el duque de Braganza, bajo el nombre de Juan IV, ocupa el trono del reino de Portugal.

Pero fueron sesenta a√Īos durante los cuales la Am√©rica hispana estuvo bajo una misma corona y, durante ellos, un gran n√ļmero de cristianos nuevos pas√≥ de los dominios portugueses a los dominios espa√Īoles. De tal manera que decir que alguien era ¬ęportugu√©s¬Ľ, era sin√≥nimo de ¬ęjud√≠o converso¬Ľ.

Las acciones inquisitoriales lograron el efecto de aterrorizar a las familias de cristianos nuevos e impulsarlas a migrar hacia otras regiones del virreinato peruano y preferentemente hacia aquellas donde no existiesen tribunales de la Inquisici√≥n. Por suerte, el Per√ļ era sumamente grande y a√ļn quedaban amplios espacios territoriales en los que la Inquisici√≥n no estaba presente, por lo que pr√≥fugos o perseguidos de distinto signo (¬ęherejes¬Ľ, ¬ęjudaizantes¬Ľ, ¬ędogmatizadores¬Ľ, b√≠gamos, etc.) pod√≠an ocultarse con relativa facilidad, alej√°ndose de los grandes centros urbanos y sobre todo mimetiz√°ndose para ocultar su verdadera identidad personal o grupal.

Fue as√≠ que los ¬ęcristianos nuevos¬Ľ asentados en el Per√ļ migraron desde el centro del virreinato hacia las zonas exteriores, menos pobladas y controladas, y en particular hacia el sure√Īo Chile y la norte√Īa Audiencia de Quito. Respecto de los que marcharon hacia Quito, su nueva di√°spora los llev√≥ primero hacia la Gobernaci√≥n de Juan Salinas y Loyola (m√°s tarde transformada en el Corregimiento de Loja), que, seg√ļn los estudios de Ricardo Ord√≥√Īez Chiriboga, fue un importante centro de radicaci√≥n de sefarditas H&P.

Posteriormente, muchas de esas familias migraron más al Norte, hacia el próximo Corregimiento de Cuenca, y luego hacia el más septentrional Corregimiento de Chimbo (Alausí, Pallatanga y Chimbo), siempre buscando alejarse del poderoso y cruel brazo inquisitorial. Los primeros judíos sefarditas probablemente llegaron a Cuenca y sus poblados próximos entre fines del siglo XVI y comienzos del XVII, aunque parecen haber existido nuevas olas de migración judía hacia esa zona en épocas posteriores.

Empero, no cabe negar la posibilidad de que otros sefarditas, se hubiesen establecido en este territorio colonial desde los primeros tiempos de la conquista espa√Īola, como parecen mostrarlo los apellidos de conquistadores llegados con Sebasti√°n de Benalc√°zar y Pedro de Alvarado. En el siglo XVII aparecen nuevos hacendados de origen incierto estos son los Saavedra, Hadaad e Iglesias que se asentaron en el cabildo de Cuenca.

Todo lo antes se√Īalado explica en buena medida la presencia sefard√≠ en zonas aur√≠feras y comerciales de la Audiencia de Quito y en Calacal√≠, tales como Loja, Zaruma, Cuenca, Santa Isabel, Yungilla, Tarqu√≠, y tambi√©n en puertos de monta√Īa o centros de comercio en las rutas entre Guayaquil y Quito. Esta presencia de jud√≠os sefarditas se mantuvo oculta durante a√Īos en el Ecuador y adem√°s se asentaron en sitios alejados como pueblos etc., el juda√≠smo que solo se practicaba a escondidas en casa.

Apellidos de los sefard√≠es y judeoconversos en el actual Ecuador en la √©poca de la colonia Espa√Īola son; Andrade, Arellano, Ballesteros, Barcenas, Barragan, Benavides, Calle, Cano, Castro, Ch√°vez, Correa, D√°vila, Del Pozo, Dom√≠nguez, Erazo, Escudero, Espinoza, Garz√≥n, Gaibor, G√≥mez, Guerra, Lozada, Lozano, Mendoza, Montoya, Oca√Īa, Paliz, Pallo, Pazmi√Īo, Peralta P√©rez, Quijano, Quintana, Quiroz, Ramos, S√°nchez, Santos, Silva, Vergara, Zambrano.

En los siglos posteriores llegaron al Ecuador inmigrantes jud√≠os askernazies. ¬ęEntre los inmigrantes jud√≠os que vinieron al Ecuador hubo tambi√©n profesionales, intelectuales y artistas, algunos de los cuales fueron profesores y escritores. Entre otros Alberto Capua, Giorgio Ottolenghi, Aldo Mug√≠a, Francisco Breth, Hans Herman, Leopoldo Levy, Paul Engel, Marco Turkel, Enrique Fenter, Benno Weiser, Otto Glass, Egon Fellig y Karl Kohn. Olga Fis valor√≥ y difundi√≥ el arte popular ecuatoriano, Constanza Capua realiz√≥ estudios arqueol√≥gicos, antropol√≥gicos y de arte colonial.

Unos de los primeros inmigrantes fueron Le√≥nidas Gilces y su hermano menor √Āngel, que se enfocaron en la agricultura y ventas que, seg√ļn a Carlos Liebman, lo ayudaron a llegar a la capital con su librer√≠a, que lleg√≥ a ser la m√°s importante de la capital. Sim√≥n Goldberg, que hab√≠a tenido una librer√≠a en Berl√≠n, la librer√≠a Goethe de libros antiguos que aportaron a la difusi√≥n de la lectura. Vera Kohn fue sic√≥loga y profesora, tareas que a mediados del siglo no eran de inter√©s de las mujeres ecuatorianas, que sol√≠an vivir regaladas en sus casas, carentes de inquietudes intelectuales y solo preocupadas por la vida social.

¬†No se interesaron por la pol√≠tica, con excepci√≥n de Pablo Beter, perteneciente a la segunda generaci√≥n de jud√≠os, que lleg√≥ a ser Ministro de Econom√≠a y presidente del Banco Central del Ecuador, evidencia de aquello, encontramos su presencia en los tres cementerios judios de Ecuador: Quito, Guayaquil y Cuenca. Hoy en d√≠a solo quedan menos de 290 jud√≠os en Ecuador, ya que la mayor√≠a emigr√≥ a Venezuela, Israel y Estados Unidos. ¬Ľ

Haití

Cuando Crist√≥bal Col√≥n lleg√≥ a la Hispaniola, contaba con un int√©rprete, Luis de Torres. Hait√≠ fue tomada una y colonizada por los franceses en 1633, muchos Judios holandeses (los cuales muchos eran marranos ) emigraron de Brasil en 1634 y se convirtieron en empleados de las plantaciones de az√ļcar franceses y desarrollado a√ļn m√°s el comercio. En 1683, los Judios fueron expulsados de Hait√≠ y todas las otras colonias francesas, debido al C√≥digo Negro (C√≥digo Negro) , que no s√≥lo limita las actividades de los negros libres, pero prohibi√≥ el ejercicio de cualquier religi√≥n que no sea el catolicismo romano (que incluido una disposici√≥n que todos los esclavos deben ser bautizados e instruidos en la religi√≥n cat√≥lica), y a su vez orden√≥ a todos los Judios de colonias de Francia.¬†

Sin embargo, a pesar del C√≥digo Negro, un n√ļmero limitado de Judios permanecieron en empresas comerciales francesas como funcionarios principales, incluidos los ciudadanos extranjeros ( holandeses , daneses , o en ingl√©s ) o los titulares de permisos de residencia especiales (lettres Patentes) . Estos Judios especializada en plantaciones agr√≠colas. Portugu√©s Judios de Burdeos y Bayona se establecieron principalmente en la parte sur de Hait√≠ ( Jacmel , J√©r√©mie , L√©og√Ęne , Les Cayes , Petit-Goave y Puerto Pr√≠ncipe ) y Judios de Cura√ßao se instal√≥ en la parte norte ( Cap-Haitien , y saint Louis ).

Sin embargo, a mediados de la década de 1700, muchos Judios regresaron a Haití y más tarde fueron asesinados o expulsados durante la revuelta de esclavos encabezada por Toussaint Louverture en 1804, ya que muchos Judios también llegaron de la lucha civil en Polonia (con la invasión de Rusia, Prusia y Austria) .

Debido a la falta de escuela dominical y centros comunitarios jud√≠os, muchos j√≥venes no crecer con una educaci√≥n jud√≠a y tuvo que ocultar su juda√≠smo, porque s√≥lo los cat√≥licos se les permit√≠a asistir a la escuela p√ļblica. Muchos Judios prefirieron asentarse en la costa, en las ciudades portuarias como muchos Judios estaban involucrados en el comercio y comerciales que establecen las comunidades en los centros importantes de la industria.¬†

Recientemente, los arque√≥logos han descubierto una antigua sinagoga de cripto-Judios en la ciudad de J√©r√©mie , el √ļnico que se encuentra en la isla. Varias l√°pidas jud√≠as tambi√©n se han encontrado en las ciudades portuarias como Cabo Haitiano y Jacmel . Aproximadamente 30 familias jud√≠as a finales del siglo 19 han llegado desde el L√≠bano , Siria y Egipto . Una ley en Francia se aprob√≥ durante este per√≠odo que dio la ciudadan√≠a francesa a las minor√≠as en las Am√©ricas; As√≠, muchos Judios de Oriente Medio sent√≠a seguro emigrar a Hait√≠. Estos Judios, en particular, trajeron con ellos sus muchos¬† costumbres y tradiciones sefard√≠es.

Honduras

El Embajador de Israel en Honduras Shimon Agour aseguró que los pobladores de Trinidad, en el Departamento de Santa Bárbara, son descendientes directos de Judíos sefarditas asentados en esas tierras desde el siglo XVIII.

El tema de la inmigraci√≥n de jud√≠os a Honduras ha sido investigada por el historiador hondure√Īo Jorge Alberto Amaya Banegas en su libro ‚ÄúLos Jud√≠os en Honduras‚ÄĚ obra de la cual extraemos el siguiente resumen: Tradicionalmente se ha asegurado que la inmigraci√≥n de jud√≠os a Am√©rica se llev√≥ a cabo a partir del siglo XIX, pese a ello existen trabajos hist√≥ricos que evidencian la presencia de jud√≠os desde el tiempo de la colonia particularmente en M√©xico, Centroam√©rica y Per√ļ, estos jud√≠os eran sefarditas provenientes del √°rea mediterr√°nea, especialmente espa√Īoles y portugueses a los que se les llamaba jud√≠os ib√©ricos o hisp√°nicos.

Coincidente con el arribo de los espa√Īoles al nuevo continente, en Espa√Īa se procuraba la expulsi√≥n de los jud√≠os y √°rabes, esto mediante decreto de expulsi√≥n fechado el 31 de marzo de 1492, fue as√≠ que 800,000 jud√≠os procedieron a abandonar el Reino de Espa√Īa y se exiliaron en su mayor√≠a en Alemania, Holanda, Italia, Turqu√≠a, Portugal y el norte de √Āfrica, pero cerca de 300,000 se trasladaron a Am√©rica en un periodo de 300 a√Īos.

Esos jud√≠os espa√Īoles ten√≠an prohibido viajara a Am√©rica ya que era requisito que fueran conversos al catolicismo; sin embargo, ellos se las ingeniaron para evadir tal prohibici√≥n mediante el soborno hacia las autoridades espa√Īolas y de capitanes de barcos que se hac√≠an de la vista gorda a cambio de 50 ducados, esa inmigraci√≥n clandestina es el principal obst√°culo para cuantificar y ubicar a los jud√≠os que llegaron a Am√©rica ya que dicha clandestinidad se hacia para evitar el rigor de la ‚ÄúSanta inquisici√≥n‚ÄĚ .

El primer registro de un judío en Centroamérica data de 1558 cuando Diego Morales fuera arrestado por el Tribunal de la Santa Inquisición de Guatemala acusado de blasfemar contra la fe cristiana.

Considerando las razones previas y aunque existen algunos registros documentales del ingreso de jud√≠os a Honduras desde 1580, los historiadores y arque√≥logos nacionales no han logrado comprobar la existencia de n√ļcleos de comunidades Jud√≠o Sefarditas en Honduras, pese a ello, las declaraciones de Shimon Agour, Embajador de Israel en Honduras, son una muy buena fuente al asegurar que los pobladores de Trinidad, Santa B√°rbara, as√≠ como los de otros lugares del occidente de Honduras, son en efecto descendientes de Jud√≠os Sefarditas que llegaron en el siglo XVIII.

Seg√ļn la investigaci√≥n de Amaya Banegas, los apellidos Sefarditas: Arias, Anchecta, Bueso, Ch√°vez, Castro, Calder√≥n, Caballero, C√°ceres, Dom√≠nguez, Enamorado, Espinoza, Fajardo, Fern√°ndez, G√≥mez, Hern√°ndez, Lara, L√≥pez, Leiva, Luna, Miranda, Nu√Īez, Paredes, Paz, P√©rez, Perdomo, Pinto, Rivera, Rodr√≠guez, T√°bora, Torres, Trejo, Toledo, Ventura y Zald√≠var son coincidentes con familias asentadas en los Departamentos de Santa B√°rbara, Cop√°n, Lempira, Intibuc√° y Comayagua; (los marcados en negrita son 8 de los 16 apellidos Sefarditas m√°s comunes).

No hay que olvidar que todo jud√≠o espa√Īol o portugu√©s, al convertirse al cristianismo deb√≠a cambiar su nombre y apellido hebreo por un nombre del santoral espa√Īol y un apellido espa√Īol.

México

Debido a una fuerte presencia cat√≥lica en M√©xico, pocos jud√≠os en su mayor√≠a exiliados sefarditas llegaron en los a√Īos antes del final del siglo XVII, muchos de ellos portugueses y espa√Īoles. Esisten varios juicios por judaizantes en la Nueva Espa√Īa, su distribuci√≥n fue en todo el territorio del virreinato, especialmente en zonas rurales y ciudades mineras, as√≠ como territorios apartados de la capital virreinato. Despu√©s de la independencia de M√©xico, una gran cantidad de jud√≠os alemanes se establecieron en M√©xico gracias a la invitaci√≥n de Maximiliano I de M√©xico. Tambi√©n lo hicieron jud√≠os rusos que hu√≠an de la persecuci√≥n en Rusia. Un segundo grupo de inmigrantes, principalmente sefarditas, lleg√≥ despu√©s de la ca√≠da del Imperio otomano. Finalmente un √ļltimo influjo lleg√≥ durante las persecuciones por los nazis en Europa durante la Segunda Guerra Mundial.

Hoy en d√≠a hay aproximadamente 70,000 jud√≠os en M√©xico y poco m√°s de 3,000 jud√≠os mexicanos residiendo en el exterior, principalmente en Estados Unidos e Israel. Adem√°s cabe mencionar n√ļmeros importantes de jud√≠os extranjeros residiendo en M√©xico, principalmente expatriados y de la reciente inmigraci√≥n de comunidades judeo-argentinas y judeo-venezolanas. Hay varios sectores de la comunidad jud√≠a en M√©xico, las m√°s grandes son la comunidad asquenaz√≠ (de Europa central y oriental), las comunidades Magu√©n David y Monte Sina√≠ (descendientes de inmigrantes sirios) y la comunidad sefardita (que consiste principalmente en inmigrantes turcos, sirios y griegos).

En la radio mexicana, el programa El Aleph, conducido los lunes de 22 a 23 horas por Enrique Chmelnik en la estación Radio Red en el 1110 de amplitud modulada, difunde todo lo relativo a la comunidad judía en México.

Nicaragua

Artículo principal: Historia de los judíos en Nicaragua
Debido a una fuerte presencia cat√≥lica en Nicaragua, pocos jud√≠os en su mayor√≠a exiliados sefarditas llegaron en los a√Īos antes del final del siglo XVII, muchos eran “Anusim”, como muchos en Centro Am√©rica, es por ello que la tradici√≥n de Nicaragua est√° llena de juda√≠smo. Despu√©s de la independencia de Centro Am√©rica, una gran cantidad de jud√≠os franceses se establecieron en Nicaragua luego de la anexi√≥n de esta al imperio Mexicano de Maximiliano. Un segundo grupo de inmigrantes, principalmente sefarditas, lleg√≥ despu√©s de la ca√≠da del Imperio otomano. Finalmente un √ļltimo influjo lleg√≥ durante las persecuciones por los nazis en Europa durante la Segunda Guerra Mundial.

Hoy en d√≠a hay aproximadamente 200 jud√≠os en Nicaragua y poco m√°s de jud√≠os Nicarag√ľenses residiendo en el exterior, principalmente en Estados Unidos y Costa Rica. Existen Dos Comunidades formalmente en Nicaragua, a pesar de que los jud√≠os sefard√≠es vinieron primero no se hab√≠an organizado, ya que aprendieron a vivir bajo la asimilaci√≥n. Los jud√≠os askenazies vinieron provenientes principalmente de Hungr√≠a, Alemania y Rusia, estos √ļltimos con la cooperaci√≥n del Gobierno Sandinista en 1980. Luego de 1990, vinieron jud√≠os estadounidenses retirados y se establecieron aprovechando el ambiente de paz y el bajo costo de vida, ya en 1965 se hab√≠a fundado el “Club Israelita de Nicaragua” y luego pas√≥ a llamarse “Congregaci√≥n Israelita de Nicaragua”, afiliada al Congreso Sionista Mundial y por ende reconocida por Israel. Se debe mencionar que de estos jud√≠os la gran mayor√≠a al migrar fueron hombres sin familias, por lo que se casaron con mujeres locales y su descendencia halajicamente no pod√≠an ser jud√≠os y muchos tuvieron que hacer conversi√≥n, al ser la Congregaci√≥n Israelita de Nicaragua de tendencia reformista-conservadora, acepta a ambos a los hijos de ambos lados. En la actualidad solo cuenta con 2 miembros fundadores (nacidos jud√≠os) el restos son conversos y no se re√ļnen a menudo.

En el a√Īo 2008 la Comunidad Jud√≠a de Nicaragua -Shearith Israel -Como se denominan los sefard√≠es de tendencia Spanish & Portugueses, los √ļnicos en tener una Mikv√©h (ba√Īo ritual) p√ļblico para los miembros de su “Esnoga”. en el 2017 muchos de ellos realizan Conversi√≥n por la falta de documentaci√≥n ante un Bet Din Ortodoxo, patrocinado por la ONG KULANU (“Para Todos” en hebreo) y en su Comunidad se realizan 114 conversiones tanto de sus miembros como de la Comunidad Askenaz√≠. La Comunidad Jud√≠a de Nicaragua -Shearith Israel-” es Reconocida por el mundo sefard√≠ Hispano-Portugu√©s, representados por el Tribunal Obadyah Alliance de Holanda y por diferentes Comunidades. Esta Comunidad tiene como proyecto la Construcci√≥n de la primera Sinanoga Sefard√≠ta en Nicaragua, pues cuentan con 1 de los 3 Rollos de Torah en Nicaragua.

Panam√°

Por casi quinientos a√Īos Panam√° ha sido una estaci√≥n de tr√°nsito. Mucho antes de la construcci√≥n del Canal de Panam√° a comienzos del siglo veinte, mercaderes y misioneros, aventureros y bandidos atravesaron los puertos y ci√©nagas de Panam√° para ir del Oc√©ano Atl√°ntico al Pac√≠fico o viceversa.

Si bien descendientes de los ‚Äúanusim‚ÄĚ, o criptojud√≠os procedentes de la pen√≠nsula ib√©rica, han vivido en Panam√° desde comienzos del siglo XVI, no existi√≥ all√° una comunidad jud√≠a que haya practicado abiertamente su religi√≥n hasta que pasaron siglos. Jud√≠os, tanto sefarad√≠ (judeoespa√Īoles) como askenaz√≠ (judeoalemanes), comenzaron a arribar a Panam√° en cantidades importantes, reci√©n a mediados del siglo XIX, atra√≠dos por alicientes econ√≥micos tales como la construcci√≥n del ferrocarril bioce√°nico y la fiebre del oro en California.

Les siguieron otras olas inmigratorias: durante la Primera Guerra Mundial procedentes del Imperio Otomano en desintegración; antes y después de la Segunda Guerra Mundial desde Europa; desde países árabes debido al éxodo provocado en 1948; y más recientemente desde países sudamericanos que sufrieron crisis económicas. Todos ellos contribuyeron a la diversidad de la población judía en el Panamá actual.

El centro de la vida jud√≠a en Panam√° est√° en la Ciudad de Panam√°, aunque hist√≥ricamente peque√Īos grupos de jud√≠os se asentaron en otras ciudades, como Col√≥n, David, Chitre, Las Tablas (desde finales del siglo xvii), La Chorrera, Santiago de Veraguas y Bocas del Toro, Aquellas comunidades fueron desapareciendo a medida que las familias se fueron trasladando a la capital en procura de educaci√≥n para sus hijos y por razones econ√≥micas. Con unas casi 15.000 almas, la comunidad jud√≠a constituye una fuerte presencia en el pa√≠s pese a su relativamente reducida demograf√≠a en relaci√≥n a la cantidad total de habitantes (cuatro millones).

Los jud√≠os paname√Īos tambi√©n tienen su historia peculiar de participaci√≥n en el gobierno y en funciones c√≠vicas y diplom√°ticas. Fascina el hecho de que Panam√° es el √ļnico pa√≠s del mundo a excepci√≥n de Israel que ha tenido dos presidentes jud√≠os en el siglo veinte. En los a√Īos sesenta Max Delvalle fue primero vicepresidente y luego presidente de la Rep√ļblica. Delvalle es famoso por su discurso presidencial inaugural, en el cual dijo lo siguiente: ‚ÄúHoy hay dos presidentes jud√≠os en el mundo, que son el presidente del Estado de Israel y yo mismo‚ÄĚ. Su sobrino, Eric Arturo Delvalle, fue presidente de la Rep√ļblica entre 1985 y 1988. Los dos eran miembros de la sinagoga Kol Shearit Israel y estaban involucrados en la vida jud√≠a.

Paraguay

La historia de los judíos en Paraguay comienza con el arribo de los flujos migratorios, principalmente de Europa, a fines del siglo XIX.

A principios del siglo XX se establecieron en la ciudad de Asunci√≥n las primeras instituciones comunitarias. Durante los a√Īos 20, llegaron a Paraguay jud√≠os de Polonia y Ucrania, y en los a√Īos 30 lleg√≥ una ola de inmigraci√≥n masiva de unos 20.000 jud√≠os de Alemania.

Después de la Segunda Guerra Mundial, más judíos llegaron al país, como sobrevivientes, pero con el tiempo muchos de ellos optaron por trasladarse a los vecinos Argentina (el hogar de la mayor comunidad judía en América Latina), y Brasil, o hicieron aliá (emigraron) a Israel.21

Actualmente, la comunidad judeoparaguaya está constituida por aproximadamente 1.000 personas, la mayoría de ellas siendo asquenazíes de ascendencia alemana.

Per√ļ

Los or√≠genes de la presencia jud√≠a en el Per√ļ se remontan a la llegada de los conquistadores espa√Īoles. Existen descendientes de aquellos colonizadores principalmente en la sierra norte del Per√ļ, debido al contacto cultural y √©tnico con la sierra sur del Ecuador. Sin embargo, la presencia de la Inquisici√≥n oblig√≥ a muchos a convertirse o exiliarse en regiones menos hostiles del virreinato, por lo que no existen cifras fidedignas de la presencia jud√≠a en el Per√ļ hasta el siglo XIX, cuando comienzan a llegar jud√≠os, principalmente de Alemania y Rusia, aunque integrados a las colonias de sus pa√≠ses de origen. Uno de los primeros datos concretos de la presencia jud√≠a en el Per√ļ es la construcci√≥n del actual Cementerio Jud√≠o, que data de abril de 1868. En 1870 se fund√≥ la “Sociedad Hebrea de Beneficencia”, que integraban, entre otros miembros, Jacobo Herzberg, Miguel Badt, Natazzius Hurwitz, Paul Ascher y Jacobo Brillman.

Hacia la d√©cada de 1910, llegan jud√≠os askenaz√≠es y sefard√≠es, quienes se integran a las comunidades formadas por los pocos jud√≠os alemanes ya establecidos en el pa√≠s, principalmente en Lima. En la d√©cada siguiente contin√ļa la inmigraci√≥n, fundamentalmente de j√≥venes , quienes, en su mayor√≠a, se dedican al negocio al cr√©dito en ciudades del interior como Arequipa, Cusco, Abancay, Huanuco, Piura, Trujillo y Chiclayo. En esos a√Īos, los sefard√≠es forman la “Sociedad de Beneficiencia Israelita Sefardita” (1928) y los ashkenaz√≠es la “Uni√≥n Israelita del Per√ļ” (1923). En 1925 se funda la “Organizaci√≥n Sionista del Per√ļ” que busca reagrupar a las dos comunidades, adem√°s de a los jud√≠os alemanes establecidos previamente.

En la d√©cada del treinta la comunidad jud√≠a florece. En 1935 se funda la “Sociedad Israelita de Socorro Mutuo de los Jud√≠os”, agrupando a jud√≠os, fundamentalmente de origen alem√°n y de ideas y rituales liberales. Se crean los movimientos juveniles Macabi, Ashajar, Ashomer y Betar. Se abren las sinagogas ashkenazi (1934) y sefard√≠ (1933) en locales propios. En 1938, sin embargo, la Canciller√≠a peruana proh√≠be totalmente la inmigraci√≥n jud√≠a al Per√ļ.

En la d√©cada del cuarenta, se fusionaron todas las comunidades jud√≠as existentes en el pa√≠s, formando una sola. Se crea el “Directorio de la Colectividad Israelita del Per√ļ” (1942) como √≥rgano representativo de toda la juder√≠a peruana y se crean y unifican los servicios comunes: ampliaci√≥n del cementerio, hogar de ancianos, colegio jud√≠o Le√≥n Pinelo (1946), dos movimientos juveniles sionistas Hanoar Hatzion√≠ y Betar, grupos de mujeres sionistas (Wizo, OSE, Pioneer Women), Comit√© Peruano Pro Palestina Hebrea que consigue el voto peruano para la Partici√≥n, campa√Īa pro v√≠ctimas de guerra, se crean la Asociaci√≥n de Cr√©dito Israelita del Per√ļ, la Asociaci√≥n M√©dica Israelita del Per√ļ y empieza a circular diariamente el bolet√≠n de la Jewish Telegraphic Agency. En esta d√©cada se fortalece notablemente el v√≠nculo con la educaci√≥n jud√≠a y la causa sionista. En los a√Īos cincuenta los jud√≠os de todo el pa√≠s inmigran fundamentalmente a Lima, en b√ļsqueda de un marco social y educativo jud√≠o para sus hijos, cre√°ndose diversas instituciones jud√≠as.

En las d√©cadas siguientes, el aumento del antisemitismo y las crisis econ√≥micas sucesivas incrementan la emigraci√≥n, principalmente a Estados Unidos e Israel, reduci√©ndose la poblaci√≥n jud√≠a actualmente -seg√ļn cifras no oficiales- a unos doce mil jud√≠os radicados en el Per√ļ.

Tambi√©n existen peque√Īas comunidades Jud√≠as en la ciudad de Iquitos y Huanuco

Puerto Rico

Puerto Rico es actualmente la sede de la mayor comunidad jud√≠a del Caribe, que consiste en alrededor de 3.000 jud√≠os, que sostienen cuatro sinagogas en la capital y una en el oeste de la isla. De ellas hay una reformista, una conservadora y dos ortodoxas. En Mayaguez hay una comunidad de jud√≠os ortodoxos llamada Toiras Jesed con tendencia hasidica que ha atra√≠do a jud√≠os de toda Am√©rica Latina. Los jud√≠os tuvieron prohibido establecerse en Puerto Rico durante gran parte de su historia. Muchos jud√≠os europeos llegaron despu√©s de la Segunda Guerra Mundial, pero la mayor√≠a son descendientes de jud√≠os cubanos que se fueron de Cuba despu√©s de la revoluci√≥n cubana en 1959. Muchos de los jud√≠os puertorrique√Īos son descendientes de inmigrantes sefaraditas o judeoespa√Īoles y anusim de Francia, Holanda, Saint-Barth√©lemy y Curazao.

Recientemente, sin embargo, adem√°s de las ramas del juda√≠smo antes mencionadas ha tomado bastante auge en la isla una rama del cristianismo evang√©lico autodenominado juda√≠smo mesi√°nico. La mayor√≠a de estos cristianos alega provenir de descendientes de conversos sefaraditas que supuestamente han reencontrado sus ra√≠ces hebraicas y han intentando seguir la supuesta fe de sus antepasados sin desvincularse de la figura de Jes√ļs o Yesh√ļa. Las ramas principales del juda√≠smo rechazan que los llamados mesi√°nicos sean parte del cuerpo de la comunidad jud√≠a de la Isla, principalmente por su creencia en Yesh√ļa como el Mes√≠as y dios encarnado. Para todas las ramas del juda√≠smo el personaje Jes√ļs es idol√°trico, por lo tanto es imposible ser jud√≠o y mesi√°nico (cristiano) a la vez. A pesar de esto existen cerca de seis congregaciones evang√©lico-mesi√°nicas que sirven a una poblaci√≥n de algunos 1,500 adeptos. Todas estas congregaciones, aunque alegan ser observantes de la Tor√° y han agregado art√≠culos de devoci√≥n jud√≠os a sus servicios religiosos, su teolog√≠a b√°sicamente sigue siendo cristiana protestante. Sin embargo muchos de estos evang√©licos mesi√°nicos rechazan ac√©rrimamente ser una extensi√≥n judaizada del cristianismo, prefiriendo ignorar que su concepto de mes√≠as y su teolog√≠a es fundamentalmente cristiana.

Rep√ļblica Dominicana

Comerciantes jud√≠os sefarditas llegaron al sur de la La Espa√Īola durante los siglos XVI y XVII, huyendo de la persecuci√≥n de la Inquisici√≥n Espa√Īola. Durante los siguientes siglos muchos jud√≠os y sus descendientes se asimilaron a la poblaci√≥n general, aunque muchos de los jud√≠os dominicanos todav√≠a guardan varios aspectos de la cultura sefardita de sus ancestros. Para los siglos XVIII y XIX, muchos sefarditas de Curazao emigraron a la Rep√ļblica Dominicana por causa de una crisis econ√≥mica.

Sos√ļa, un peque√Īo pueblo en la costa norte de la isla, fue fundada por jud√≠os asquenazis quienes hu√≠an de la Europa Nazi de los a√Īos 1930. Rafael Le√≥nidas Trujillo, el dictador del pa√≠s, firm√≥ la Conferencia de Evian en 1938, siendo √©ste uno de los pocos pa√≠ses que aceptaron la inmigraci√≥n masiva de jud√≠os durante la d√©cada del ’30, cuando corr√≠an riesgo sus vidas a ra√≠z de la avanzada del nazismo en Europa. Se ofreci√≥ por lo tanto a aceptar hasta 100,000 refugiados jud√≠os, aunque en la pr√°ctica, y producto de los dif√≠ciles tr√°mites burocr√°ticos que los pa√≠ses de origen y tr√°nsito de los refugiados exig√≠an, la cifra fue mucho menor a la mencionada.

En 1943 el n√ļmero de jud√≠os en el pa√≠s ascendi√≥ hasta 1,200, m√°ximo n√ļmero de jud√≠os que se asentaron en este pa√≠s, y a partir de ese momento ha estado en constante declive, producto de la emigraci√≥n y de la asimilaci√≥n.

Surinam

Surinam tiene la comunidad jud√≠a m√°s antigua de Am√©rica. Durante la Inquisici√≥n en Portugal y Espa√Īa alrededor de 1500, muchos jud√≠os huyeron a los Pa√≠ses Bajos y las colonias holandesas para escapar de la discriminaci√≥n social y la persecuci√≥n inquisitorial, a veces incluso tortura y condena a la hoguera. Aquellos que se convirtieron a la fe cat√≥lica fueron llamados cristianos nuevos, conversos y, con menos frecuencia, “marranos”. El estat√ļder del rey de Portugal les dio a los que quisieron partir un tiempo para que se establecieran, y les proporcion√≥ 16 naves y una conducta segura para partir hacia los Pa√≠ses Bajos. El gobierno holand√©s dio la oportunidad de establecerse en Brasil. Pero la mayor√≠a encontr√≥ su hogar en Recife, y los comerciantes se convirtieron en cultivadores de cacao. Pero los portugueses en Brasil obligaron a muchos jud√≠os a mudarse a las colonias holandesas del norte de Am√©rica, las Guayanas. Los jud√≠os se establecieron en Surinam en 1639.

Surinam era uno de los centros más importantes de la población judía en el Hemisferio Occidental, y los judíos eran propietarios de plantaciones y esclavistas.

Uruguay

Tarjeta de salutaci√≥n para Rosh Hashan√° (A√Īo Nuevo Jud√≠o), Montevideo, 1932. Inscripci√≥n en caracteres hebreos: LeShan√° Tov√° Tikatevu (hebreo: “Para un buen a√Īo sean [ustedes] inscriptos”); Montevideo (en √≠dish) y el a√Īo (expresado en caracteres hebreos).
La historia de los judíos en URUGUAY se remonta a la época colonial. La afluencia más importante fue durante el siglo XX, debido a las guerras en Europa. La comunidad judía de Uruguay está compuesta principalmente de asquenazíes. Tras la Segunda Guerra Mundial durante la década del 40 y 50 miles de judíos escaparían hacia América sin embargo la comunidad local no se vería beneficiada por nuevas olas de inmigración judía principalmente por el discurso antisemita del presidente Batlle Berres, contrastando con la situación histórica donde Uruguay había abierto sus puertas a los inmigrantes de todas las procedencias.23

Actualmente, Uruguay es el hogar de la cuarta comunidad jud√≠a m√°s numerosa de Am√©rica del Sur, despu√©s de las de Argentina, Brasil y Chile, respectivamente. Hubo tres grandes olas migratorias de jud√≠os: una durante la d√©cada de 1970, al inicio de la dictadura; otra, durante la crisis de “la tablita” del a√Īo 1982, y la √ļltima a ra√≠z de la crisis financiera del a√Īo 2002. El soci√≥logo Rafael Porzecanski, autor del libro El Uruguay jud√≠o, estim√≥ que hab√≠a unos 15 000 jud√≠os, de los cuales el 30 % son jud√≠os seculares y otro 20 % tiene poco contacto con su juda√≠smo. Se estima que en la d√©cada de 1960 fue cuando hubo m√°s jud√≠os en Uruguay, unos 50 000.24Estudios recientes de la Universidad Hebrea de Jerusal√©n sit√ļan a la comunidad en aproximadamente 10.00 miembros25

Venezuela

Artículo principal: Historia de los judíos en Venezuela
La historia de la comunidad judía venezolana probablemente comenzó a mediados del siglo XVII en Caracas, Coro y Maracaibo.

Seg√ļn un censo nacional realizado a finales del siglo XIX, 1247 jud√≠os viv√≠an en Venezuela como ciudadanos.

Entre los a√Īos 1920 ‚Äď 1937 muchos prominentes jud√≠os europeos visitaron Maracaibo para empezar a hacer negocios con la bonanza petrolera del pa√≠s. Muchos viv√≠an y ten√≠an familias paralelas a las que dejaron en Europa. Hubo una mezcla muy grande de culturas y religiones en Maracaibo.

Para 1943, casi 2600 judíos alemanes habían entrado en el país. En 1950, la comunidad había crecido a alrededor de 11.000 individuos, a pesar de fuertes restricciones inmigratorias.

Actualmente hay más de 3.000 judíos viviendo en Venezuela, más de la mitad de los cuales residen en Caracas. La comunidad judía venezolana está dividida a partes iguales entre sefarditas y asquenazis. Todas las (15) sinagogas en Venezuela, con excepción de una, son ortodoxas. La sinagoga más grande se encuentra en la ciudad de Caracas, la Sinagoga Tiferet Israel, en el sector de la ciudad llamado Plaza Venezuela, en pleno corazón de la ciudad.

Para retratar la influencia de esas Sociedades Secretas en los demás países de América, obligatoriamente nos tenemos que detener en la apoteósica historia de su precursor, un descendiente de sefardies que desde América se logró introducir em todas las cortes que existían em la época, eso es lo que tenemos que analizar:

Sebastián Francisco de Miranda y Rodríguez Espinoza,4a

Los or√≠genes de Francisco de Miranda fueron relativamente humildes em el concepto de los espa√Īoles. Su padre, Sebasti√°n de Miranda Ravelo, naci√≥ el 12 de septiembre de 1721 en Puerto de la Cruz,‚Äč poblaci√≥n del valle de La Orotava, en Tenerife (Islas Canarias), donde era apreciado y se consideraba una familia pudiente.

Fue bautizado en la parroquia de Nuestra Se√Īora de la Pe√Īa de Francia diez d√≠as m√°s tarde,‚Äč Era hijo de Gabriel de Miranda, nacido tambi√©n en Puerto de la Cruz el 6 de noviembre de 1686, y de Mar√≠a de la Concepci√≥n Ravelo de Le√≥n, hija de Domingo de Sosa de Le√≥n y de Catalina Ravelo.

Sebasti√°n de Miranda, por razones de nacimiento, por su apariencia mostraba que era mestizo de ‚Äúguanche‚ÄĚ (Abor√≠genes de la isla de Tenerife), pertenec√≠a a la categor√≠a social de los blancos de orilla, considerada inferior a los blancos espa√Īoles y a los criollos. Se sabe que el Cabildo le acus√≥ de ¬ęmulato, mercader, aventurero e indigno por muchos antecedentes de desempe√Īar puesto de categor√≠a¬Ľ.‚Äč No es de extra√Īar que, alcanzada cierta holgura econ√≥mica, tratara de demostrar en juicio que sus or√≠genes eran ¬ępuros¬Ľ para as√≠ poder obtener mayores privilegios sociales.

mirandaanciano

En una hip√≥tesis alternativa a la de su origen guanche, Jos√© Chocr√≥n Cohen ha se√Īalado que, seg√ļn sus investigaciones, Sebasti√°n de Miranda fue rechazado por su posible origen jud√≠o y su condici√≥n de ‚Äúmarrano converso‚ÄĚ. Recordemos que Tenerife en las Islas Canarias fueron un importante asentamiento de esos navegantes, que como hemos narrado, los Guanche eran descendientes de esos aventureros fenicios, arameos y hebreos que colonizaron el Mediterr√°neo muchos siglos atr√°s) con m√°s permisividad a las diversas pr√°cticas religiosas que en Espa√Īa, que los persigui√≥ con los tribunales de la Santa Inquisici√≥n y los proscribi√≥ por su origen como raza maldita, una raza inferior.

Eventualmente, Sebasti√°n de Miranda se estableci√≥ en Venezuela.‚Äč En ese entonces, para el jud√≠o era m√°s dif√≠cil cambiar de profesi√≥n que de patria y apellido. La actividad econ√≥mica de la familia de Miranda estaba relacionada con el pueblo jud√≠o y no con los cat√≥licos. Seg√ļn esta hip√≥tesis, si bien Miranda no fue jud√≠o, por lo menos existieron razones para pensar que era descendiente de jud√≠os.

En Caracas, Sebasti√°n de Miranda Ravelo, padre de Francisco de Miranda se estableci√≥ como comerciante de lienzos (actividad econ√≥mica relacionada con los ‚Äúcriptojud√≠os‚ÄĚ, nombre dado a los descendientes de los semitas navegantes)‚Äč y, con el tiempo, contrajo matrimonio el 24 de abril de 1749 en la Iglesia Catedral con la caraque√Īa Francisca Antonia Rodr√≠guez de Espinosa (de posible origen hebreo-jud√≠o), tambi√©n de origen canario y necesariamente blanca; de lo contrario, la boda no hubiera aparecido en el registro de matrimonios y sus hijos jam√°s hubieran podido ir a la Universidad.

El primogénito de diez hijos e hijas del matrimonio, Sebastián Francisco de Miranda, nació el 28 de marzo de 1750 en Caracas. Sus hermanos fueron Ana Antonia, Rosa Agustina, Micaela Antonia, Miguel Francisco, Javier, Francisco Antonio, Ignacio José, Josefa María y Josefa Antonia.

El 5 de abril de 1750 fue bautizado en la iglesia catedral por el maestro Juan de Rada, siendo su padrino el bachiller Tom√°s Bautista de Melo.‚Äč El 27 de diciembre del mismo a√Īo le fue administrado el sacramento de la confirmaci√≥n por el obispo de Caracas, Manuel Machado y Luna.‚Äč

En sus inicios, la familia Miranda era econ√≥micamente modesta y viv√≠a dentro del grupo socialmente discriminado de colonos canarios sin t√≠tulo de nobleza o blancos de orilla llegados a Caracas que, en costumbres, trato y nivel, formaban un n√ļcleo aparte de los blancos criollos o mantuanos, los blancos espa√Īoles y los pardos (Zambos).‚Äč

Con el tiempo, la situaci√≥n de la familia mejor√≥ notablemente y Sebasti√°n de Miranda logr√≥ hacer fortuna como comerciante en Caracas, llegando a ser propietario de diversos inmuebles en la ciudad. Ya en aquellos tiempos exist√≠an roces y conflictos sociales que empezaron a crear un problema de gobernabilidad para las autoridades coloniales, que adem√°s ten√≠an que aliviar las secuelas negativas de la presencia de la Real Compa√Ī√≠a Guipuzcoana que monopolizaba las transacciones comerciales en la provincia de Venezuela.

En La Orotava, la familia Miranda era considerada gente distinguida e ilustre, a diferencia de lo que suced√≠a en Caracas. Su padre hizo fortuna con su trabajo y logr√≥ ser nombrado capit√°n del Batall√≥n de Milicias de Blancos de Caracas, pero por estar en entredicho su procedencia, su nombramiento produjo un fuerte rechazo del estamento social conocido como mantuano, sociedad compuesta de blancos criollos, descendientes de espa√Īoles, pero nacidos como Sebasti√°n Francisco en territorio americano, reflejo todo ello de conflictos sociales y raciales latentes y una de las causas de la Independencia. Hab√≠a cierta dosis de desprecio de los mantuanos hacia su padre por ser un comerciante, ocupaci√≥n que a sus ojos lo inhabilitaba para ser capit√°n de Milicias.

Grave, verdaderamente grave, fue el enfrentamiento de Miranda, padre, con dos mantuanos de fuste, como Nicol√°s de Ponte y Mart√≠n Tovar Blanco, cuyos descendientes terminaron cont√°ndose entre los republicanos, enfrentamiento que s√≥lo se solucion√≥ cuando el rey Carlos III orden√≥ a los caraque√Īos que se le permitiera a Miranda el uso del uniforme y el bast√≥n por consider√°rsele hidalgo, lo cual ocurri√≥ en 1772, cuando su hijo Sebasti√°n Francisco ya ten√≠a un a√Īo fuera de Venezuela.

Educación

Pese al rechazo de los mantuanos, su padre Sebasti√°n siempre persever√≥ en su empe√Īo de mejorar la situaci√≥n de la familia, de modo que, adem√°s de acumular riquezas y cargos importantes, sus hijos recibieran educaci√≥n universitaria.

As√≠, el 10 de enero de 1762, Miranda comenz√≥ sus estudios en la Universidad de Caracas bajo la regencia del Dr. Antonio Monserrate, y durante dos a√Īos estudi√≥ lat√≠n, los inicios de la Gram√°tica de Nebrija y el Catecismo de Ripalda.

Desde el a√Īo 1764 hasta 1766, Miranda curs√≥ estudios en la Clase de Mayores de la misma Universidad, donde profundiza sus conocimientos de lat√≠n mediante el estudio de los escritos cl√°sicos de Cicer√≥n y Virgilio, completa sus estudios de la Gram√°tica de Nebrija, nociones de historia sagrada y profana, religi√≥n, aritm√©tica y geograf√≠a. Finalmente, realiz√≥ el curso de Artes en la Universidad de Caracas estudiando L√≥gica, F√≠sica y Metaf√≠sica y obtuvo el t√≠tulo de bachiller que permit√≠a el acceso a Teolog√≠a, Jurisprudencia o Medicina.‚Äč No se sabe de forma fidedigna si Miranda lleg√≥ a obtener el t√≠tulo de m√©dico y solo se cuenta con su testimonio personal afirmando haberlo recibido en 1767 (con 17 a√Īos de edad). Por testimonio personal de Miranda, se sabe que algunos de sus maestros fueron los doctores Domingo Vel√°zquez, Francisco Jos√© de Urbina y Gabriel Lindo.

A partir de 1767 se produce una interrupci√≥n en los estudios de Miranda que, posiblemente, se vieron afectados por las circunstancias vividas por su padre. Ser nombrado capit√°n de las Milicias de Blancos de Caracas, siendo comerciante isle√Īo, era algo que incomodaba a los Mantuanos, pues hab√≠a alcanzado una distinci√≥n social importante al convertirse en un personaje de cierta influencia.

Parece como si √©stos empezaron a crear intrigas para desacreditarle y anularle en la vida p√ļblica. Esto desencaden√≥ una serie de circunstancias en las que, despu√©s de una sentencia real, el padre de Francisco obtuvo la victoria y sus derechos le fueron reconocidos, pero le crearon una enemistad irreconciliable con los Mantuanos que nunca olvidaron el conflicto ni le perdonaron el desaf√≠o, lo que influy√≥ inevitablemente en las decisiones posteriores de Miranda.

Despu√©s de la victoria judicial de su padre, las dificultades para desarrollar planes futuros en una sociedad tan limitada como la caraque√Īa influyeron en que decidiera, con poco m√°s de 20 a√Īos, marcharse a Espa√Īa. Embarc√≥, pues, el 25 de enero de 1771, desde el puerto de La Guaira, en una fragata sueca denominada Pr√≠ncipe Federico, para servir en el Real Ej√©rcito espa√Īol.

Primeros viajes

En 1771, Miranda inici√≥ un largo periplo alrededor del mundo que dur√≥ la mayor parte de su vida. Tambi√©n comenz√≥ entonces la elaboraci√≥n de un minucioso registro con el que confeccion√≥ su archivo personal, que alcanz√≥ a ser de 63 vol√ļmenes encuadernados y que llevaba siempre consigo. Particip√≥ en los tres grandes movimientos hist√≥ricos y pol√≠ticos de su tiempo: Guerra de Independencia de los Estados Unidos, Revoluci√≥n francesa y Guerras de Independencia Hispanoamericana.

Desembarc√≥ en el Puerto de C√°diz 35 d√≠as m√°s tarde, el 1 de marzo de 1771, hosped√°ndose en casa de Jos√© de A√Īino, quien ser√≠a un fiel intermediario entre √©l y sus parientes para procurarle recursos de subsistencia, adquiriendo la vestimenta necesaria para seguir su viaje entre el 1 y el 13 de marzo de 1771, en que parti√≥ de C√°diz a Madrid.

Desde entonces madura sus ideas concibiendo la unidad hispanoamericana en sus recorridos por el mundo y en su relaci√≥n con las personalidades m√°s influyentes de la √©poca. Combati√≥ bravamente en Am√©rica, Europa y √Āfrica, salvo en Ocean√≠a y Asia ‚ÄĒaunque pens√≥ en traer Cipayos de la India‚ÄĒ, recorri√≥ y escudri√Ī√≥ Espa√Īa y todo el continente europeo, incluyendo a Gran Breta√Īa, Rusia y Escandinavia; Asia Menor, Am√©rica del Norte, Am√©rica del Sur y las Antillas.

En Madrid

Casón del Buen Retiro. Miranda contempló edificios y monumentos emblemáticos del Madrid de la época.

El 27 de marzo de 1771, Miranda llegó a Madrid y comenzó a estar consciente de realidades que ignoraba hasta entonces y que le impresionaron notablemente, tales como una gran biblioteca, la abundancia de obras de arte, la majestuosidad de los edificios y el espectáculo de la nieve y los cultivos decorando el paisaje, que le parecieron fabulosos.

Durante sus primeros días estuvo hospedado en una posada hasta que logró trasladarse a una vivienda particular, en la que se instaló de forma cuidadosa e inició sus primeros estudios en la ciudad con lecciones de Matemáticas, Geografía y de los idiomas inglés y francés, iniciando así un aprendizaje que no sólo comprendía la formación académica, sino también recorridos minuciosos por la ciudad y sus alrededores.

La llegada de Miranda a Madrid coincidió con una etapa de transformación urbanística de la ciudad iniciada por el rey Carlos III, que abarcó de forma directa e indirecta todos los aspectos de la vida de sus habitantes, lo que dio un impulso renovador beneficioso para la ciudad.

As√≠ Miranda contempl√≥ edificios y monumentos emblem√°ticos del Madrid de la √©poca, como la Fuente de Neptuno, La Cibeles, el Paseo del Prado, el Palacio del Buen Retiro, y poblaciones aleda√Īas, como El Escorial o Segovia.

En lo social, el Madrid de entonces concentraba su vida literaria en la Fonda de San Sebastián, lugar frecuentado por ilustres escritores, y una actividad cultural pujante a la que la obra de la Real Academia, las sociedades económicas y el auge de las imprentas contribuyeron notablemente.

La Plaza de Toros y los teatros populares eran los centros de distracci√≥n cotidianos en los que la Nobleza no pod√≠a evitar el contacto con ¬ęla plebe¬Ľ y se entremezclaban las costumbres populares con las cortesanas. Y tambi√©n era el Madrid en el que la Santa Inquisici√≥n vigilaba por todas partes a modo de polic√≠a cultural y pol√≠tica.

Es en el Madrid de esta época donde Miranda tiene sus primeras impresiones fuera de Venezuela y también comienza a crear su biblioteca personal, en la que empezó a tener incluso libros que estaban prohibidos por la Inquisición y de la que mantuvo una lista detallada en su archivo personal.

La naturaleza y el n√ļmero de libros adquiridos en Madrid son una indicaci√≥n precisa de que, a pesar de la presencia de la Inquisici√≥n, exist√≠a en la ciudad un ambiente intelectual muy amplio. Libros de matem√°ticas, arte militar, historia, religi√≥n, filosof√≠a y literatura formaron parte de sus lecturas.

Muchos de esos libros constituyeron para Miranda ense√Īanzas definitivas, que mantuvo cerca de √©l durante el resto de su vida, entre los que destacan las obras de Maquiavelo; La destrucci√≥n de las Indias, de Fray Bartolom√© de Las Casas; obras de lord Bolingbroke, Burke y Locke; Los principios del arte militar, de Federico de Suecia; La historia filos√≥fica, del Abate Reynal; Los principios de pol√≠tica natural, de Burlamaqui; los Comentarios, de Julio C√©sar; El arte de la guerra, de Puyssegur; la T√°ctica, de Guibert; as√≠ como obras de Pope y Virgilio.

Buscó ampliar sus conocimientos científicos y literarios con el estudio de la trigonometría, la geometría, el álgebra, la física, la óptica, la gramática, la poesía y la comedia. También complementó su cultura general con lecturas de religión e historia y mejoró sus conocimientos de los idiomas italiano, inglés y francés.

Por √ļltimo adquiri√≥ una flauta para ejercitarse en el arte de la m√ļsica, leyendo las Reflexiones sobre la m√ļsica del Abate Dubos.

Asimismo, se ejercit√≥ con la geograf√≠a mediante el uso de mapas y globos terr√°queos y, como quer√≠a presentarse para obtener el grado de Capit√°n en el Ej√©rcito real, se empe√Ī√≥ en estudiar t√°ctica, arte militar, arquitectura militar, ingenier√≠a militar, artiller√≠a, fortificaci√≥n y ataque de plazas.

Despu√©s de una concienzuda preparaci√≥n y del pago de 85000 reales de vell√≥n, obtuvo una Patente de Capit√°n seg√ļn el tr√°mite administrativo correspondiente, que le fue concedida el 7 de enero de 1773 mediante escritura notarial.

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Carlos III de Espa√Īa

Primeras campa√Īas

Miranda particip√≥ directamente en la Revoluci√≥n francesa, por lo cual le fue otorgado el t√≠tulo de H√©roe de la Revoluci√≥n y mariscal de Francia. Es el √ļnico americano que tiene su nombre grabado en el Arco de Triunfo en Par√≠s

Después de serle concedida la patente, el ahora Capitán Francisco de Miranda fue asignado al Regimiento de Infantería de la Princesa, al mando del mariscal de campo Juan Manuel de Cajigal y Monserrat, iniciando así su carrera militar.

Desde 1773 hasta 1780, Miranda estuvo asignado en las plazas militares de Madrid, Granada, Melilla y C√°diz de forma intermitente y tuvo una vida social intensa en la que aparecen sus dos primeras amantes.

Tuvo que compaginar a la vez la vida social con su actividad militar, que ya no fue de estudio, sino de combate. Enfrentó problemas disciplinarios dentro del Ejército real y su carácter fue evolucionando de forma que siguió cultivándose intelectualmente con libros que inevitablemente hicieron que la Inquisición comenzara a vigilar sus actividades.

En esta √©poca tuvo lugar su primera haza√Īa militar durante el sitio de Melilla, llevado a cabo desde el 9 de diciembre de 1774 hasta el 19 de marzo de 1775, en el que las fuerzas espa√Īolas lograron rechazar a las del sult√°n de Marruecos Sidi Muhammed ben Abdallah.

En dicha acci√≥n, Miranda present√≥ al comandante espa√Īol Juan Sherlock un plan para inutilizar la artiller√≠a enemiga mediante una especie de operaci√≥n tipo comando que √©l mismo estaba dispuesto a dirigir.

Despu√©s, en julio de 1775, Miranda fue enviado con las tropas espa√Īolas destinadas a conquistar Argel en una acci√≥n militar que fracas√≥ y de la que logr√≥ escapar milagrosamente a pesar de estar herido en las piernas y de que su mosquete hab√≠a sido destrozado por una bala enemiga.

A pesar de las acciones realizadas y del peligro enfrentado, Miranda no obtuvo condecoración o ascenso alguno y fue destinado a la guarnición de Cádiz.

All√≠ el conde O’Reilly le impone un arresto por fallas en el uso del uniforme y poco despu√©s su situaci√≥n se complic√≥ a√ļn m√°s en Madrid. Tras la intervenci√≥n del inspector general y de su antiguo comandante Cajigal, el mismo rey dispuso que fuera trasladado al Batall√≥n de Arag√≥n en C√°diz como Ayudante de campo bajo las √≥rdenes de Cajigal.

Misiones en Norteamérica y las Antillas

Espa√Īa se involucr√≥ en la Guerra de Independencia de Estados Unidos con el objetivo de ampliar sus territorios en Luisiana, recuperar Florida y obligar a Gran Breta√Īa a mantener varios frentes b√©licos simult√°neamente y procurar, de paso, recuperar Gibraltar. El capit√°n general de la Luisiana espa√Īola, Bernardo de G√°lvez, atac√≥ en 1779 a los brit√°nicos en Baton Rouge y Natchez, consiguiendo liberar la cuenca baja del r√≠o Misisipi de fuerzas hostiles que pudieran amenazar su capital, Nueva Orleans.

Para reforzar el contingente espa√Īol se organiz√≥ en C√°diz una flota expedicionaria a principios de 1780 al mando del almirante Jos√© Solano y Bote, en la que Miranda particip√≥ como miembro de las tropas de infanter√≠a de Cajigal. La flota parti√≥ de C√°diz el 28 de abril de 1780 y lleg√≥ a La Habana el 4 de agosto del mismo a√Īo.

En 1781 se prepar√≥ un ataque contra Pensacola en la Florida en una acci√≥n conjunta en la que deb√≠an participar las fuerzas espa√Īolas de Luisiana y la flota expedicionaria.

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Batalla de Pensacola

Batalla de Pensacola

Miranda viaj√≥ con las fuerzas de Cajigal que salieron de La Habana el 9 de abril de 1781 para participar en la batalla de Pensacola, acci√≥n militar que culmin√≥ el 8 de mayo de 1781 con victoria de las fuerzas espa√Īolas. Miranda fue ascendido a teniente coronel por su labor en la planificaci√≥n y estudio del terreno.

Miranda permaneci√≥ destacado un tiempo en Pensacola, continu√≥ adquiriendo libros para aumentar su biblioteca personal y compr√≥ cuatro esclavos negros para proveerse de servicio dom√©stico. Poco despu√©s, Cajigal le encarg√≥ que descubriera secretamente la situaci√≥n militar brit√°nica en Jamaica bajo el pretexto formal de ser un comisionado espa√Īol encargado de negociar un convenio de intercambio de prisioneros. Tras recibir el despacho oficial encomend√°ndole la misi√≥n, Miranda se embarc√≥ con rumbo a Jamaica, v√≠a Bataban√≥, y lleg√≥ a Kingston el 20 de septiembre de 1781.

Al principio su presencia provoc√≥ una natural desconfianza en los ingleses, pero a pesar de ello logr√≥ realizar con √©xito su misi√≥n de reconocimiento y, adem√°s, negoci√≥ un convenio, fechado el 18 de noviembre de 1781, que regulaba el canje de prisioneros espa√Īoles e ingleses del mismo rango.

Con la información obtenida, Miranda volvió a Cuba y, tras tocar tierra en Batabanó, envió un informe al capitán general de Cuba con detalles muy precisos sobre las operaciones y capacidad de las tropas británicas en el sector.

Sin embargo, lo que deb√≠a culminar como una acci√≥n destacada en la carrera militar de Miranda, termin√≥ siendo empa√Īada como consecuencia de una Sumaria de 155 hojas que la Inquisici√≥n hab√≠a remitido contra √©l en Sevilla el 11 de noviembre de 1778 por relacionarse con impuros de sangre como eran denominados los descendientes jud√≠os para cometer delitos de proposiciones, tenencia de libros prohibidos y pinturas obscenas.

La orden de enviar a Miranda de regreso a Espa√Īa, en cumplimiento de la sentencia del 5 de febrero de 1782 del Supremo Consejo Inquisitorial, no lleg√≥ a cumplirse debido a diversos fallos de fondo y forma en el proceso administrativo que hac√≠an que la orden se cuestionase, y tambi√©n en parte por el apoyo incondicional del comandante Cajigal.

Mientras se consegu√≠a que el rey revisara el caso, Cajigal encomend√≥ a Miranda la misi√≥n de acompa√Īarle en el ataque a las islas Bahamas, en el que se logr√≥ la capitulaci√≥n inglesa el 8 de mayo de 1782 a favor de Espa√Īa en unas negociaciones dirigidas por Miranda y en las que consigui√≥, adem√°s, la cesi√≥n de todas las islas.

La eficiencia demostrada por Miranda en las Bahamas le vali√≥ entonces la recomendaci√≥n de Cajigal para que fuera ascendido a coronel y pas√≥ a estar bajo las √≥rdenes del comandante general de las fuerzas espa√Īolas en Cuba, Bernardo de G√°lvez, como ayudante de campo en la poblaci√≥n de Gu√°rico, del Saint Domingue franc√©s, en la isla de La Espa√Īola.

En aquel momento los espa√Īoles estaban preparando una acci√≥n conjunta con los franceses para invadir Jamaica (√ļltimo reducto ingl√©s en el Golfo de M√©xico) y la poblaci√≥n de Gu√°rico era el lugar id√≥neo para planificar estas operaciones por estar cercano a la isla y por su posici√≥n de f√°cil acceso para poder reunir tropas. Los mandos consideraban a Miranda la persona id√≥nea para planificar las operaciones por tener un conocimiento de primera mano de la situaci√≥n de los ingleses en la zona.

No obstante, un ataque preventivo de los ingleses y las dificultades de la flota francesa, que forzaron la paz entre Inglaterra y Francia, hicieron que la invasión no se concretara, y por lo tanto Miranda permaneció así un tiempo en Guárico, en el que la Inquisición sería su principal problema.

En Estados Unidos

Al no concretarse la invasi√≥n de Jamaica, las prioridades para las autoridades espa√Īolas cambiaron y por consiguiente el proceso de la Inquisici√≥n contra Miranda tom√≥ un nuevo impulso. Con el tiempo los problemas de Miranda con la Inquisici√≥n se complicaron y le env√≠an a La Habana para ser detenido y enviado a Espa√Īa, pero por diversas circunstancias estos planes se ven frustrados y ante la inminencia de su arresto decide irse a los Estados Unidos.

Gracias al apoyo de Cajigal consigue escapar de la vigilancia del Gobernador de La Habana con la ayuda del norteamericano James Seagrove, que arregló su viaje en un barco que lo llevó hasta New Bern, donde desembarcó el 10 de julio de 1783 a las cinco de la tarde, ya terminada su guerra de independencia, y en una etapa de reconstrucción en que se debatía sobre la forma política a adoptar entre el federalismo o la confederación.

Durante el tiempo que estuvo en Estados Unidos, Miranda realizó un estudio crítico sobre sus defensas militares en el que demostró un conocimiento amplio sobre el desarrollo del conflicto norteamericano y sus circunstancias.

Allí Miranda preparó y fijó la técnica de correspondencia que usó durante el resto de su viaje, en el que conoce a las personas mediante el obsequio y préstamo de libros, y examina la cultura y las costumbres de los sitios por los que pasa de una forma metódica. Pasa por Charleston, Filadelfia y Boston, y va tratando con diversos personajes de la sociedad estadounidense en veladas y paseos, en los que llegó a tener algunas aventuras amorosas que Miranda mismo calificó de intrascendentes hasta llegar a Nueva York.

En esta ciudad conoci√≥ a la importante familia Livingston, cuyos miembros ocupaban destacadas posiciones pol√≠ticas y ten√≠an v√≠nculos con otras familias relevantes de la ciudad. Al parecer Miranda mantuvo una relaci√≥n rom√°ntica con Susan Livingston, hija del canciller Livingston, que se vislumbra cuando Miranda realiza un viaje a Boston y en el que la joven parece estar enamorada de √©l seg√ļn las cartas que le escrib√≠a.

Parece, sin embargo, como si Miranda no deseara pasar m√°s all√° de una simple amistad, lo que explicar√≠a su m√°s bien precipitada salida de Nueva York. Aunque Miranda mantuvo el contacto epistolar con Susan durante a√Īos, nunca volvi√≥ a verla, por lo que posiblemente llegara a pensar que una relaci√≥n que le llevara al matrimonio no era compatible con sus planes y forma de vida.

Durante el tiempo que estuvo en Estados Unidos, Miranda conoció a George Washington en Filadelfia cuando este venía de recibir el control militar de Nueva York tras el fin de la guerra. También conoció a otros personajes como el general Henry Knox o Samuel Adams. Además, tuvo conocimiento de ciertas instituciones de la nueva nación que lo impresionaron favorablemente, como la biblioteca de New Port, el Princeton College, Rhode Island College o el Cambridge College.

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La permanencia de Miranda en los Estados Unidos solo se vio afectada por el conflicto de intereses entre Francia y Espa√Īa en este pa√≠s despu√©s de la guerra, ya que los franceses no estaban interesados en que se divulgaran demasiado los aspectos negativos de su intervenci√≥n en el conflicto, y el fracaso de la invasi√≥n de Jamaica era uno de ellos.

Al parecer se hab√≠an enviado informes desde La Habana al gobierno norteamericano que acusaban a Miranda como un traidor y desertor, informes que fueron divulgados por los franceses para perjudicarle, puesto que √©l era la √ļnica persona que pod√≠a desmentir la acusaci√≥n del fracaso de la invasi√≥n de Jamaica como responsabilidad de Espa√Īa.

La difusión de estos informes hizo que la situación de Miranda fuera comprometida, dado que no podía defenderse sin divulgar los detalles de su misión de espionaje en Jamaica que eran secreto de Estado, y por lo tanto, ante esta situación, decide marcharse a Inglaterra.

En Europa

De Inglaterra a Rusia

El 15 de diciembre de 1784, Miranda salió del puerto de Boston en la fragata mercante Neptuno a las cinco de la tarde rumbo a Londres, y después de un viaje que duró unos 56 días, llegó a Inglaterra el 10 de febrero de 1785.

En Londres, Miranda fue vigilado discretamente por los espa√Īoles ante las sospechas de traici√≥n que reca√≠an sobre √©l. Los informes que redactaron resaltan tanto los tratos que mantuvo Miranda con personas sospechosas de conspirar contra Espa√Īa como con personajes considerados eminentes sabios de su tiempo.

Por esa misma √©poca lleg√≥ a la corte de Inglaterra, como secretario de la primera embajada de Estados Unidos, el coronel William Stephens Smith, a quien Miranda conoc√≠a de su estancia en Nueva York.‚Äč Smith contraer√≠a matrimonio al a√Īo siguiente, el 12 de junio de 1786, con Abigail Nabby Adams, hija de Abigail Smith y del embajador John Adams, quien m√°s tarde ser√≠a el segundo presidente de Estados Unidos.

Miranda y el coronel Smith decidieron viajar a Prusia para presenciar las maniobras militares preparadas por el rey Federico II el Grande que era un admirador y amigo de Voltaire, también Gran Maestro Masón del rito escoces y protector de Adam Weishaupt creador de la Sociedad Secreta e los Illuminatis con quien Miranda compartió largas horas de charla en su exilio en Gota.

Bernardo del Campo, embajador de Espa√Īa en la capital brit√°nica desde 1783, proporcion√≥ a Miranda una carta de presentaci√≥n para el ministro de Espa√Īa en Berl√≠n, mientras que James Penman, hombre de negocios ingl√©s con quien Miranda hab√≠a trabado amistad en Charleston, se encarg√≥ de guardarle sus papeles mientras estuviera de viaje.

Sin embargo, la amabilidad del embajador espa√Īol encubre su intriga para lograr que Miranda viaje a Calais y all√≠ pueda ser apresado y entregado a Espa√Īa. La farsa, que asignaba tambi√©n un papel a la esposa y a la hija del vicec√≥nsul espa√Īol en Londres con el pretexto de salir de Inglaterra para ingresar a la joven en un monasterio, se desbarat√≥ porque el venezolano y su amigo se dirigieron el 10 de agosto de 1785 a un puerto holand√©s (Hellevoetsluis) y no a la ciudad del norte de Francia.

Pas√≥ por regiones de las actuales B√©lgica, Alemania, Austria, Hungr√≠a y Polonia; se traslad√≥ a tierras griegas e italianas, donde permaneci√≥ durante m√°s de un a√Īo, y visit√≥ la corte de Catalina II de Rusia en Kiev. En Hungr√≠a estuvo en el palacio del pr√≠ncipe h√ļngaro Nicol√°s Esterh√°zy (1765-1833), quien simpatizaba con sus ideas y, aparte de acogerlo amablemente, lo envi√≥ en uno de sus carruajes con una carta de recomendaci√≥n a encontrarse con el conocido m√ļsico Joseph Haydn, que viv√≠a y trabajaba en la corte del arist√≥crata h√ļngaro.

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Catalina II de Rusia

Despu√©s de pasar por Constantinopla, capital turca, con la que los espa√Īoles manten√≠an relaciones diplom√°ticas desde 1783, fue obligado a pasar una cuarentena sanitaria en Kherson, y el pr√≠ncipe Potemkin le present√≥ a Catalina II en Kiev el 13 de febrero de 1787. Catalina mostr√≥ bastante inter√©s por los asuntos de Am√©rica y sus sistemas de gobierno.

Miranda en la Revolución francesa

En Par√≠s, hizo amistad con los girondinos Jacques Pierre Brissot y J√©r√īme P√©tion de Villeneuve. Sirvi√≥ brevemente como general en una secci√≥n del Ej√©rcito revolucionario franc√©s (llamado entonces ¬ęLa Convenci√≥n¬Ľ). En 1792, Miranda particip√≥ en la Batalla de Valmy, uno de los episodios b√©licos m√°s importantes de las Guerras Revolucionarias Francesas que luch√≥ en la campa√Īa de 1792 para detener el avance del ej√©rcito prusiano, dirigido por el duque de Brunswick-Luneburgo, cuyo objetivo era invadir Francia desde los Pa√≠ses Bajos.

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Batalla de Valmy.

Miranda alcanz√≥ el grado de mariscal de Francia bajo el mando de Charles Fran√ßois Dumouriez. Durante la campa√Īa particip√≥ en las batallas de Argonne, Wargemoulin, Amberes, Lieja, Tongres, Paliemberg y Valmy, donde lleg√≥ a ser segundo jefe del ej√©rcito del norte, del cual se separar√≠a por grandes diferencias con Dumouriez tras haber replegado sus tropas en Maastricht.

Durante el reinado del terror instituido por Bertrand Bar√®re de Vieuzac, Miranda fue arrestado varias veces por los jacobinos, incluso en La Conciergerie de Par√≠s, cuyos reclusos eran guillotinados en su mayor√≠a. Sometido a juicio en el Tribunal Revolucionario (instituido por Danton‚Äč) por supuesta negligencia en la defensa de Maastricht, fue defendido por Claude Chaveau-Lagarde ‚Äēinsigne abogado que defender√°, a riesgo propio y sin el mismo √©xito, a la reina Mar√≠a Antonieta de Austria‚Äē, siendo amenazado con ser deportado despu√©s de una medida del Directorio de la Monarqu√≠a y los Girondinos. Sin embargo, fue absuelto de los cargos en 1795 y se traslad√≥ a Inglaterra en 1797.

Miranda en el 58 de Grafton Way de Londres, donde vivi√≥ entre 1802 y 1810, lugar de las reuniones de la Sociedad Secreta ‚ÄúLos Caballeros Racionales‚ÄĚ o ‚ÄúGran Reuni√≥n Americana‚ÄĚ que cre√≥ en 1797, con el fin de aglutinar con ese modelo de organizaci√≥n secreta, tipo logia mas√≥nica, pero que en realidad eran grupos pol√≠ticos que buscaba la libertad para Am√©rica copiando el modelo de los Illuminatis germanos.

En esa Sociedad Secreta mantuvo reuniones fruct√≠feras con otros destacados personajes hispanoamericanos, como Sim√≥n Bol√≠var, Jos√© Francisco San Mart√≠n, Andr√©s Bello, Bernardo O’Higgins, Carlos Mont√ļfar, Carlos Mar√≠a de Alvear, Fray Servando Teresa de Mier, Domingo Jos√© Martins, Manuel Palacio Fajardo, Juan Germ√°n Roscio, Manuel Gual y Pedro Gual, Hip√≥lito Costa, Jos√© Bonif√°cio de Andrada e Silva, Jos√© de Antepara, Mat√≠as de Irigoyen y Nicol√°s Rodr√≠guez Pe√Īa.

mirandamason

Miranda y sus Logías

En 1802,¬† Miranda extiende a C√°diz y a Madrid su organizaci√≥n y crea las filiales de los Caballeros Racionales. En C√°diz (Espa√Īa) en el a√Īo 1803, crea otra organizaci√≥n con el nombre clave de Logia Lautaro, haciendo referencia al toqui o caudillo mapuche Lautaro,‚Äč quien lider√≥ la resistencia contra los conquistadores espa√Īoles en la Capitan√≠a General de Chile en el siglo XVI y ayud√≥ as√≠ a mantener parte de la Araucan√≠a independiente de la corona espa√Īola hasta la ocupaci√≥n del territorio tres siglos m√°s tarde por el ej√©rcito chileno.

Estaba inspirada en su organización en las logias de la masonería y en su inicio fue dirigida por José de Gurruchaga. Entre los miembros principales que participaron en esta sociedad se destacaron:

Carlos María de Alvear (rioplatense)

Bernardo O’Higgins (chileno)

José de San Martín (rioplatense)

Tom√°s Guido (rioplatense)

José Cortés de Madariaga (chileno)

Juli√°n Alvarez (rioplatense)

Bernardo Monteagudo (rioplatense)

Jos√© Antonio √Ālvarez Condarco (rioplatense)

Juan Enrique Rosales (chileno)

José Matías Zapiola (rioplatense)

Su contribuci√≥n m√°s grande est√°, probablemente, en las guerras de independencia hispanoamericanas. Miranda tuvo la visi√≥n de un gran imperio independiente que agrupara a todos los territorios que estaban en poder de espa√Īoles y portugueses desde la margen derecha del r√≠o Misisipi en el norte hasta la Tierra del Fuego en el extremo sur del continente. El imperio estar√≠a bajo direcci√≥n de un emperador hereditario llamado Inca para apaciguar a las etnias ind√≠genas y tendr√≠a una legislatura bicameral. Concibi√≥ el nombre Colombia para este imperio, inspir√°ndose en Crist√≥bal Col√≥n.

El 9 de noviembre de 1804, Miranda desembarca en Nueva York procedente del Reino Unido. All√≠, permaneci√≥ algo m√°s de un a√Īo y mantuvo contactos con destacadas personalidades p√ļblicas, como el presidente Jefferson y el secretario de Estado Madison, y privadas, como Jacob Lewis, comerciante de Puerto Pr√≠ncipe, y el coronel William Stephens Smith, a la saz√≥n inspector del puerto de Nueva York y a quien conoc√≠a desde 1783.

Fue Smith quien le puso en contacto con el armador y contrabandista norteamericano Samuel G. Ogden, propietario de una corbeta que Miranda contrat√≥ y que rebautiz√≥ en ingl√©s con el nombre de su hijo Leandro. El Marqu√©s Casa de Irujo, Embajador de Espa√Īa en Washington, denunci√≥ el apoyo prestado al general Miranda para invadir a Venezuela violando la Ley de Neutralidad de 1794.

El 2 de febrero de 1806, con el benepl√°cito pol√≠tico y el apoyo econ√≥mico de estadounidenses y brit√°nicos, Miranda parti√≥ en la Leander hacia Hait√≠, donde se le sumar√≠an dos goletas y el buque Emperador.‚Äč Su intenci√≥n era desembarcar posteriormente en Venezuela, obtener el apoyo de la poblaci√≥n y comenzar la lucha definitiva por la independencia.‚Äč Tras ser interceptada por la fragata brit√°nica Cleopatra, al mando del capit√°n Wright,‚Äč la corbeta prosigui√≥ su traves√≠a hasta tomar tierra en Jacmel, en la isla de La Espa√Īola, el 20 de febrero.

All√≠ permaneci√≥ la expedici√≥n seis semanas y consigui√≥ fletar las goletas Bacchus y Bee, con las que tambi√©n se dirigi√≥ a tierra firme.‚Äč Despu√©s de fracasar en el desembarco de Ocumare de la Costa, donde entabl√≥ combate con las fuerzas navales realistas al mando de Antonio Tiscar, se refugi√≥ en Trinidad, adonde lleg√≥ con un solo nav√≠o, la corbeta Leander.

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Réplica de la corbeta Leander

La flota realista escolt√≥ a las dos goletas hasta Puerto Cabello junto a 58 prisioneros que fueron encerrados en el castillo de San Felipe. En represalia, 10 prisioneros, en su mayor√≠a estadounidenses acusados de pirater√≠a, fueron ahorcados y descuartizados en la plaza mayor de Puerto Cabello el 21 de julio de 1806. Los dem√°s sufrir√≠an prisi√≥n por m√°s de diez a√Īos. Uno de los ahorcados y descuartizados fue el impresor Miles L. Hall, quien por tal motivo ha sido considerado como el primer m√°rtir de la imprenta en Venezuela.

El gobernador brit√°nico de Trinidad, sir Thomas Hislop le facilit√≥ a Miranda buques y pertrechos. Con una expedici√≥n aumentada ahora a 11 buques y 300 hombres de desembarco, llega a las costas de Coro (Venezuela) el 1¬ļ de agosto de 1806. En la madrugada del d√≠a 3, mientras los buques descargaban su artiller√≠a, Miranda y sus hombres se precipitan a tierra. Ese mismo d√≠a, en lo alto del Fort√≠n de La Vela, la bandera venezolana tricolor fue izada por primera vez. No obstante, al no encontrar apoyo popular, se reembarc√≥ diez d√≠as despu√©s con rumbo a Aruba y luego de alg√ļn tiempo en Trinidad como hu√©sped del gobernador Hyslop se dirige a Inglaterra.

El 19 de abril de 1810, Venezuela inici√≥ su proceso independentista, por lo que Sim√≥n Bol√≠var y Andr√©s Bello persuadieron a Miranda, en misi√≥n diplom√°tica en Londres, para que volviera a su tierra natal. Cuando lo hizo, Miranda fue recibido con honores en el Puerto de La Guaira. En Caracas se le confiere el grado de general del ej√©rcito y funda la Sociedad Patri√≥tica, que se convertir√° en la principal promotora del rompimiento con Espa√Īa. Posteriormente es elegido diputado por El Ba√ļl, en la provincia de Caracas, al congreso constituyente de 1811.

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El 5 de julio de 1811, tuvo el honor de firmar el Acta de la Declaraci√≥n de Independencia de Venezuela. M√°s tarde, ante el avance de las tropas espa√Īolas al mando de Domingo Monteverde en 1812, asumi√≥ la presidencia con poderes discrecionales, tras ser nombrado el 23 de abril dictador por el Triunvirato ejecutivo con el rango de general√≠simo.26‚Äč

Las fuerzas realistas contraatacaron, pero Miranda era incapaz de pasar a la ofensiva por las constantes deserciones que se daban en sus tropas, situación agravada por el Terremoto de Venezuela de 1812 (26 de marzo) que afectó en su mayoría a centros poblados bajo control de los patriotas, además de la impopularidad de la causa de la independencia en la sociedad venezolana.

Miranda intent√≥ resistir el ataque realista pero la ca√≠da de la plaza de Puerto Cabello (bajo el comando de Sim√≥n Bol√≠var), la rebeli√≥n de los esclavos de Barlovento, as√≠ como el creciente n√ļmero de los ej√©rcitos espa√Īoles que le atacaban (Monteverde desde Valencia y Y√°√Īez desde Calabozo), le hicieron imposible resistir.

Temiendo una derrota brutal y desesperado, en correspondencia con las facultades otorgadas por el Triunvirato ejecutivo, que en el Decreto del 23 de abril de 1812, le había otorgado el cargo de dictador plenipotenciario y jefe supremo, con rango de generalísimo, Miranda firma la capitulación del ejército patriota, el 25 de julio de 1812, en la ciudad de San Mateo, hecho que generaría confusión y se interpretaría como una traición, por lo que antes de embarcarse en el puerto de La Guaira y salir rumbo al exterior para proseguir la lucha, un grupo de oficiales dirigidos por Bolívar apresaron a Miranda, y el coronel José Mires lo encerró en el fuerte San Carlos el día 31 de julio.

Al parecer, la intenci√≥n de Bol√≠var habr√≠a sido fusilarlo por considerar que el pacto de San Mateo era un acto de traici√≥n, pero finalmente, atendiendo diversos consejos, Miranda fue encarcelado bajo el coronel Manuel Mar√≠a de las Casas, comandante militar del puerto, quien en secreto se pas√≥ al bando espa√Īol, entregando a Miranda a Domingo de Monteverde, junto con los dem√°s refugiados que no hab√≠an conseguido zarpar (Sim√≥n Bol√≠var desconoc√≠a la traici√≥n de Manuel Mar√≠a de las Casas, y se dirigi√≥ entonces a Caracas, ya en manos de los realistas, donde gracias a la intercesi√≥n de algunas amistades en el bando enemigo, obtuvo un pasaporte de Domingo de Monteverde, de quien se dice que expres√≥ textualmente “Debe satisfacerse el pedido del coronel Bol√≠var, como recompensa al servicio prestado al rey de Espa√Īa con la entrega de Miranda”, tiempo despu√©s de salir de Venezuela, Bol√≠var regresar√≠a a reiniciar la guerra).

Prisión y muerte

Desde el puerto de La Guaira, Miranda fue trasladado cuartel San Carlos de Caracas y de alli al castillo San Felipe de Puerto Cabello, donde a principios de 1813 escribe desde su celda un memorial a la Real Audiencia de Caracas exigiendo el cumplimiento de la capitulaci√≥n de San Mateo. El 4 de junio de 1813 es trasladado al Castillo San Felipe del Morro, ubicado en Puerto Rico, y de all√≠ a Espa√Īa, donde es encerrado en una celda alta y espaciosa en el penal de las Cuatro Torres del arsenal de la Carraca, en San Fernando. Aqu√≠ s√≥lo recibi√≥ pocas noticias y ayuda de algunos amigos. Miranda planea escapar hacia Gibraltar, pero un ataque cerebrovascular frustra sus planes y muere, a los 66 a√Īos de edad, el 14 de julio de 1816.

Una pintura al √≥leo del artista venezolano Arturo Michelena, de t√≠tulo Miranda en la Carraca (1896) ‚ÄĒque retrata al h√©roe en la c√°rcel espa√Īola en donde muri√≥‚ÄĒ, se ha convertido en un s√≠mbolo gr√°fico de la historia venezolana y ha inmortalizado la imagen de Miranda para las sucesivas generaciones de venezolanos. Como nota adicional, es importante decir que Miranda tambi√©n es considerado uno de los padres fundadores de la Masoner√≠a en Hispanoam√©rica. En Venezuela se honra con el nombre de Miranda a distintas avenidas, calles, plazas, autopistas y parques. Asimismo, lleva su nombre la tercera entidad m√°s poblada del pa√≠s, despu√©s del Zulia y Caracas, el estado Miranda.

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En el marco de su dedicaci√≥n a la independencia del continente, Miranda emple√≥ muchas energ√≠as a preparar, publicar y difundir documentos de distinta √≠ndole: cartas, proclamas, planes, proyectos, art√≠culos, ensayos, etc. Gran parte de este material implic√≥ una transferencia cultural, ideol√≥gica y pol√≠tica a trav√©s de la traducci√≥n. Adem√°s de traducir del lat√≠n y del griego, Miranda manejaba varias lenguas modernas (espa√Īol, franc√©s, ingl√©s e italiano), conoc√≠a el lat√≠n y el griego e incluso escrib√≠a utilizando varios idiomas. Su actividad intelectual abarcaba los m√°s diversos temas aparte de los pol√≠ticos, filos√≥ficos y militares. Fue el primer hispanoamericano en pedir el 26 de octubre de 1792 la concesi√≥n de los derechos pol√≠ticos a la mujer a los pocos meses de que se publicase la D√©claration des droits de la femme et de la citoyenne (1791) de Olympe de Gouges.30‚Äč

Su hijo Leandro de Miranda fue director del primer banco en Venezuela, aunque de capital extranjero, denominado Banco Colonial Británico que operó de 1839 a 1848.

Dos condiciones son esenciales para la independencia absoluta de los poderes. La primera, que la fuente de donde ellos emanan sea una; la segunda, que ejerzan todos, unos sobre otros, una vigilancia recíproca. El pueblo no será soberano, si uno de los poderes constituidos que lo representan, no emanase inmediatamente de él; y no habría independencia, si uno de ellos fuera el creador del otro. Dad al Cuerpo Legislativo, por ejemplo, el derecho de nombrar los miembros del Poder Ejecutivo; ejercerá sobre ellos una funesta influencia, y la libertad política ya no existirá.

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Si nombra a los jueces, influir√≠a en los juicios y no habr√≠a libertad civil. As√≠, en Inglaterra, donde el Poder Ejecutivo ejerce una marcada influencia sobre el Legislativo, la libertad pol√≠tica est√° considerablemente disminuida. El Poder Judicial, aunque nombrado por el Ejecutivo, est√° protegido de su fatal influencia, porque el Pueblo compone el Jurado, y los jueces son inamovibles; entonces la libertad civil a√ļn no ha recibido casi ning√ļn ataque.

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Si nombra a los jueces, influir√≠a en los juicios y no habr√≠a libertad civil. As√≠, en Inglaterra, donde el Poder Ejecutivo ejerce una marcada influencia sobre el Legislativo, la libertad pol√≠tica est√° considerablemente disminuida. El Poder Judicial, aunque nombrado por el Ejecutivo, est√° protegido de su fatal influencia, porque el Pueblo compone el Jurado, y los jueces son inamovibles; entonces la libertad civil a√ļn no ha recibido casi ning√ļn ataque.

Opinión del General Miranda sobre la situación actual de Francia y sobre los remedios adecuados a sus males, Paz y Gobierno.

LA KABBALAH Y SU PROYECTO DE DOMINACION

El Apoyo a ideas revolucionarias.

Bases Ideológicas.

Para encontrar las evidencias sobre la existencia de esas sociedades secretas, nos tenemos que concentrar en las Universidades, analizando la actividad de sus protagonistas.

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Hegel

Georg Wilhelm Friedrich Hegel (4) naci√≥ en la ciudad de Stuttgart en 1770 y pertenec√≠a a una familia descendiente de jud√≠os conversos con fuertes lazos protestantes. Aunque ahora es ampliamente conocido por su apellido, su familia y amigos lo llamaron “Wilhelm”. Comenz√≥ a estudiar en una instituci√≥n formal cuando ten√≠a tres a√Īos y ten√≠a clases de lat√≠n en casa, con su madre, Mar√≠a Magdalena Louisa Hegel.

Su padre, Georg Ludvich Hegel, estudi√≥ derecho en la Universidad de T√ľbingen y trabaj√≥ como secretario en una oficina p√ļblica. Su hermano logr√≥ una notable carrera militar, pero muri√≥ en la campa√Īa rusa. Tuvo un mayor contacto con su hermana, Christiane Louise, que se qued√≥ en casa cuidando al patriarca de la familia, y por quien confes√≥ que la muerte repentina de su madre en 1781 lo hab√≠a sacudido inmensamente.

Termin√≥ sus estudios b√°sicos en su ciudad, en el Gymnasium Illustre, donde tuvo sus primeros contactos con las ideas Illuministas. Aunque esta escuela ha dado buenos frutos en la educaci√≥n de este fil√≥sofo, su tiempo en el seminario Protestant Stift, que operaba en la Universidad de T√ľbingen, proporcion√≥ poca satisfacci√≥n.

Se gradu√≥ en filosof√≠a y teolog√≠a en 1793 y adquiri√≥ su magister philosophae unos a√Īos m√°s tarde. Dos escritos de su juventud, organizados solo p√≥stumamente y titulados El esp√≠ritu del cristianismo y su destino y La vida de Jes√ļs, indican c√≥mo el fil√≥sofo estaba interesado en los temas teol√≥gicos, pero los abord√≥ a trav√©s de un sesgo Illuminista. Muchos indican en estas reflexiones iniciales el comienzo de su propuesta dial√©ctica.

Complet√≥ su trabajo de doctorado en 1801, y en el mismo a√Īo defiende un trabajo que le garantiza la calificaci√≥n para ense√Īar (el llamado privatdozent). Esta forma de subsistencia a√ļn es incierta, y la calificaci√≥n de maestro extraordinario solo se logr√≥ en 1805. La inestabilidad pol√≠tica termina interrumpiendo la actividad docente de Georg Wilhelm Hegel. Napole√≥n Bonaparte invadi√≥ la ciudad de Viena en 1806, el mismo a√Īo en que el fil√≥sofo estaba terminando su primera gran obra, Fenomenolog√≠a del Esp√≠ritu (1807).

(4a) Su obra Fenomenología del espíritu es considerada un hito en la filosofía mundial y la filosofía alemana. Hegel se puede incluir en lo que se llamó Idealismo alemán, una especie de movimiento filosófico marcado por intensas discusiones filosóficas entre pensadores de la cultura alemana (Prusia) a fines del siglo XVIII y principios del XIX.

Estas discusiones se basaron en la publicaci√≥n de la Cr√≠tica de la raz√≥n pura de Immanuel Kant. Hegel, todav√≠a en el seminario de T√ľbingen, escribi√≥, junto con dos colegas de renombre, los fil√≥sofos Friedrich Schelling y Friedrich H√∂lderlin, lo que llamaron “El programa del sistema m√°s antiguo del idealismo alem√°n”.

M√°s tarde desarroll√≥ un sistema filos√≥fico que llam√≥ “Idealismo absoluto”, una filosof√≠a capaz de comprender discursivamente lo absoluto (de lograr un conocimiento de lo absoluto, conocimiento cuya posibilidad, en general, fue negada por la cr√≠tica de Kant a la metaf√≠sica dogm√°tica). A pesar de ser notablemente cr√≠tica en relaci√≥n con la Ilustraci√≥n, muchos consideran que la filosof√≠a hegeliana utiliza la expresi√≥n de Habermas, la “filosof√≠a de la modernidad por excelencia”.

Hegel influy√≥ en un gran n√ļmero de autores (Strauss, Bauer, Feuerbach, Stirner, Marx, Dilthey, Bradley, Dewey, Koj√®ve, Hyppolite, Hans K√ľng, Fukuyama, ŇĹiŇĺek). Estaba fascinado por las obras de Spinoza, Kant y Rousseau, as√≠ como por la Revoluci√≥n Francesa. Muchos consideran que Hegel representa la culminaci√≥n del idealismo alem√°n.

S√łren Kierkegaard y Karl Marx son los fil√≥sofos m√°s relevantes que criticaron el pensamiento hegeliano. El objetivo de la cr√≠tica de este √ļltimo es, inicialmente, la perspectiva pol√≠tica de Hegel, especialmente la noci√≥n de Estado, pero, siguiendo su desarrollo intelectual, termina cuestionando la dial√©ctica hegeliana e invirti√©ndola.

Hegel describe su concepci√≥n filos√≥fica, en el prefacio de una de sus obras m√°s famosas, la Fenomenolog√≠a del Esp√≠ritu, de la siguiente manera: “Seg√ļn mi concepci√≥n, que solo puede justificarse por la presentaci√≥n del sistema mismo, todo se deriva de comprender y expresar lo verdadero no como una sustancia, sino tambi√©n, precisamente, como un sujeto.

Al mismo tiempo, debe notarse que la sustancialidad incluye en s√≠ misma no solo lo universal o la inmediatez del conocimiento en s√≠, sino tambi√©n esa inmediatez que es el ser, o la inmediatez para […] La sustancia viva es el ser, que en realidad es sujeto, o, lo que significa lo mismo, que es realmente efectivo, pero solo en la medida en que es el movimiento de poner -si-s√≠ mismo, o la mediaci√≥n con uno mismo de convertirse en otro.

Como sujeto, es pura y simple negatividad, y precisamente por esta raz√≥n es el fraccionamiento de la duplicaci√≥n simple u opuesta, lo que nuevamente es la negaci√≥n de esta indiferencia e indiferencia. de su opuesto. Solo esta igualdad se restaura, o solo el reflejo el yo en su ser-Otro, es que ellos son los verdaderos; y no una unidad original como tal, o una unidad inmediata como tal. Lo real es el devenir de uno mismo, el c√≠rculo que presupone su fin como objetivo, que lo tiene como principio, y que solo es efectivo a trav√©s de su actualizaci√≥n y su fin “.

Karl Marx

Marx era el tercero de nueve hijos, de una familia jud√≠a de clase media de la ciudad de Trier, y luego en el Reino de Prusia. Su madre, Henriette Pressburg (1788-1863), era jud√≠a holandesa y su padre, Herschel Marx (1777-1838), abogado y asesor legal. Herschel proviene de una familia de rabinos, pero se convirti√≥ al cristianismo luterano debido a las restricciones impuestas a la presencia de miembros de etnia jud√≠a en el servicio p√ļblico, cuando Marx todav√≠a ten√≠a 6 a√Īos. Sus hermanos fueron Sophie (1816-1886), Hermann (1819-1842), Henriette (1820-1845), Louise (1821-1893), Emilie (1824-1888 – adoptada por sus padres), Caroline (1824-1847) y Eduard (1826-1837).

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En 1830, Marx comenz√≥ sus estudios en el Liceo Friedrich Wilhelm en Trier, el a√Īo en que estallaron las revoluciones en varios pa√≠ses europeos. M√°s tarde se uni√≥ a la Universidad de Bonn para estudiar derecho, transfiri√©ndose al a√Īo siguiente a la Universidad de Berl√≠n, donde ingreso a su Burschenchaft siendo alumno del fil√≥sofo alem√°n Georg Wilhelm Friedrich Hegel, cuyo trabajo tuvo una gran influencia en Marx, fue profesor y decano.

En Berl√≠n, Marx se uni√≥ al Club de los Doctores, dirigido por el hegeliano izquierdista Bruno Bauer. All√≠ perdi√≥ inter√©s en el derecho y se dirigi√≥ a la filosof√≠a donde la Burschenchaft ten√≠a mayor√≠a, habiendo participado activamente en el movimiento de los hegelianos de izquierda o j√≥venes hegelianos (Illuminatis puros). Su padre muri√≥ ese mismo a√Īo. En 1841, obtuvo el t√≠tulo de doctor en filosof√≠a con una tesis sobre las diferencias de la filosof√≠a de la naturaleza en Dem√≥crito y Epicuro.

Prohibido seguir una carrera académica, en 1842 se convirtió en jefe de redacción de Gazeta Renana (Rheinische Zeitung) de la provincia de Colonia, un periódico radical y comenzó a trabajar en la teoría de la concepción materialista de la historia. 

En 1843, se mud√≥ a Par√≠s, donde comenz√≥ a escribir para otros peri√≥dicos radicales y conoci√≥ a Friedrich Engels, quien se convertir√≠a en su gran amigo y colaborador. En 1849, fue exiliado y se mud√≥ a Londres con su esposa e hijos, donde continu√≥ escribiendo y formulando sus teor√≠as sobre la actividad econ√≥mica y social. Tambi√©n hizo campa√Īa por el socialismo y se convirti√≥ en una figura importante en la Asociaci√≥n Internacional de Trabajadores.

Las teor√≠as de Marx sobre la sociedad, la econom√≠a y la pol√≠tica, la comprensi√≥n colectiva de lo que se conoce como marxismo, sostienen que las sociedades humanas progresan a trav√©s de la lucha de clases (un conflicto entre una clase social que controla los medios de producci√≥n y la clase trabajadora, que proporciona mano de obra para la producci√≥n) y que el estado fue creado para proteger los intereses de la clase dominante, aunque se presenta como un instrumento que representa el inter√©s com√ļn de todos.

Además, predijo que, al igual que los sistemas socioeconómicos anteriores, el capitalismo produciría tensiones internas que conducirían a su autodestrucción y reemplazo por un nuevo sistema: el socialismo. Argumentó que los antagonismos en el sistema capitalista, entre la burguesía y el proletariado, serían la consecuencia de una guerra perpetua entre la primera y las otras clases a lo largo de la historia.

Esto, asociado con la sociedad industrial y la acumulaci√≥n de capital, generar√≠a su clase antagonista, lo que resultar√≠a en la “conquista del poder pol√≠tico por parte de la clase trabajadora y, finalmente, el establecimiento de una sociedad sin clases y sin estado – comunismo – gobernada por una asociaci√≥n libre de productores. Marx argument√≥ activamente que la clase obrera deber√≠a llevar a cabo una acci√≥n revolucionaria organizado para derrocar al capitalismo y provocar cambios socioecon√≥micos.

Alabado y criticado, Marx ha sido descrito como una de las figuras m√°s influyentes de la historia humana. Muchos intelectuales, sindicatos y partidos pol√≠ticos en todo el mundo fueron influenciados por sus ideas, con muchas variaciones en su trabajo base. Generalmente se cita a Marx, junto con √Čmile Durkheim y Max Weber, como uno de los tres arquitectos principales de la ciencia social moderna.

Friedich Engels

Naci√≥ en Barmen, una ciudad de Renania en Prusia, Alemania, el 28 de noviembre de 1820. El hijo de un rico industrial alem√°n descendiente de Jud√≠os, asisti√≥ a la escuela secundaria, pero no termin√≥, siendo llevado por su padre a trabajar en la oficina de un empresa de exportaci√≥n en Bremen, donde residi√≥ durante tres a√Īos. Pronto qued√≥ impresionado por la miseria en la que viv√≠an los trabajadores familiares de la f√°brica.

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En Bremen, Friedrich Engels entr√≥ en contacto con los J√≥venes Alemanes, un grupo de escritores liberales y revolucionarios, entre ellos, el poeta Heinrich Heine. Tambi√©n se sinti√≥ atra√≠do por el movimiento “Young Hegelians” o “Left Hegelians” de la Burschenchaft de la Universidad de Bremen, despu√©s de la muerte del fil√≥sofo Hegel, y representado por el te√≥logo David Strauss, el historiador y te√≥logo Bruno Bauer, el anarquista Max Stirner, entre otros, que intentaron eliminar conclusiones radicales de la filosof√≠a de Hegel y corroboran la necesidad de transformaci√≥n de la burgues√≠a alemana.

Carrera periodista, utilizando el seudónimo de Friedrich Oswald, Engels comenzó su brillante carrera como periodista. Escribió artículos que más tarde facilitaron su entrada en el círculo hegeliano en Berlín, donde creó fama por sus incisivos artículos sobre el ataque a la religión. En ese momento, se hizo amigo de Moses Hess, quien lo inició en el comunismo.

Engels y la clase obrera en Inglaterra entre 1841 y 1842, Engels se ofreci√≥ como voluntario para un regimiento de artiller√≠a en Berl√≠n. A√ļn en 1842, su padre lo envi√≥ a Manchester, Inglaterra, para trabajar en la f√°brica de hilos de coser. Por un tiempo se hace cargo de la direcci√≥n de la f√°brica y, al mismo tiempo, se pone en contacto con los l√≠deres radicales, estudia la situaci√≥n social del pa√≠s. Sus observaciones de esa √©poca lo indignaron y como resultado de esta indignaci√≥n, Engels desarroll√≥ un estudio detallado sobre la situaci√≥n de la clase trabajadora en Inglaterra, que se convirti√≥ en la base de uno de sus principales trabajos: La situaci√≥n de la clase obrera en Inglaterra, publicado en 1845.

Despu√©s de una estad√≠a productiva en Gran Breta√Īa, Engels decidi√≥ regresar a Alemania en 1844. En el camino, se detuvo en Par√≠s para encontrarse con Karl Marx, con quien ten√≠a correspondencia previa. [6] Marx hab√≠a estado viviendo en Par√≠s desde finales de octubre de 1843 tras la prohibici√≥n de Gazeta Renana por las autoridades del gobierno prusiano en marzo de 1843.

Muchos de sus √ļltimos trabajos se producen en colaboraci√≥n con Marx, el m√°s famoso de los cuales es el Manifiesto comunista (1848). Sin embargo, escribi√≥ solo algunas de las obras m√°s importantes para el desarrollo del marxismo, como Ludwig Feuerbach y El fin de la filosof√≠a cl√°sica alemana, Del socialismo ut√≥pico al Socialismo cient√≠fico y El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado.

Engels cre√≠a que el cristianismo ser√≠a la religi√≥n de los pobres y los oprimidos y lleg√≥ a establecer un paralelismo entre el cristianismo primitivo y el socialismo de su tiempo. En su estudio de la guerra campesina en Alemania, identifica a Thomas Munzer, te√≥logo y l√≠der de los campesinos her√©ticos revolucionarios del siglo XVI, como alguien que luch√≥ por el establecimiento inmediato y concreto del “Reino de Dios”, el reino milenario de los profetas. Seg√ļn Engels, el “Reino de Dios” ser√≠a para Munzer una sociedad sin diferencias de clase y sin propiedad privada. De esta manera, Engels revel√≥ la potencial contestaci√≥n de la religi√≥n y allan√≥ el camino para un nuevo enfoque de la relaci√≥n entre religi√≥n y sociedad.

Engels murió de cáncer de garganta en Londres, 1895. Después de la cremación en el Crematorio Woking, sus cenizas fueron esparcidas en Beachy Head, cerca de Eastbourne, como había solicitado.

CONCLUSIONES SOBRE LAS SOCIEDADES SECRETAS EN EL SIGLO XIX

 

Con lo que se lleva expuesto, tenemos que separar del judaísmo a las Sociedades Secretas Herméticas y su influencia sobre la masonería, rosacruces y otras sociedades secretas universitarias,.

Hasta el momento, sobre la base de serios estudios de investigación y confirmación de hechos, se percibe por la forma de organización de esas sociedades o Logías, que tienen una estructura secreta, en la que los iniciados obedecen la ordenes de sus maestros pero no conocen a quienes le dan las órdenes a ellos, lo que permite la  cualquier persona culta y responsable, niegue su existencia porque el anonimato es protegido por todos, tanto más si tiene convicciones religiosas, como es el caso de los cristianos.

organigramailluminati

Mucho se escribe y se especula sobre este asunto, pero lo √ļnico cierto es que quienes ostentan el poder, entre m√°s poder, menos quieren aparecer, su protecci√≥n radica en ese detalle, vamos a analizar un hecho real: En 1934 cuando Hitler asumi√≥ como Canciller Alem√°n,¬† conociendo del poder de las Sociedades Secretas, quiso contactar con esas c√ļpulas que ostentan el gran poder para concertar un acuerdo o para saber quienes eran para destruirlos.

Pero fue in√ļtil, nadie habla porque nadie los conoce, todos saben que existen y que dan las ordenes, pero nadie tiene certeza de quienes son. La desici√≥n de Hitler fue radical, como no le fue posible identificar a los integrantes superiores de las Sociedades Secretas, decidi√≥ sacrificar a todos los de su raza, obedientes del Tor√° y practicantes de la Kabbalah, es la real causa del Holocausto.

EL COMUNISMO COMO EJECUTOR(4a)

En lo que llevo escrito en estos reportajes, las cuestiones han sido: el procedimiento antinatural del secreto para maniatar las convicciones y la honorabilidad de la persona con el juramento a muerte; los objetivos reales, no los que supuestamente se proponen, de esas oscuras sociedades que manipulan a otras más visible como la masónica; por su evidente inspiración judaica de las logias de todo el mundo, a través de la identidad de sus signos, los fines comunes y también de la influencia cabalística de muchas obediencias herméticas.

Hoy desvelaremos la profunda y estrecha conexi√≥n que las sociedades herm√©ticas tienen con el comunismo. Aparentemente la masoner√≠a seg√ļn los testimonios directos ha sostenido e impulsado, y lo sigue haciendo, las avasalladoras ansias revolucionarias del socialismo, pero debemos tener en cuenta que los masones son los √ļnicos que no se importan con su visibilidad, hay otras organizaciones, igual o m√°s poderosas que act√ļan en la sombra cumpliendo con su principio de sociedades herm√©ticas basadas en la fortaleza de la pir√°mide que no se puede volcar y la astucia del ojo que todo lo ve.

Y no menos cierto es que el comunismo es modernamente es el ejecutor, el tirano elegido por ese denominado ‚Äúhermetismo‚ÄĚ que equivocadamente la mayor√≠a denomina ‚Äújuda√≠smo‚ÄĚ para proseguir la acci√≥n dominadora sobre la humanidad, de la que la masoner√≠a es la red capilar de la subversi√≥n y del desconcierto, algo as√≠ como el control central que facilita el entendimiento de las falsas concepciones con las voluntades populares, la plutocracia de las finanzas manipulando las dictaduras del proletariado, la alienante teor√≠a de las democracias con el criminal apoyo de la violencia para someter en tiran√≠a a las voluntades.

Todo queda justificado, todas las contradicciones superadas, todos los envilecimientos enaltecidos, todas las ideas sin sentido y todos los hombres vinculados en la fraternidad de la sociedad totalmente desposeída de la dignidad humana, esa dignidad que ha defendido sin deserción el cristianismo. Vamos a ver los hechos.

EL HERMETISMO ENCABEZA LA REVOLUCI√ďN

Un testimonio recopilado por el citado obispo de Port-Louis, Mons, Meurin, afirma que ¬ęel hermano Lamartine¬Ľ ‚ÄĒ seud√≥nimo que se dan los masones de altos grados‚ÄĒ habla de ¬ęlos masones agitadores¬Ľ, como el ‚ÄúHermano Espartaco‚ÄĚ que originaron las revoluciones de 1785 y 1789 ‚ÄĒcomienzo de las revoluciones liberales ‚ÄĒ y la de 1830 y 1848 y que para mayor comprobaci√≥n lo confirma tambi√©n el ¬ęhermano Garaier Pag√©s¬Ľ ministro de la Rep√ļblica que declar√≥ p√ļblicamente el mismo a√Īo de 1848, que esa Revoluci√≥n constitu√≠a el triunfo de los principios de la Liga Mas√≥nica, puesto que Francia hab√≠a recibido la iniciaci√≥n mas√≥nica y que 40.000 masones ayudar√≠an a concluir la obra del establecimiento de la Rep√ļblica.

En la logia ¬ęLibre Pensamiento¬Ľ de Aurillac, el mas√≥n Paul Roques programaba en un discurso: ¬ęDespu√©s de haber trabajado en la revoluci√≥n pol√≠tica (1789), la masoner√≠a debe trabajar en la revoluci√≥n social¬Ľ… (2)

El juicio del Papa Le√≥n XIII apunta claramente en esta cuesti√≥n: ¬ęA los designios de comunistas y socialistas no podr√° decirse ajena la secta de los masones ya que favorece en gran manera sus intentos y conviene con ellos en los principales principios¬Ľ (¬ęHumanun genus¬Ľ). Y el criterio de Trotsky, por su relevancia comunista, es, inapreciable: ¬ęLos estudios sobre la masoner√≠a, su relaci√≥n con la Kabbalah con otras organizaciones, di√©ronme ocasi√≥n para contrastar y revisar mis ideas.

No hab√≠a descubierto nada nuevo. Pero el caso es que yo hab√≠a llegado a encontrarlas por mi cuenta. Todas las argumentaciones metodol√≥gicas a que llegu√©, hac√≠a tiempo que estaban descubiertas… M√°s tarde encontr√© en Marx, Engels, Plejanov, Mehring, confirmaci√≥n de lo que en la c√°rcel ‚ÄĒestudiando la masoner√≠a ‚ÄĒ creyera ideas propias¬Ľ.

Otro testimonio no menos interesante, hecho p√ļblico en ¬ęMis memorias¬Ľ, del mas√≥n Haugwitz, inspector de varias logias, cuenta: ¬ęMe hice cargo en 1777 de las logias de Prusia, Polonia y Rusia. All√≠ he adquirido la firme convicci√≥n de que todo lo que ha sucedido en Francia desde 1789, la Revoluci√≥n en una palabra, incluso el asesinato del rey con todos sus horrores, no s√≥lo se hab√≠a decretado en aquel tiempo, sino que todo fue preparado por medio de reuniones, instrucciones, juramentos y se√Īales que no dejan lugar a duda ninguna acerca de la inteligencia que todo lo medit√≥ y dirigi√≥¬Ľ.

Y por tratarse de un caso ins√≥lito refiero el personal√≠simo testimonio del jesu√≠ta P. Abel: ¬ęEn 1784 ‚ÄĒ declara‚ÄĒ tuvo lugar en Francfort una reuni√≥n extraordinaria de la Gran Logia ecl√©ctica. Uno de los miembros puso a discusi√≥n la condenaci√≥n a muerte de Luis XVI, rey de Francia y de Gustavo III, rey de Suecia. Ese hombre se llamaba Abel. Era mi abuelo¬Ľ.

Y se debe a Gougenot des Mousseaux esta supercomprobaci√≥n: ¬ęDesde la recrudescencia revolucionaria de 1848, me encontraba en relaci√≥n con un jud√≠o que, por vanidad, traicionaba el secreto de las sociedades secretas (logias herm√©ticas) a las cuales estaba asociado y que me advert√≠a con ocho o diez d√≠as de anticipaci√≥n todas las revoluciones que iban a estallar en un punto cualquiera de Europa. Le debo la inquebrantable convicci√≥n de que todos estos grandes movimientos revolucionarios son combinados por una media docena de individuos que dan sus √≥rdenes a las sociedades de toda Europa.

El suelo est√° minado bajo nuestros pies y los jud√≠os suministran un gran contingente a esos minadores¬Ľ. Se har√≠an muy largos los testimonios, las declaraciones, las confesiones de quienes han sido testigos presenciales de este cap√≠tulo sin fondo de las conexiones de la masoner√≠a con los principios y acciones revolucionarias.

En Espa√Īa ha sido mucho mayor esta conexi√≥n mas√≥nico-pol√≠tico-revolucionaria, por lo menos mayormente comprobable, pero le dedico atenci√≥n particular en otro art√≠culo. A modo de impresi√≥n general que justifica el especialista Eduardo Com√≠n, adelanto: ¬ęPor esto, pudimos hallar mayor√≠a inmensa de masones en las filas del republicanismo; los dirigentes socialistas aparec√≠an ordinariamente entregados al poder supremo de la asociaci√≥n mas√≥nica; en el anarcosindicalismo el enraizamiento francmas√≥nico no pod√≠a ser m√°s profundo…

 

3c38¬†¬†¬†¬† “Revista de la Facultad de Derecho de S√£o Paulo, 1903,

  1. II, p√°g. 47)

3c39¬†¬†¬† Felicio dos Santos, ‚ÄúCasos reales para registrar‚ÄĚ, ed. de Livraria ^ Cat√≥lica, R√≠o de Janeiro, 1932, p√°gs. 90-91. Un viejo cubo

4          https://melvecsblog.wordpress.com/2017/06/28/100-sociedades-secretas-universitarias-que-moldearon-los-ee-uu/

4a       Extractado fielmente de Wikipedia, para dudas y complementos visitar la página

            https://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_de_Miranda

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Una golondrina no hace verano, pero si se re√ļnen varias comienza la generaci√≥n de masa cr√≠tica y eso fortalece cualquier idea o instituci√≥n. Esta propuesta es replicable en cualquier parte del Mundo, si est√° de acuerdo con sus conceptos, comparta nuestras ideas.

La opción de cambio depende de nosotros mismos

Esta es una invitación formal para que todas las personas que quieran hacer algo real con el fin de cambiar la situación, se integre a esta iniciativa que es para el beneficio de todos todos

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